Enana maldita boicoteadora
Medea y el Mito= Tejerina
queres mas de lo mismo?
fechas
La meta es el éxtasis el sueño es la muerte. Del amor libre anarquista a las prácticas sexuales contrahegemónicas
Leonor Silvestri
leocatlove@gmail.com
www.leomiau76.blogspot.com
www.anarcopervertismo.blogspot.com
www.proyectilfetal.blogspot.com
Deseo para todos lo que deseo para mi: la libertad de actuar, de amar, de pensar. Es decir, deseo la anarquía para toda la humanidad
America Scarfó (1928- Carta a Armand)
Hay una hermosa cita asociada a Kafka que yo relaciono con la construcción de los modos del ser –al fin de cuentas, el tema de este brevísimo trabajo- y que dice: “los viajes, el sexo y los libros son caminos que no llevan a ninguna parte, y que sin embargo son caminos por los que hay que internarse y perderse para volverse a encontrar o para encontrar algo, lo que sea, un libro, un gesto, un objeto perdido, para encontrar cualquier cosa, tal vez un método, con suerte: lo nuevo, lo que siempre ha estado allí.”
Como creo que no puede haber escisión entre praxis vital e ideas, comenzaré hablando de mí, porque lo que conforma parte de lo que la sociedad llamaría “mi vida privada” es en realidad una apuesta política fuerte contra el orden establecido de las cosas, el cual espero sea destruido en algún momento mediante el accionar de otras individualidades como yo. Y comienzo con este tono autobiográfico porque me parece que no hemos de superar los textos y las producciones de estudiosos como Foucault, Preciado o Butler en cuanto a sexualidad, pero que si ya es hora de ponerle el cuerpo, literalmente, al asunto, y dejar de jugar a las escondidas con la sexualidad, siendo como es que la división por sexos, la calificación por expresiones de género, y el ejercicio de la sexualidad que de allí se desprende como “natural” son al menos uno de los pilares donde el sistema se apoya firmemente reproduciendo el sistema que tenemos hoy. Sin embargo, no es mi interés prescribir cómo se debería vivir en una sociedad anarquista futura, sino tratar de encontrar hic et nunc, a partir de mi propia experiencia personal basada en la intersección con otras individualidades, maneras de subvertir, desmantelar y destruir el sistema en lo que a mi más me concierne (por gusto personal) y más me interpela.
Soy Leonor. Tengo 32 años. Tengo sexo con mujeres desde los 12 años, y con varones desde lo 15. Tengo tres amantes varones, y una amante mujer, no todas estas personas viven en mi ciudad, mi relación más larga lleva 8 años, y esa persona es la única a la que yo llamo familia, y deseo que las otras 3 también algún día lo sean, pienso que caminamos hacia la afinidad. Y “tengo” en este contexto no significa tener un coche, una casa, o un par de zapatillas; significa entregar mi vida (mi cuerpo) a otras personas con todas nuestras contradicciones y falencias. Estas 4 personas saben de las otras, algunas de ellas se conocen y a su vez son amantes entre ellas.
Cojo todo lo que puedo, con toda persona que me gusta y quiere coger conmigo. Y sin embargo, quienes me conocen saben que soy cualquier cosa menos amiga de las sonrisas, cual Venus, amable o simpática. Mi idea no es la de la chica liberada siempre dispuesta, sino la de la militante que hace de su concha una barricada porque sabe que, en parte, esa vulva es una de las mejores cosas que supo conseguir. Coger para mi no es simplemente la penetración, aunque ser penetrada, por el cuerpo, los puños, dildos, vibradores, como así también penetrar a mis amantes es algo que solemos practicar con extremo placer. Conversamos mucho de sexo, fantasías y deseos, tanto como de política u otros temas en torno a los cuales lxs activistas se congregan. Siempre que puedo, además, trato de tener sexo grupal (en especial no en boliches swingers), además de prácticas sadomasoquistas de todo tipo: disfruto siendo sumisa o sometiendo sexualmente a otros con toda clase de perversiones, algunas de las cuales incluyen ya sea dolor, o humillación de algún tipo. Concibo el sadomasoquismo como una obra de arte que es tanto más excitante cuando más prohibida es. Mis prácticas S/M muchas veces parodian políticamente las sexualidades hegemónicas. El sadomasoquismo es el punto más extremo de la experiencia sexual: cuando el sexo se vuelve más puramente sexual, más apartado del amor, del reduccionismo anatómico y de la disciplina romántica.
El S/M es la quintaesencia del sexo sin fines reproductivos: crear
placer de extrañas formas. Asimismo, exploro bastante el exhibicionismo y la sexualización del espacio público, y un trabajo sobre la citación desviada de las convenciones sexuales permite sexualizar (y asi resemantizar) por ejemplo los celos (o acaso no son esto restos de propiedad privada). Ni mi cuerpo ni mi sexualidad me dan pudor, y la masturbación y el autoerotismo es un espacio privilegiado de mi vida sexual. Mi vida está, como la de muchxs, llena de contradicciones a superar, pero no de dobles discursos, falsas consciencias, o hipocresías.
No suelo encontrar en el movimiento anarquista (y solo hablaré de ellxs porque lxs otrxs militantes o movimientos son aun peor en lo que respecta a sexualidad) ni amantes ni afines sexuales, pero eso no me sorprende, no suelo encontrar en el movimiento anarquista, más allá de alguna honrosa excepción, más que la reproducción misma de lo que queremos abolir, o se suponía que algunxs queríamos: matrimonios adolescentes que tuvieron un hijo por un descuido y ahora cargan con eso, noviazgos largos con sexualidades insatisfactorias y romanticoides donde ella siempre cree en una noción tan esclavizante y restrictiva para su propia libertad y emancipación como “amor eterno” y donde él es capaz de decir cosas tales como “podemos hacer lo que quieras pero que ella no se entere porque la dañaría”, moralistas de toda índole, esencialistas de todos los colores que sostienen la maternidad como destino de la mujer, parejas desiguales con roles de género establecidos, sexualidades penetrativas y reproductoras, etc.
El panorama es, por decir algo, desolador. Ni siquiera estamos donde nos había dejado la anarquista Emma Goldman a principio del siglo pasado que nos recordaba que el amor no puede sino ser libre, que el amor muere con el matrimonio, y que si por algún misterio sobrevive tras casarse, no era por el matrimonio. Claro que Emma se refería a las heterosexuales en una época donde era virtualmente imposible que una mujer, o incluso un varón, evadieran su responsabilidad cívica y social de contraer nupcias e ingresar, de ese modo, al sistema de producción y reproducción del capitalismo al cual la anarco-feminista se oponía. Y la realidad es que hoy no hay ya mucha diferencia entre pasar por la iglesia o registro civil y convivir con lazos de pareja símil matrimonio, aunque nos queramos auto-engañar. De hecho la pareja, aunque sea una pareja que se elige mutua y libremente sin estar estatalmente bendecida – como pensaba Emma Goldman debía ser el vínculo entre dos seres humanos que se aman-, es una institución en sí misma que presupone siempre que lo más deseable es no estar sola. Es más, nos enamoramos (es decir, sufrimos la catexia) de la libertad pero lo primero que nos exigen y exigimos es seguridad, que claramente no existe, repitiendo el modelo de no seré feliz pero tengo marido (o marida) y olvidamos que las parejas cerradas también corren riesgos de que mañana esta historia no continúe. Olvidamos que las relaciones abiertas cuestionan la monogamia, un modelo que, como es de público conocimiento, es muy reciente (alrededor de 200 años) y que surge de la mano y al servicio del capitalismo . De hecho, en línea con Armand ni la pareja ni la familia son aptas para “desarrollar la concepción anarquista d e la vida. La familia es un Estado pequeño hasta cuando los padres son anarquistas…”. Tal como escribiría Rossi, periodista de La Comuna Socialista a finales del siglo XIX y que logró asentar el proyecto anarquista comunal en Brasil llamado Colonia Cecilia “Cambiemos los ritos y los nombres cuanto queramos, … pero mientras tengamos un varón, una mujer, unos hijxs, una casa, tendremos una familia, es decir una pequeña sociedad autoritaria, celosa de sus prerrogativas…”. Como vemos, hemos retrocedido bastantes casilleros cuando nuestrxs anarquistas hoy ya no tienen como preocupación temas tales como formas alternativas de alimentación, el arte y desde ya la sexualidad.
Pero que se comprenda, esta exploración de las relaciones abiertas y todas las prácticas sexuales allí contenidas y usualmente reprimidas no significa experimentar una suerte de goces en secreto y volver a casa incólume a fingir que nada ha pasado, ni convencerse con la sexóloga Alessandra Rampolla de que “todo es normal”, sino más bien lo contrario, importa lo “anormal”. Tampoco se trata de emular los pactos swinger que refuerzan la idea de pareja, un dos indisoluble donde las mujeres suelen ser utilizadas como moneda de cambio para acceder a nuevos bienes, es decir otras mujeres y donde los juegos eróticos entre ellas están enfocados al calentamiento del compañero solamente. Se trata más bien de relaciones impensadas que se proponen reordenamientos sociales subversivos y rebeldes que tal vez ya se estén intentando, aquí ahora, placenteros, felices, y amenazadoramente radicales contra la moral normativizadora que se da en el interior de la comunidad misma, y reproduce los modelos de reorganización del sexo de la familia tradicional burguesa heterosexual, sin ser consciente de ello, en una especie de falsa conciencia de género. Porque, además “el amor también puede consistir en querer, por encima de todo, la dicha de quien se ama” o acaso no decía ya Bakunin que nuestra libertad se multiplica con la libertad de lxs otrxs. En el amor, como en todo lo demás, “solo es la abundancia lo que aniquila los celos y la envidia” .
Pero como sé que “decirle que sí al sexo no es decirle que no al poder”, convertirse en una insurrecta sexual no se trata de levantar las barreras a la ebullición de las pulsiones reprimidas, en una búsqueda incesante de tantos amantes como personas deseables encuentro a mi paso. Por el contrario, se trata de una intensificación de los placeres, nuevos modos de amar, nuevas relaciones eróticas que resistan el disciplinamiento de la sexualidad e incrementen los placeres y goces para intervenir corporalmente sobre la realidad y transformarla. Una resistencia eficaz a la productividad heteronormativa que se ha metido en nuestras vidas con nuestro beneplácito y nos ha privado de vidas amatorias más excitantes, más extremas, de más riesgo para lograr una contraproductividad, que juegue deliberadamente en las superficies de nuestros cuerpos con formas o intensidades de placer y fruición no abarcadas, por decirlo así, por las clasificaciones autoritarias que hasta ahora nos han dictado autoritariamente qué es el sexo y cuál su sexualidad.
La propuesta es pensar el cuerpo como lugar de resistencia contra la construcción biopolítica, reclamando formas de hipersexualización de las funciones sexuales en total ruptura con las formas tradicionales del feminismo standard, deconstruyendo sistemáticamente, no solo el deseo sino las prácticas sexuales del sistema de género hegemónico, y el sistema de género entero. Contraproductividad, placer-saber, excitación permanente que nos haga salir de la cadena productora -reproductora (llámense hijos, llámense prácticas, llámese relaciones, o cosas), siempre siendo conscientes de que no hay sexualidades puras,- ni contrasexualidades puras-, pero lo que si puede haber es incomodidad y resistencia, y que la sexualidad no es ese terreno innombrable y menor, natural y meramente inconsciente o peor pre consciente, sino el dispositivo por donde emerge el poder con gran potencia en su estado más naturalizado. De allí la necesidad de una plena consciencia sexual (una insurgencia), sexualizando la totalidad de la superficie del cuerpo, fetichizándolo todo, y desidentificando los órganos reproductores con los órganos sexuales (tarea fácilmente realizable para la mujer que sabe desde mediados de los 40, contra la vulgata reaccionaria, y gracias a J&J que el único orgasmo posible es el del clítoris que no forma parte del aparato reproductor ).
Y, lamentablemente, esta praxis de resistencia, este aprendizaje sexual de autoconocimiento, construcción y erotismo que desea redundar en una mayor riqueza libidinal y en la destrucción de los tabúes sociales, indicadores del grado de represión socio-ideológica y testimonio de la alienación humana, no será llevada adelante sin esfuerzo, sin conciencia, sin apoyo mutuo de otras individualidades y especialmente sin voluntad para deshacerse de los privilegios de género que claramente producen opresiones y exclusiones. Como ya se habrán dado cuenta, no creo en el sexo como una pulsión natural, ni como órgano ni como práctica. Por el contrario, siguiendo a Preciado y a Foucault, lo concibo como una tecnología de dominación heterosocial que reduce el cuerpo a zonas erógenas en función de una distribución asimétrica del poder de los géneros y sus expresiones y disciplinas. El sistema heterosexual como orden político, en palabras de Wittig, divide y fragmenta el cuerpo identificando zonas como centros naturales de la diferencia sexual. Los roles y las prácticas que se atribuyen a los géneros masculinos son un conjunto arbitrario de regulaciones inscritas en los cuerpos que aseguran la explotación material de un sexo sobre otro privilegiando el pene (cierto tipo de pene con ciertas medidas y para ciertas practicas y no otras) como lugar privilegiado del intercambio sexual, y restando desde ya, creatividad, y como no, placer, a un refugio de nuestra libertad, siendo la perversión, en una opinión un poco apresurada, un bastión de resistencia, porque cita descontextualizadamente, improductivamente a una sexualidad otra que desenmascara a la sexualidad disciplinatoria como ideología heterocentrada.
¿Díficil? Ciertamente, como todas las luchas. ¿Imposible? De ningún modo. Sin duda las sexualidades contrahegemónicas y las relaciones y vínculos de afinidad que ellas concitan son deseables y necesarias para vivir hoy como nos gustaría vivir mañana.
leocatlove@gmail.com
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Deseo para todos lo que deseo para mi: la libertad de actuar, de amar, de pensar. Es decir, deseo la anarquía para toda la humanidad
America Scarfó (1928- Carta a Armand)
Hay una hermosa cita asociada a Kafka que yo relaciono con la construcción de los modos del ser –al fin de cuentas, el tema de este brevísimo trabajo- y que dice: “los viajes, el sexo y los libros son caminos que no llevan a ninguna parte, y que sin embargo son caminos por los que hay que internarse y perderse para volverse a encontrar o para encontrar algo, lo que sea, un libro, un gesto, un objeto perdido, para encontrar cualquier cosa, tal vez un método, con suerte: lo nuevo, lo que siempre ha estado allí.”
Como creo que no puede haber escisión entre praxis vital e ideas, comenzaré hablando de mí, porque lo que conforma parte de lo que la sociedad llamaría “mi vida privada” es en realidad una apuesta política fuerte contra el orden establecido de las cosas, el cual espero sea destruido en algún momento mediante el accionar de otras individualidades como yo. Y comienzo con este tono autobiográfico porque me parece que no hemos de superar los textos y las producciones de estudiosos como Foucault, Preciado o Butler en cuanto a sexualidad, pero que si ya es hora de ponerle el cuerpo, literalmente, al asunto, y dejar de jugar a las escondidas con la sexualidad, siendo como es que la división por sexos, la calificación por expresiones de género, y el ejercicio de la sexualidad que de allí se desprende como “natural” son al menos uno de los pilares donde el sistema se apoya firmemente reproduciendo el sistema que tenemos hoy. Sin embargo, no es mi interés prescribir cómo se debería vivir en una sociedad anarquista futura, sino tratar de encontrar hic et nunc, a partir de mi propia experiencia personal basada en la intersección con otras individualidades, maneras de subvertir, desmantelar y destruir el sistema en lo que a mi más me concierne (por gusto personal) y más me interpela.
Soy Leonor. Tengo 32 años. Tengo sexo con mujeres desde los 12 años, y con varones desde lo 15. Tengo tres amantes varones, y una amante mujer, no todas estas personas viven en mi ciudad, mi relación más larga lleva 8 años, y esa persona es la única a la que yo llamo familia, y deseo que las otras 3 también algún día lo sean, pienso que caminamos hacia la afinidad. Y “tengo” en este contexto no significa tener un coche, una casa, o un par de zapatillas; significa entregar mi vida (mi cuerpo) a otras personas con todas nuestras contradicciones y falencias. Estas 4 personas saben de las otras, algunas de ellas se conocen y a su vez son amantes entre ellas.
Cojo todo lo que puedo, con toda persona que me gusta y quiere coger conmigo. Y sin embargo, quienes me conocen saben que soy cualquier cosa menos amiga de las sonrisas, cual Venus, amable o simpática. Mi idea no es la de la chica liberada siempre dispuesta, sino la de la militante que hace de su concha una barricada porque sabe que, en parte, esa vulva es una de las mejores cosas que supo conseguir. Coger para mi no es simplemente la penetración, aunque ser penetrada, por el cuerpo, los puños, dildos, vibradores, como así también penetrar a mis amantes es algo que solemos practicar con extremo placer. Conversamos mucho de sexo, fantasías y deseos, tanto como de política u otros temas en torno a los cuales lxs activistas se congregan. Siempre que puedo, además, trato de tener sexo grupal (en especial no en boliches swingers), además de prácticas sadomasoquistas de todo tipo: disfruto siendo sumisa o sometiendo sexualmente a otros con toda clase de perversiones, algunas de las cuales incluyen ya sea dolor, o humillación de algún tipo. Concibo el sadomasoquismo como una obra de arte que es tanto más excitante cuando más prohibida es. Mis prácticas S/M muchas veces parodian políticamente las sexualidades hegemónicas. El sadomasoquismo es el punto más extremo de la experiencia sexual: cuando el sexo se vuelve más puramente sexual, más apartado del amor, del reduccionismo anatómico y de la disciplina romántica.
El S/M es la quintaesencia del sexo sin fines reproductivos: crear
placer de extrañas formas. Asimismo, exploro bastante el exhibicionismo y la sexualización del espacio público, y un trabajo sobre la citación desviada de las convenciones sexuales permite sexualizar (y asi resemantizar) por ejemplo los celos (o acaso no son esto restos de propiedad privada). Ni mi cuerpo ni mi sexualidad me dan pudor, y la masturbación y el autoerotismo es un espacio privilegiado de mi vida sexual. Mi vida está, como la de muchxs, llena de contradicciones a superar, pero no de dobles discursos, falsas consciencias, o hipocresías.
No suelo encontrar en el movimiento anarquista (y solo hablaré de ellxs porque lxs otrxs militantes o movimientos son aun peor en lo que respecta a sexualidad) ni amantes ni afines sexuales, pero eso no me sorprende, no suelo encontrar en el movimiento anarquista, más allá de alguna honrosa excepción, más que la reproducción misma de lo que queremos abolir, o se suponía que algunxs queríamos: matrimonios adolescentes que tuvieron un hijo por un descuido y ahora cargan con eso, noviazgos largos con sexualidades insatisfactorias y romanticoides donde ella siempre cree en una noción tan esclavizante y restrictiva para su propia libertad y emancipación como “amor eterno” y donde él es capaz de decir cosas tales como “podemos hacer lo que quieras pero que ella no se entere porque la dañaría”, moralistas de toda índole, esencialistas de todos los colores que sostienen la maternidad como destino de la mujer, parejas desiguales con roles de género establecidos, sexualidades penetrativas y reproductoras, etc.
El panorama es, por decir algo, desolador. Ni siquiera estamos donde nos había dejado la anarquista Emma Goldman a principio del siglo pasado que nos recordaba que el amor no puede sino ser libre, que el amor muere con el matrimonio, y que si por algún misterio sobrevive tras casarse, no era por el matrimonio. Claro que Emma se refería a las heterosexuales en una época donde era virtualmente imposible que una mujer, o incluso un varón, evadieran su responsabilidad cívica y social de contraer nupcias e ingresar, de ese modo, al sistema de producción y reproducción del capitalismo al cual la anarco-feminista se oponía. Y la realidad es que hoy no hay ya mucha diferencia entre pasar por la iglesia o registro civil y convivir con lazos de pareja símil matrimonio, aunque nos queramos auto-engañar. De hecho la pareja, aunque sea una pareja que se elige mutua y libremente sin estar estatalmente bendecida – como pensaba Emma Goldman debía ser el vínculo entre dos seres humanos que se aman-, es una institución en sí misma que presupone siempre que lo más deseable es no estar sola. Es más, nos enamoramos (es decir, sufrimos la catexia) de la libertad pero lo primero que nos exigen y exigimos es seguridad, que claramente no existe, repitiendo el modelo de no seré feliz pero tengo marido (o marida) y olvidamos que las parejas cerradas también corren riesgos de que mañana esta historia no continúe. Olvidamos que las relaciones abiertas cuestionan la monogamia, un modelo que, como es de público conocimiento, es muy reciente (alrededor de 200 años) y que surge de la mano y al servicio del capitalismo . De hecho, en línea con Armand ni la pareja ni la familia son aptas para “desarrollar la concepción anarquista d e la vida. La familia es un Estado pequeño hasta cuando los padres son anarquistas…”. Tal como escribiría Rossi, periodista de La Comuna Socialista a finales del siglo XIX y que logró asentar el proyecto anarquista comunal en Brasil llamado Colonia Cecilia “Cambiemos los ritos y los nombres cuanto queramos, … pero mientras tengamos un varón, una mujer, unos hijxs, una casa, tendremos una familia, es decir una pequeña sociedad autoritaria, celosa de sus prerrogativas…”. Como vemos, hemos retrocedido bastantes casilleros cuando nuestrxs anarquistas hoy ya no tienen como preocupación temas tales como formas alternativas de alimentación, el arte y desde ya la sexualidad.
Pero que se comprenda, esta exploración de las relaciones abiertas y todas las prácticas sexuales allí contenidas y usualmente reprimidas no significa experimentar una suerte de goces en secreto y volver a casa incólume a fingir que nada ha pasado, ni convencerse con la sexóloga Alessandra Rampolla de que “todo es normal”, sino más bien lo contrario, importa lo “anormal”. Tampoco se trata de emular los pactos swinger que refuerzan la idea de pareja, un dos indisoluble donde las mujeres suelen ser utilizadas como moneda de cambio para acceder a nuevos bienes, es decir otras mujeres y donde los juegos eróticos entre ellas están enfocados al calentamiento del compañero solamente. Se trata más bien de relaciones impensadas que se proponen reordenamientos sociales subversivos y rebeldes que tal vez ya se estén intentando, aquí ahora, placenteros, felices, y amenazadoramente radicales contra la moral normativizadora que se da en el interior de la comunidad misma, y reproduce los modelos de reorganización del sexo de la familia tradicional burguesa heterosexual, sin ser consciente de ello, en una especie de falsa conciencia de género. Porque, además “el amor también puede consistir en querer, por encima de todo, la dicha de quien se ama” o acaso no decía ya Bakunin que nuestra libertad se multiplica con la libertad de lxs otrxs. En el amor, como en todo lo demás, “solo es la abundancia lo que aniquila los celos y la envidia” .
Pero como sé que “decirle que sí al sexo no es decirle que no al poder”, convertirse en una insurrecta sexual no se trata de levantar las barreras a la ebullición de las pulsiones reprimidas, en una búsqueda incesante de tantos amantes como personas deseables encuentro a mi paso. Por el contrario, se trata de una intensificación de los placeres, nuevos modos de amar, nuevas relaciones eróticas que resistan el disciplinamiento de la sexualidad e incrementen los placeres y goces para intervenir corporalmente sobre la realidad y transformarla. Una resistencia eficaz a la productividad heteronormativa que se ha metido en nuestras vidas con nuestro beneplácito y nos ha privado de vidas amatorias más excitantes, más extremas, de más riesgo para lograr una contraproductividad, que juegue deliberadamente en las superficies de nuestros cuerpos con formas o intensidades de placer y fruición no abarcadas, por decirlo así, por las clasificaciones autoritarias que hasta ahora nos han dictado autoritariamente qué es el sexo y cuál su sexualidad.
La propuesta es pensar el cuerpo como lugar de resistencia contra la construcción biopolítica, reclamando formas de hipersexualización de las funciones sexuales en total ruptura con las formas tradicionales del feminismo standard, deconstruyendo sistemáticamente, no solo el deseo sino las prácticas sexuales del sistema de género hegemónico, y el sistema de género entero. Contraproductividad, placer-saber, excitación permanente que nos haga salir de la cadena productora -reproductora (llámense hijos, llámense prácticas, llámese relaciones, o cosas), siempre siendo conscientes de que no hay sexualidades puras,- ni contrasexualidades puras-, pero lo que si puede haber es incomodidad y resistencia, y que la sexualidad no es ese terreno innombrable y menor, natural y meramente inconsciente o peor pre consciente, sino el dispositivo por donde emerge el poder con gran potencia en su estado más naturalizado. De allí la necesidad de una plena consciencia sexual (una insurgencia), sexualizando la totalidad de la superficie del cuerpo, fetichizándolo todo, y desidentificando los órganos reproductores con los órganos sexuales (tarea fácilmente realizable para la mujer que sabe desde mediados de los 40, contra la vulgata reaccionaria, y gracias a J&J que el único orgasmo posible es el del clítoris que no forma parte del aparato reproductor ).
Y, lamentablemente, esta praxis de resistencia, este aprendizaje sexual de autoconocimiento, construcción y erotismo que desea redundar en una mayor riqueza libidinal y en la destrucción de los tabúes sociales, indicadores del grado de represión socio-ideológica y testimonio de la alienación humana, no será llevada adelante sin esfuerzo, sin conciencia, sin apoyo mutuo de otras individualidades y especialmente sin voluntad para deshacerse de los privilegios de género que claramente producen opresiones y exclusiones. Como ya se habrán dado cuenta, no creo en el sexo como una pulsión natural, ni como órgano ni como práctica. Por el contrario, siguiendo a Preciado y a Foucault, lo concibo como una tecnología de dominación heterosocial que reduce el cuerpo a zonas erógenas en función de una distribución asimétrica del poder de los géneros y sus expresiones y disciplinas. El sistema heterosexual como orden político, en palabras de Wittig, divide y fragmenta el cuerpo identificando zonas como centros naturales de la diferencia sexual. Los roles y las prácticas que se atribuyen a los géneros masculinos son un conjunto arbitrario de regulaciones inscritas en los cuerpos que aseguran la explotación material de un sexo sobre otro privilegiando el pene (cierto tipo de pene con ciertas medidas y para ciertas practicas y no otras) como lugar privilegiado del intercambio sexual, y restando desde ya, creatividad, y como no, placer, a un refugio de nuestra libertad, siendo la perversión, en una opinión un poco apresurada, un bastión de resistencia, porque cita descontextualizadamente, improductivamente a una sexualidad otra que desenmascara a la sexualidad disciplinatoria como ideología heterocentrada.
¿Díficil? Ciertamente, como todas las luchas. ¿Imposible? De ningún modo. Sin duda las sexualidades contrahegemónicas y las relaciones y vínculos de afinidad que ellas concitan son deseables y necesarias para vivir hoy como nos gustaría vivir mañana.
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Anarkismo y Accion Directa,
Brujas
Pat Califia
"Un movimiento que comenzó diciendo que la biología no es destino ahora tira a la basura a transexuales y celebra la coneccion "natural" de las mujeres con la tierra y las cosas vivas. Un movimiento que produjo la liberación de lxs niñxs ahora tira a la basura la posibilidad de tener amantes muchachos y favorece el paso a leyes sexuales dignas del legista Ateniense Draco que asigna condenas más fuertes por tener sexo con un menor que por robo a mano armada. Un movimiento que desarrolló un análisis del trabajo doméstico como tarea no remunerada y reconoció que las mujeres usualmente comercian con sexo porque eso es lo único que tienen, ahora se enrola en los escuadrones del vicio para sacar a las prostitutas de la calle. Un movimiento cuya literatura temprana fue habitualmente considera obscena y prohibida de la circulacion ahora hace campaña para deshacerse de la pornografía. Lxs unicxs pervertidxs sexuales que este movimiento apoya son las madres lesbianas, y sospecho que lo hace debido a la propaganda actual que sostiene que las mujeres comprenden una fuerza nutricia y sanadora que salvará al mundo de la energia masculina destructiva." (1980)
queres mas de lo mismo?
illuminatio mea
Historia del movimiento MaKhnovista (1918-1921)
Presentación del libro De piotr archinov
proyección de la película "Néstor makhno, un campesino de Ucrania" de hélène chatelain.
SÁBADO 29 de NOVIEMBRE
20hs.
"[...] la Makhnovschina es un fenómeno de un inmenso alcance, de una grandeza y de una importancia extrema, un fenómeno que se ha desarrollado con una fuerza completamente excepcional, que ha desempeñado un papel extraordinario y excesivamente complicado en la continuación de la Revolución Rusa, que ha sostenido una lucha titánica contra la reacción de toda especie y que más de una vez ha salvado a la revolución misma del desastre; es además un fenómeno extremadamente rico en episodios brillantes y que atrajo la atención y el interés general, no sólo en Rusia, sino también más allá de sus fronteras. Al mismo tiempo la Makhnovschina despertó en los diferentes partidos, revolucionarios y reaccionarios, los sentimientos más diversos; comenzando por el odio y la hostilidad feroces, pasando por el asombro, por la desconfianza y la sospecha y acabando por la simpatía y la admiración más profunda."
Biblioteca Popular José Ingenieros
"73 años de lucha"
www.nodo50.org/bpji
proyección de la película "Néstor makhno, un campesino de Ucrania" de hélène chatelain.
SÁBADO 29 de NOVIEMBRE
20hs.
"[...] la Makhnovschina es un fenómeno de un inmenso alcance, de una grandeza y de una importancia extrema, un fenómeno que se ha desarrollado con una fuerza completamente excepcional, que ha desempeñado un papel extraordinario y excesivamente complicado en la continuación de la Revolución Rusa, que ha sostenido una lucha titánica contra la reacción de toda especie y que más de una vez ha salvado a la revolución misma del desastre; es además un fenómeno extremadamente rico en episodios brillantes y que atrajo la atención y el interés general, no sólo en Rusia, sino también más allá de sus fronteras. Al mismo tiempo la Makhnovschina despertó en los diferentes partidos, revolucionarios y reaccionarios, los sentimientos más diversos; comenzando por el odio y la hostilidad feroces, pasando por el asombro, por la desconfianza y la sospecha y acabando por la simpatía y la admiración más profunda."
Biblioteca Popular José Ingenieros
"73 años de lucha"
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queres mas de lo mismo?
Anarkismo y Accion Directa
25 de noviembre Ubatorcida

Ante todo quería decir que no suelo explicar mis textos y esta no será la excepción: los textos se explican solos o no se explican. Me parece que cada quien es libre de tener su propia interpretación de ese texto que pone en evidencia opresiones y dominaciones cruzadas, además de contradicciones e hipocresías varias, para dejar de pensar esta sociedad tan maniqueamente (de un lado las mujeres, todas, del otro lado los varones, todos (malos, feos, sucios y patriarcales- y las otras corporalidades y sexos donde están, no?). Mis ideas y pensamientos además de publicadas aquí y allá puede verse dentro de mis blogs (http://leomiau76.blogspot.com, http://anarcopervertismo.blogspot.com) y del blog del grupo de afinidad d-género anarquista del cual me da tanta alegría (si alegría, una noción a la cual hay que saber volver) ser una parte más (http://proyectilfetal.blogspot.com), como otros, los cuales frecuento muy mucho porque me enseñan (http://pidoperdonzine.blogspot.com, http://la-internacional-sodomita.blogspot.com).
Segundo, puesto que esta lista se llama UBA (Universidad de Buenos Aires), me voy a poner un poco pesada con el conocimiento. Creo que hay que tener cuidado con quererle hacer decir a los textos lo que los textos no dicen y comportarnos en un mini sistema de citas como cazadores furtivos, para apoyar lo que previamente pensábamos. Como diría el filosofo Lucrecio, sin oídos despejados y mente abierta, realmente es en vano filosofar. Por eso, recomiendo Contra la Interpretación de Susan Sontag, y Los límites de la interpretación de Eco, porque sino un día vamos a terminar pensando que anarquistas como Emma Goldman o Juana Rouco Buela en realidad militaban para mujeres como Paris Hilton, o que Goldman era esencialista y creia en el separatismo sexual.
La tercera salvedad es que eligiendo no tener quien limpie mi casa, ni novia ni novio ni nadie que me mantenga, teniendo yo que pagar la olla, la mía y a la de mi familia animal, no podré embarcarme en enroscadas eternas discusiones de monitor y teclado, donde muchas veces parece querer darse la política. Por otra parte, habiendo sido muchas veces testigo de discusiones bizantinas sobre este tema elaboradas y llevadas adelante por gente trans e intersex con mucho más vuelo que yo, y viendo que todas esas observaciones y críticas cayeron en saco roto, y que hoy las posiciones anti trans están exacerbadas en pos de una retórica pro Mujer- a- como- de- lugar, la verdad solo seré cortita y al pie, porque siento que seguimos pidiéndole a Florencia de la V lo que Nazarena Vélez nunca hará – como era esperable en ambos casos.
Por eso, me parece que no tengo nada que agregar a lo que ya dijo la compañera Laura, yo no podría haberlo expresado mejor, y la cito (de memoria): “me tiene sin cuidado si el príncipe Guillermo la manda a callar a Máxima”- y esto mismo lo aplico a no solo las mujeres que gozan de obscenos privilegios de clase, sino también de género (que se pueda discernir tu género a simple vista es un privilegio frente a los aparatos represivos del Estado, claro está, o que tu cuerpo coincida con tu DNI) y todas aquellas que forman parte de los aparatos represivos del Estado, anteriormente mencionados. Lamento que sigamos pensando en las mujeres (su sexo) como un dato natural y biológico, y no como una construcción sexual (Cf. Fausto Sterling Cuerpos Sexuados), ni que hayamos revisando bien la propia crítica que Gayle Rubin se hizo a si misma, ni que pensemos en los biopoderes y demás (leer bien a -Foucault y a Butler en su revision del tema de la "parodia" pero bien bien). Por otra parte, si la violencia contra la mujer (así como conglomerado abstracto y uniformizante) es una y la misma en todas (Britney Spears y la china que trabaja en los arrozales) entonces se invisibilizan condiciones singulares de cada individualidad (y lo cierto es que como anarquista yo prefiero trabajar hasta donde tire la cuerda con particulares y no con universales). Asimismo, muchas no están dispuestas a entregar (o al menos hacer oscilar) sus privilegios de género en pos de identidades estratégicas (una cosa es la lucha por la despenalización, y otra bien distinta es suponer que la masculinidad es abiertamente violenta e inmanente y que solo emerge y la posee algo que se llama “pene”). Además, prefiero pensarme como sobreviviente, y no como víctima, la noción es clara por si misma, y su aplicación y uso concreto tanto más ventajoso. Y agradezco poder hoy pensar cosas que hace unos años no pensaba, para eso te pasan en la vida las cosas que te pasan y un par de personas, algunas estan en esta lista te ponen un par de cachetazos telefónicos y te hacen pensar tan profundo que logras revisarte.
Habría tanto tanto más para decir, pero la verdad carezco de tiempo hoy por lo que dije anteriormente. Por suerte, el feminismo no es uno solo y homogéneo, incluso al punto de que haya un feminismo anarquista y queer donde, ahora que ya la tenemos a Condaleeza, a Bachelet y hasta un presidente negro con su primera dama, cuando llegue el Papa negro (o la Papasa negra) y un curita (negro y gay) de barrio nos case con nuestra novia en la parroquia no nos vamos a alegrar. Y como dije antes, no creo poder continuar con este intenso debate más que con las iniciativas de discurso que vehiculizo materialmente, es decir, en vez de pasarme horas discutiendo por acá, salir a las calles, el puesto de trabajo (o la falta de él) aplicando concretamente y de manera múltiple todo lo aprendido a partir de los puntos de apoyo donde se ayuda a las consciencias dinamizarse.
Un saludo
Leonor
PS: el texto de Laura, al cual deberiamos volver, escrito con la premura de quien lo hizo entre turno y turno del trabajo y antes de irse a rendir un examen de penal “la duda permanece... cuando decimos TODAS nos referimos a la Sra. Mirta Legrand de Tinayre, a la princesa Maxima Zorriagueta, a Cristina Fernandez de Kirchner, Bachelet y Condoleeza Rice? Menos mal que ya me despisté del camino, como dice Fun People. Y no sostengo ni me escudo tras abstracciones como "el proletariado" , la "clase", "las mujeres" o "las víctimas de abuso infantil". Porque detrás de esas abstracciones y generalizaciones estamos ocultxs quienes no encajamos en la definición pretendidamente amplia e inclusiva. Para nosotrxs el orgullo y la posibilidad de elegir de que lado de la barricada estar. Y tengo muy claro que mi lado no es al lado de Máxima (a riesgo de que me quemen por infiel, les digo que me importa muy poco si el príncipe Guillermo la manda a callar), ni al lado de Mirta, Valeria o Susana (prisioneras por elección de los dictados de la industria de la moda y del espectaculo) , ni al lado de las amas de casa desesperadas que explotan a otrxs en los talleres clandestinos, en sus casas, que oprimen a "sus" hijxs como propiedad, etc. “Desarrollad vuestra legítima rareza" (Rene Char) www.todaniniosensib lesabra.blogspot .com,www.pidoperdonzine. blogspot. com"
PS: Susana te felicito por tu labor de 20 años, -algún día espero llegar a tener la edad suficiente para decir que "hace 20 que desarrollo mi actividad", porque como dicen los redondos "Vivir solo cuesta vida"- y te felicito también por tu deseo, tan ajeno en estos tiempos, de desear encontrar puntos comunes para el diálogo. Lo cierto es que a veces nos es dificil a lxs anarquistas trabajar con puntos comunes porque no creemos en el programa de mínima ni respondemos a jerarquías, o al menos eso tratamos -y en ese sentido me interpela que seas Presidenta (pero esa es una conversación que más vale daría mantener por línea privada como dicen en la radio)-. Lo de mi texto ya está expresado.
Agradecimientos

En el dia de hoy agradezco:
haberme venido a vivir a Monserrat donde en mi primer año de estadia una chica cuyo nombre no dire junto con su amante me recago a piñas un 23 de Diciembre y me enseño mejor que nunca que o dejaba de ser una pelotuda burguesa preocupada por cuestiones ajenas a lo importante o me mandaba al inframundo (de esa experiencia me llevo un 10%menos de vision del ojo izquierdo y el comienzo irrestricto de toda mi radicalidad)
agradezco que mientras algunas van comprando cada dia la ropa mas cara, van justificando que tienen quien les limpie la propia mierda, van volviendose mas parecidas a sus patrones, cada vez yo me voy volviendo mas por afuera (eso se lo debo a Tato que ademas me devolvio las ganas de no comer animales)
agradezco haber aprendido que no importa que este pasando jamas se llama a la policia
que no importa cuantas veces te equivoques siempre hay tiempo para torcerse un poco mas, para volverse un poco mas subversiva
agradezco a P. V. su baño de cinismo y esceptisimo con el que todas las mañanas me unto para darme cuenta o que soy de verdad o dejo de existir, y que si soy de verdad, me van a querer mas vale pocxs, pero muy justxs
queres mas de lo mismo?
Brujas,
Buenos Aires me mata
Existencia contra la dominación
No seré yo la mujer que no se lleve un gatito a su casa
Para evitar la furia del amante, o quedarse sin marido
Es lo mismo.
Algunos poemas no deberían ser dichos antes de que
Algunas amigas se hubieren ido.
Para evitar la furia del amante, o quedarse sin marido
Es lo mismo.
Algunos poemas no deberían ser dichos antes de que
Algunas amigas se hubieren ido.
queres mas de lo mismo?
Poemas
Santiago del Estero al 600
En el balcón de la ventana de enfrente
una paloma gris, urbana
ha hecho su nido dentro de
una maceta abandonada
debajo de un cantero colgante
de plástico verde donde unas flores
se secan.
Todas las mañanas
el vecino gordo y velludo abre los postigos
Y con su aliento a fernet con coca delante
de la televisión de plasma
de su departamento reciclado a nuevo
ahuyenta sin verla a la paloma
que se adelgaza empollando
y vuelve
rápida a posar el culo sobre su cosecha.
La sirvienta del gordo de musculosa
con mancha de tuco y ropa interior (bóxers) blanca
pasa el trapo todas las mañanas
no ve o no le interesa
la paloma gris flaca
ytambién la espanta.
Ella regresa, presa de un destino
que no concibe, ni comprende
a echar raíces sobre unos huevos
removidos por el dedo, gordo, del
vecino gordo de la musculosa
manchada, asombrado ante “el milagro”
de la naturaleza, que no nacerán
por la interrupción del calor.
queres mas de lo mismo?
Poemas
Reflexiones de "Mujer"
Cuando decimos mujer(es) en Movimiento de homonimo, a quien nos referimos?
Tache lo que no corresponda:
1) la empleada domestica, la chica, sirvienta o mucama
2) la mujer trans que eligio y pudo pagar su itervension
3) la intersex que no pudo elegir no tener vagina
4) Paris Hilton y Valeria Mazza
5) B. Preciado
6) la piquetera de Gonzalez Catan que cobra un plan trabajar
7) la verdulera boliviana o chola
8) la travesti que dia y noche hace la calle en tu esquina
9) las que nacieron con ovarios
10)las que nacieron sin ovarios
11)las asignadas mujer en la sala de la maternidad suizo argentina y/o similar
12)la intersex que eligio ser mujer pero no se dejo tocar el cuerpo por la corporacion medica
13)la que goza con el masoquismo
14)la que goza con su novia que paga la olla
15)la que goza mas teniendo sexo con sus clientes que limpiando las letrinas de los ricos
16)la que quiere salir de las calles ahora que en la calle pudo salir de su familia
17)la que ya no quiere a sus hijxs
18)la cacerolera que en el 2001 insulto a la empleada de Grimoldi porque no le cambio los zapatos sin factura y le pidio al supervisor que la despidiera
19)las que se dicen feministas y explotan, precarizan y tienen en negro a sus empleadas
20)las que te dicen que un problema gremial es un problema personal
21)las que garchan con el delegado
22)las que gozan cuando penetran a su novio o su novio las penetra
24)las que gozan cuando penetran a su novia o su novia las penetra
25)la mujer trans que no pudo o no quiere pagar su operacion26)la que cree que una travesti es un varon disfrazado
27)la militonta que cree en la esencia femenina y pone a su nena frente a la tele a ver Casi Angeles
28)la que cree que la revolucion es dejarse el chivo en las axilas
29)Maxima Zorriagueta, Mirta Legrand de Tinaire, Ines Pertinet, Cristina Fernandez de Kirchner
30)la mujer policia
31)la que banca a sus amigxs incluso en sus diferencias, la que siempre guarda a una activista
Cuando decimos "Ni una mujer menos" a cual de todas nos estamos refiriendo ????
queres mas de lo mismo?
Brujas,
Buenos Aires me mata
25 de noviembre
Volver a Buenos Aires es encontrarse en los papeles y en las gacetillas de prensa a toda esa gente bien pensante que canta tan lindo, que hace cosas tan copadas, que se entretiene en la confusion entre activismo, buena onda, macrame, buenos modales y perpetuar el estado de las cosas, gente que hace de este un mundo mejor, mas aceptable. Volver a Buenos Aires es volver siempre al progresismo bienpensante que te llama a la policia cuando subis el volumen de la musica de la fiesta, que tiene mucama y le parece correcto tenerla, que segrega a quien piensa y actua distinto. Volver a Buenos Aires...
queres mas de lo mismo?
Buenos Aires me mata
Un país extranjero

viejos poemas no tan viejos que me acaban de pedir para elegir
La pista (en 2Obras 2007)
Patinando
abrazada al frío
puedo sentir
en el hielo
cada una y todas
las vidas que pudiera haber
vivido.
Are you a dancer?
Are you a figure skater?
Are you from Portugal?
En el frío recuerdo
patinar en línea.
No.
Quise ser gimnasta alguna vez
No.
Tomé clases de danza.
No.
Hablo español.
Soy de
una ciudad
subtropical
allí no hay
nieve
no hay
ni invierno.
Bajo el frío
en mis pies
recuerdo.
¿Qué me queda
ahora
de todo eso
más que este hielo infinito
y esta cuchilla usada
una y mil veces
que no corta?
Paradoja (en Luz y Fuerza, antología de poemas. Milena Cacerola 2008)
Para Lucy
El frío lo congela todo
menos mi corazón que se acurruca
y se entibia junto a la llama
del leño ardiente de mi deseo
el sudor se aplaca
y los pies ya no traspiran
habré muerto acaso
me es difícil darme
cuenta si
las medias están sucias
nada huele
la piel nunca está
desnuda
nada respira
elástico sobre elástico
capa sobre capa
interminables
me es imposible quedarme
a solas conmigo misma
no hay privacidad en el encierro
de las ataduras de la ropa
vendas contra la soledad invernal
en este país extranjero
donde la lluvia no cesa y hiere
esmirriada y asesina como vecinas fisgonas
atraviesa mi corazón
que se apelmaza dentro de la lana
aunque hiela
y no paro de sentirte lejos de mí
escurriéndote como nadadora
en esa otra agua de ese otro lugar
al que refiero como mío y nunca se congela
no adormece sino aviva
cual fuego la sed de vos
tirana es esta bífida obsesión
siempre quererlo todo
finalmente quedarse sin nada
32 Henry Street
tomo mi desayuno irlandés
esta gélida mañana en Galway
trivial como la vida misma
que poco sentido aguarda
cereal tostadas manteca suave y espesa
una montaña nevada mi mente se desliza
bajo la mesa donde me figuro estarían tus piernas
sólidas, son un leño al cual me aferro
en el medio de las olas si se avecina una tormenta
invoco el recuerdo de un sándwich de pepino
en un parque más verde incluso que tus ojos
como si esa hazaña fuera posible
o la ventana que da a la pradera
en esa casa heredada de mano en mano
donde viven mis amigos y todavía habita
el espíritu de la abuela y todos
los que murieron ahí
ese paisaje mínimo que entra en mi puño cerrado
aunque es brevísimo como una celda
luego, otra ventana más y más allá su peral
cuyas ramas arrullan el aire, pájaros
no sé quienes son pero se me antojan gorriones
negros descienden al pasto para comer
algo que se oculta a mi mirar
ejercitan su equilibrio de trapecio pan y circo
desde los cables del teléfono
que a veces me concede la gracia
de regalarme tu voz del otro lado del mar
más amada por mi que ninguna otra lengua
yo los espío, el reflejo a contraluz no me delata.
Soledad es un nombre de mujer
doy vueltas por la casa
diminuta, confundida
como un murciélago
el dolor del día después
y los ojos preñados de astillas
se han ido sin despedirse
ya perdí la cuenta
en qué semana estamos
el cansancio también
venció los párpados
un toldo cargado de agua
cae por su propio peso
en catarata mejillas abajo
hasta los labios que saben ácidos
el cuarto todavía permanece
repleto de tus imágenes
las arranco con la punta de la lengua
rasqueteo tu presencia de la piel
con virulana, me doy cuenta
estoy por la mía
descuelgo una foto
enderezo un cuadro
preparo una ensalada
alguien habla mal de mí
en algún lado
no todos pueden quererme, lo sé,
la amistad también tiene fecha de caducidad
abro un libro y leo un poema
se dirige a mí solamente:
mi vela arde por ambos extremos
no durará toda la noche
sin embargo
oh, mis amigos
ay, mis enemigos
que hermosa luz que brinda
del mismo modo que la vida termina
con la muerte, el amor
no dura por toda la eternidad,
pienso en escribirte
mi celular ya no tiene tu número
pero de memoria me acuerdo tu mail
aunque te haya bloqueado del msn
Nhombres
nombres como hombres como novias
ridículas formas de señalar lo propio
separar lo ajeno
puedo evocar claramente
a los tres últimos
pero ya no me acuerdo cómo
llamé a los demás
aunque los recuerdos se anticipan, irrumpen
mas allá de mí, de los novios
que guardan tu tabaco
mes tras mes
cual Penélope tejiendo
en un cajoncito
bajo los cacti
a la novia
que en su viaje
de estudios por Europa
drogándose con hash
vuelve a fumar
careta
de los novios que se dejan
romper la nariz
de un cabezazo
y vuelven a morir
de los que no te perdonan
y no te perdonarán nunca
eterno rencor de un amor que creían eterno
que los hayas abandonado
llevándote buena tajada de su dinero
por una mujer
más joven más linda más pobre
mejor
pero las caras de unos y otros
vuelven a venir
y el chispazo siempre ocurre
acontece como un relámpago
o quizás un trueno
la primera gota de lluvia
como un sueño incumplido
cayéndonos pesada sobre la cabeza
en el sofocante calor del verano
y no hay vez que no encuentres, Leonor,
quien te guarde el tabaco
quien se deje romper un hueso
quien te odie hasta morir de amor
un nuevo nhombre
retazo para construir la intimidad.
Más allá de toda oscuridad
After Sylvia Plath
Hoy me siento a esperar
el fin de la semana.
Hace meses que nadie me pregunta
con quién viniste
que edad tenés
donde vivís
No son esas cuestiones relevantes.
Hoy me declaro en huelga
de mí.
No quiero asistir a mi rutina.
Falto.
Escucho la música que
me regalaste y aguardo.
Me emociona fisgonear tus objetos mentales
y preguntarme si
acaso quisiste decir algo
las canciones tendrán acaso algún mensaje.
Tus elecciones me afectan,
el corazón humano anda a tientas
en esta niebla, es un misterio,
un azar, habernos encontrado.
Cosas mías, me da ilusión divagar,
soy un espectro, entre lo que no existe.
Me voy acordando de cosas que querría
decirte, una cajita de música,
una juguetería, corazón de madera.
Cuando el sol se pone,
la luz que reflectan mis ensoñaciones
es fría y blanca como los nudillos disgustados
de un puño hecho ovillo.
Cuando se pone el sol,
no puedo reconocer el mapa del cielo del norte,
bóveda nocturna de estrellas cóncavas,
noche invertida en donde me encuentro yo,
si trato de llegar hasta donde estás vos.
La luna no es una salida.
Arrastra de la cabellera
como oscuro crimen pasional
en absoluto silencio de tumba
a la marea, es una boca circular,
una mueca desesperada,
profético asombro
y miedo.
En ese intersticio sobrevivimos.
Leo un hermoso poema griego,
un viejo habla, se sabe perdido,
no tiene la fuerza de la juventud
de su criatura literaria.
Lo que me interpela, no es, como en el poema,
noche y silencio. Lo que me interpela
me sostiene y me asiste mas allá
de toda oscuridad.
queres mas de lo mismo?
Poemas
de mi nuevo libro El don de creer (inedito)
Para Leandro
Sé que no se usa ser militante este verano
-se dejó de usar como el flequillo de Betty Page-
pero no puedo evitar el destino que me permite
dormir más o menos tranquila a la noche
sin evaporarme en una buena
dosis de rivotril, clonazepan, centralina
¿te acordás de entonces? allí,
donde yo vivía, no quiero volver.
Sé que no está de moda, ya no se usa.
Sabrás entender si me ausento
sino no llego a cuidar la planta de aloe vera como
quisiera, como se lo merecería
porque lo anticuado, los vestidos
de flecos, las faldas tubo y los guantes largos,
lo infructuoso así y todo ineluctable
me hacen juego con esta franca sonrisa
llena de contradicciones a superar
y sueños que tanto te encanta.
Sé que no se usa ser militante este verano
-se dejó de usar como el flequillo de Betty Page-
pero no puedo evitar el destino que me permite
dormir más o menos tranquila a la noche
sin evaporarme en una buena
dosis de rivotril, clonazepan, centralina
¿te acordás de entonces? allí,
donde yo vivía, no quiero volver.
Sé que no está de moda, ya no se usa.
Sabrás entender si me ausento
sino no llego a cuidar la planta de aloe vera como
quisiera, como se lo merecería
porque lo anticuado, los vestidos
de flecos, las faldas tubo y los guantes largos,
lo infructuoso así y todo ineluctable
me hacen juego con esta franca sonrisa
llena de contradicciones a superar
y sueños que tanto te encanta.
queres mas de lo mismo?
Poemas
Philip Larkin - This Be The Verse

They fuck you up, your mum and dad.
They may not mean to, but they do.
They fill you with the faults they had
And add some extra, just for you.
But they were fucked up in their turn
By fools in old-style hats and coats,
Who half the time were soppy-stern
And half at one another's throats.
Man hands on misery to man.
It deepens like a coastal shelf.
Get out as early as you can,
And don't have any kids yourself.
Sea este el verso (leonor silvestri traduccion)
Tus viejos te cagaron
Fue sin querer, pero asi fue.
Te llenaron de sus propias fallas
Y agregaron algunas extras, solo para vos.
A ellos también los cagaron en su momento
Tontos con sombreros y abrigos pasados de moda,
La mitad del tiempo era sentimentaloides-severos
La otra mitad se degollaban el uno a la otra.
El Hombre llena de miseria al Hombre.
Se profundiza como geografía costera.
Andate de ahí tan pronto como puedas,
Y no tengas nunca hijos.
queres mas de lo mismo?
Poemas
Control y Devenir. Gilles Deleuze
aca va una serie de iluminationes para no sentirse sola:
La ley es una noción vacía y leyes son nociones serviles
Sería importante que la jurispdrucencia no quedara confiada a los jueces. Los escritores deberían leer no tanto el código civil sino, sobre todo, los atados de jurisprudencia.
La única oportunidad de los hombres está en el devenir revolucionario, lo único que puede conjurar la vergüenza o responder a lo intolerable.
Las “máquinas de guerra”, las cuales no se definirían por la guerra sino por una cierta manera de ocupar el espacio-tiempo o de inventar nuevos espacios-tiempo:
Los movimientos revolucionarios y también los movimientos artísticos son así máquinas de guerra.
En el capitalismo sólo hay una cosa universal, el mercado.
Los derechos del hombre no nos harán bendecir los “gozos” del capitalismo liberal, del cual participan activamente.
No hay Estado democrático que no esté comprometido hasta el fondo en esta producción de miseria humana.
Ya no disponemos de la imagen del proletario al que le era suficiente tomar conciencia.
¿Cómo puede ser potente el devenir minoritario? ¿Cómo puede la resistencia volverse insurrección? ¿Existe un modo por el que la resistencia de los oprimidos pueda volverse eficaz y lo intolerable definitivamente borrado? ¿Existe un modo para que la masa de singularidades y de átomos que somos todos pueda presentarse como poder constituyente o, por el contrario, debemos aceptar la paradoja jurídica según la cual el poder constituyente no puede ser definido sino por el poder constituido?
Las minorías y las mayorías no se distinguen por el número. Una minoría puede ser más numerosa que una mayoría . Aquello que define la mayoría es un modelo al que hay que conformarse: por ejemplo, europeo medio, adulto, varón, habitante de las ciudades… Mientras que una minoría no tiene modelo, es un devenir, un proceso. Se puede decir que la mayoría no es nadie. Pero todo el mundo, bajo un aspecto u otro, es agarrado por un devenir minoritario que lo llevaría a caminos desconocidos si se decidiera a seguirlo. Cuando una minoría crea modelos es porque desea volverse mayoritaria, y sin duda es inevitable para su supervivencia o su salvación (por ejemplo tener un Estado, ser reconocido, imponer sus derechos) . Pero su potencia viene de lo que ella ha sabido crear y que pasará más o menos por el modelo sin depender de él. El pueblo es siempre una minoría creadora y lo sigue siendo incluso cuando conquista una mayoría: las dos cosas pueden coexistir porque no se viven en el mismo plano.
Los más grandes artistas (jamás los artistas populistas) apelan a un pueblo y constatan que “el pueblo falta” . Mallarmé, Rimbaud, Klee, Berg.
El artista no puede sino apelar a un pueblo, tiene necesidad de él en lo más profundo de su empresa, no tiene que crearlo y no lo puede hacer. El arte es aquello que resiste: resiste a la muerte, a la servidumbre, a la infamia, a la vergüenza. Pero el pueblo no puede ocuparse de arte.
Es necesaria una desviación de la palabra. Crear siempre ha sido una cosa distinta que comunicar. Lo importante será tal vez crear vacuolas de no comunicación, interruptores, para escapar del control.
No hay ningún retorno al “sujeto”, es decir, a una instancia dotada de deberes, poder y saber.
Los acontecimientos se elevan un instante y es ese momento el que es importante, es la oportunidad que hay que saber asir.
Creer en el mundo es suscitar acontecimientos, incluso muy pequeños, que escapen del control o que den lugar a nuevos espacios-tiempo.
Traducción: Edgar Garavito (†)
* Esta entrevista fue publicada inicialmente en francés en la revista Futur Antérieur. Nro. 1, 1990 y luego en el libro Pourparlers. Minuit, 1990 (Conversaciones. Valencia: Pre-Textos, 1996). La versión que presentamos aquí fue publicada por el Magazín Dominical. Nro. 511 “Dossier Deleuze-Guattari”, febrero 7 de 1993, pp. 14-18.1 Empirisme et subjectivité. PUF, 1953 (Empirismo y Subjetividad. Barcelona: Gedisa, 1993).
2 Foucault, Minuit, 1986 (Foucault. Barcelona: Paidos, 1989).
3 Presentation de Sacher Masoch, 1967 (Presentación de Sacher Masoch. Madrid: Taurus, 1973).
4 El Anti-Edipo (1972) fue un libro nacido de Mayo del 68, escrito en colaboración con Félix Guattari (El Anti-Edipo. Barcelona: Paidos, 1985).
5 Nietzsche et la philosophie, PUF 1962 (Nietzsche y la Filosofía. Barcelona: Anagrama, 1990).
6 Mille plateux. Minuit, 1980, en colaboración con Félix Guattari (Mil Mesetas. Valencia: Pre-Textos, 1993).
7 Spinoza, philosophie practique, Minuit, 1981 (Spinoza: Filosofía Práctica. Barcelona: Tusquets, 2001).
8 Cinema 2: L´Image-Temps, Minuit, 1983 (La Imagen-Tiempo. Estudios sobre Cine 2. Barcelona: Paidos, 1969. Véase también La Imagen-Movimiento. Estudios sobre Cine 1, en la misma editorial).
9 Le pli, Leibniz et le baroque, Minuit, 1988 (El Pliegue. Leibniz y el Barroco. Barcelona: Paidos, 1989).
Fuente: http://www.revistaeuphorion.org/numeros/numeros/articulos/numero3/control.html
Me lo paso Laura que esta en la foto
queres mas de lo mismo?
illuminatio mea
Látigo en mano, Emma Goldman feminista y crítica del feminismo
Por Proyectil Fetal
www.proyectilfetal. blogspot. com
proyectilfetal@ gmail.com
http://argentina. indymedia. org/news/ 2008/11/638244. php
La pequeñez separa, el aliento une, seamos amplias y grandes.
Emma Goldman
La vieja y querida Emma Goldman, a lo largo de su extensa y prolífica carrera dentro del movimiento anarquista del siglo XX, ha producido gran cantidad de textos políticos a los cuales lxs activistas vuelven con mucha menor asiduidad con la que visitan a otros pensadores ácratas. Usualmente estos textos de Goldman son criticados por el feminismo de izquierda por ser justamente lo que son: texto de arenga anarquista en la barricada misma. Proyectil Fetal toma el pensamiento de Emma Goldman, no acriticamente cual gospel libertario, sino para hacerlo vivir en su discusión hoy, y para rescatar la capacidad especial de Emma de meter el dedo allí en la llaga misma del feminismo mainstream de su época y, al mismo tiempo, de oponerse a las prácticas de sus propios compañeros de militancia del movimiento anarquista látigo en mano.
En los textos de Goldman siempre se encuentra una preocupación por la pasión, la alegría y el compartir los cuerpos eróticamente, conceptos claves de la realización de las personas sin los cuales la lucha y la revolución social no pueden realizarse. Aun hoy estas nociones- que en si misma y para su época son de una innovación y radicalidad sin precedentes- superan ampliamente las conceptualizaciones habituales sobre el amor libre anarquista que no llegan a traspasar el límite de formar pareja pero sin contrato legal.
Ahora bien, las nociones más brillantes del pensamiento y acción de Goldman se ven opacadas en una maraña de ideas a veces un poco baladí sobre el rol de la mujer. Es menester encontrar incluso en esos párrafos saturados de romanticismo las figuras de pensamiento que anticiparon conceptos que el feminismo de la segunda ola hizo propios (como la doble jornada, que explicaremos más adelante) o su crítica profunda y audaz al primer feminismo (sufragista) que devendrá feminismo de la igualdad, para devolverle a Goldman su interés por el pensamiento de emancipación de las mujeres. Incluso más, muchas veces Emma Goldman es incorrectamente interpretada por el propio movimiento anarquista[1] cuando toma su crítica cabal al feminismo más popular de su época, anteriormente mencionado, como una crítica a todo el movimiento de emancipación de la mujer al cual tildan de burgués.
Una de las afirmaciones más lúcidas que se puede leer en los textos de Goldman es justamente que no hay un solo feminismo, sino muchos, y no todos tienen el valor y el coraje para cambiar profundamente las estructuras de poder y dominación que habitan en los corazones, incluso de las mujeres. Por ejemplo, en el texto titulado La tragedia de la emancipación de la mujer de 1911 -cf. http://argentina. indymedia. org/news/ 2008/11/637529. php- ella afirma y visibiliza un eje fundamental del pensamiento anarco queer, a saber: que “El derecho al voto o a la igualdad de derechos civiles pueden ser buenos reclamos pero la verdadera emancipación no empieza ni en las cortes ni en las urnas. Comienza en el alma de la mujer[2].” O por ejemplo, “Ahora la mujer se enfrenta a la necesidad de emanciparse de la emancipación, si realmente quiere ser libre. ¿Qué ha logrado con su emancipación? Sufragio universal en algunas regiones. ¿Purificó eso nuestra vida política, como predijeron muchos bien intencionados defensores? Ciertamente no.” Es usual que frases como estas sean entendidas en desmedro de todos los feminismos a los que se clasifica en bloque como “burgueses” o “reformistas”, y hasta peligrosos para la finalidad de la emancipación de toda la humanidad. Por el contrario, sostenemos que afirmaciones como esta y otras ([la emancipación] “Tendrá que deshacerse de la absurda noción del dualismo de los sexos o del que el varón y la mujer son mundos antagónicos.”) predicen la lucha que hoy encara cierto activismo anarcoqueer contra el dualismo de los géneros y el separatismo de los sexos.
Asimismo, otro de los grandes momentos de este texto[3] advierte sobre dos cuestiones fundamentales: una de pura cepa anarquista- la abolición de toda forma de trabajo asalariada-, y la otra, del feminismo más contemporáneo- la doble jornada laboral, que puede ser entendida como las tareas domésticas (obviamente no remuneradas e invisibilizadas) que las mujeres realizamos en nuestros hogares tras retornar a la “paz” después de un largo y agotador día de trabajo a la par del varón, tareas que, como si fuera poco, se suponen como naturales y propias de las mujeres, y que solo son superadas, en el caso de las que pueden pagarlo, mediante la explotación de otra mujer (empleada doméstica, también conocida como mucama, sirvienta, o simplemente como “la chica”) que “ayuda” en el hogar para que la mujer emancipada económicamente pueda realizarse en su vida profesional, y cuya culpa algunas “feministas” de hoy lavan sacando breves columnas editoriales que critican la ley de trabajo doméstico para estas empleadas en el territorio argentino. La bella indignación anarquista de Emma Goldman no solamente plantea la doble jornada laboral como consecuencia inevitable -en el actual ordenamiento económico- político y en otros que conservan el Estado como forma de transición- de la emancipación sufragista de la mujer sino también desenmascara el doble discurso y la hipocresía de buena parte de los feminismos que derivan de sus hermanas sufragistas, que basan su realización en la explotación de otra mujer, como dijimos antes[4].
El feminismo de Goldman, lo haya o no llamado así para diferenciarse de aquellas a las cuales estaba criticando, inaugura un espacio que hoy lamentablemente no es a menudo ocupado por mujeres que se autodenominen anarquistas, sino por otras que revisan a fondo los presupuesto básicos (y cómodos, a esta altura que la cuestión de la mujer forma parte de las políticas y las agendas de Estado) del feminismo políticamente correcto y/o institucionalizado, que redunda en pacata reducción de toda violencia de género a un mal intrínseco e inmanente a todo otro sexo que no sea aquel biopoliticamente denominado “mujer” en la sala de la corporación médico-jurídica, en especial, los varones y en una fuerte represión sexual que no ha hecho nada por el libre ejercicio de la sexualidad de las mujeres y el uso creativo de sus placeres [5].
¿Qué pasó en el seno mismo del anarquismo más difundido cuando seguimos repitiendo conceptos como que la abolición de todas las inequidades de género será obtenida únicamente tras la revolución social y que hoy por hoy la lucha por la emancipación radical y total de las mujeres y de toda expresión de género subalterna no tiene sentido puesto que “somos todxs iguales para la anarquía”? Esta unidad se torna falsa y peligrosamente cercana a la cuestión principal y secundaria que afirma el marxismo, porque no se unen las individualidades realmente en el aliento por el cual abogaba Goldman sino que muestra la negativa de muchos a deshacerse de sus privilegios de género/sexo para lograr devenir realmente libres e iguales.
Cerremos simplemente con otras destacadas palabras de Goldman que también son aplicables a nuestro anarquismo local no para considerarlo torpemente misógino como hace el feminismo de la izquierda partidaria para captar adeptas a su secta y el progresista para justificar su reformismo, sino para hacerlo crecer y dar el famoso paso adelante que se propone en esta misma frase: “Ciertamente, el movimiento por los derechos de la mujer ha roto muchas cadenas pero también ha forjado nuevas… Necesitamos deshacernos de nuestras viejas tradiciones y hábitos. El movimiento de la mujer, solo ha dado el primer paso. Esperemos que junte coraje para dar el próximo…La mujer debe aprender esa lección, y ser conciente de que su libertad llegará tan lejos como llegue su capacidad para lograrla. De allí que es más importante que ella comience con su regeneración interior para liberarse del peso de los prejuicios, las tradiciones y las costumbres.”
Si, Emma, esperamos, y hacemos el mismo tiempo.
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[1] También es usual ver esta interpretació n, en nuestra opinión, incorrecta en los trabajos que la academia produce en torno a la temática anarquista de género que soslaya que el anarquismo, afortunadamente, carece de doctrina o libro canónico unificado y, por ende, no es anti feminista o contra feminista per se, como algunas teóricas quieren, convenientemente para si mismas, hacer ver, tan solo basándose en alguna opinión poco feliz de alguno de los muchísimos pensadores anarquistas que reflexionaron en torno a “la cuestión de la mujer” expresaron.
[2] Esta crítica a los derechos civiles bien puede ser aplicada a las luchas actuales de la mayoría activistas GLTB a nivel internacional y local que buscan el derecho a poder ser una familia pequeño-burguesa normal con todas las de la ley.
[3] “Y todas aquellas que alcancen la deseada igualdad generalmente lo hacen a expensas de su bienestar físico y psíquico. Y para la gran masa de mujeres trabajadoras, ¿cuánta independencia se gana si la estrechez y falta de libertad del hogar es reemplazada por la estrechez y falta de libertad de la fábrica, las tiendas o la oficina? Mas aún después de un duro día de trabajo, está la carga de ocuparse de un “hogar dulce hogar”- frío, atemorizador, desordenado, poco acogedor. ¡Gloriosa independencia! No es sorprendente los cientos de jóvenes dispuestas a aceptar la primera oferta de matrimonio hartas y cansadas de su “independencia” detrás de un mostrador, una máquina de coser o de escribir.”
[4] “Cada movimiento que tiene por objetivo la destrucción de las instituciones existentes y su reemplazo con algo más avanzado, más perfecto, tiene sus seguidorxs que en teoría sostienen las ideas más radicales, pero quienes, sin embargo, en sus prácticas diarias, son como el filisteo promedio fingiendo respetabilidad y pidiendo a gritos que sus enemigos lxs consideren con respeto. Hay socialistas y anarquistas incluso que abogan a favor de la idea de que la propiedad privada es robo, y sin embargo se indignarían si alguien les debe el valor de una docena alfileres.”
[5] “El gran movimiento de verdadera emancipación no se ha encontrado con una gran raza de mujeres que puedan mirar la libertad a la cara. Su visión estrecha y puritana ha desterrado de su vida emocional al varón como personaje molesto y dudoso.”
www.proyectilfetal. blogspot. com
proyectilfetal@ gmail.com
http://argentina. indymedia. org/news/ 2008/11/638244. php
La pequeñez separa, el aliento une, seamos amplias y grandes.
Emma Goldman
La vieja y querida Emma Goldman, a lo largo de su extensa y prolífica carrera dentro del movimiento anarquista del siglo XX, ha producido gran cantidad de textos políticos a los cuales lxs activistas vuelven con mucha menor asiduidad con la que visitan a otros pensadores ácratas. Usualmente estos textos de Goldman son criticados por el feminismo de izquierda por ser justamente lo que son: texto de arenga anarquista en la barricada misma. Proyectil Fetal toma el pensamiento de Emma Goldman, no acriticamente cual gospel libertario, sino para hacerlo vivir en su discusión hoy, y para rescatar la capacidad especial de Emma de meter el dedo allí en la llaga misma del feminismo mainstream de su época y, al mismo tiempo, de oponerse a las prácticas de sus propios compañeros de militancia del movimiento anarquista látigo en mano.
En los textos de Goldman siempre se encuentra una preocupación por la pasión, la alegría y el compartir los cuerpos eróticamente, conceptos claves de la realización de las personas sin los cuales la lucha y la revolución social no pueden realizarse. Aun hoy estas nociones- que en si misma y para su época son de una innovación y radicalidad sin precedentes- superan ampliamente las conceptualizaciones habituales sobre el amor libre anarquista que no llegan a traspasar el límite de formar pareja pero sin contrato legal.
Ahora bien, las nociones más brillantes del pensamiento y acción de Goldman se ven opacadas en una maraña de ideas a veces un poco baladí sobre el rol de la mujer. Es menester encontrar incluso en esos párrafos saturados de romanticismo las figuras de pensamiento que anticiparon conceptos que el feminismo de la segunda ola hizo propios (como la doble jornada, que explicaremos más adelante) o su crítica profunda y audaz al primer feminismo (sufragista) que devendrá feminismo de la igualdad, para devolverle a Goldman su interés por el pensamiento de emancipación de las mujeres. Incluso más, muchas veces Emma Goldman es incorrectamente interpretada por el propio movimiento anarquista[1] cuando toma su crítica cabal al feminismo más popular de su época, anteriormente mencionado, como una crítica a todo el movimiento de emancipación de la mujer al cual tildan de burgués.
Una de las afirmaciones más lúcidas que se puede leer en los textos de Goldman es justamente que no hay un solo feminismo, sino muchos, y no todos tienen el valor y el coraje para cambiar profundamente las estructuras de poder y dominación que habitan en los corazones, incluso de las mujeres. Por ejemplo, en el texto titulado La tragedia de la emancipación de la mujer de 1911 -cf. http://argentina. indymedia. org/news/ 2008/11/637529. php- ella afirma y visibiliza un eje fundamental del pensamiento anarco queer, a saber: que “El derecho al voto o a la igualdad de derechos civiles pueden ser buenos reclamos pero la verdadera emancipación no empieza ni en las cortes ni en las urnas. Comienza en el alma de la mujer[2].” O por ejemplo, “Ahora la mujer se enfrenta a la necesidad de emanciparse de la emancipación, si realmente quiere ser libre. ¿Qué ha logrado con su emancipación? Sufragio universal en algunas regiones. ¿Purificó eso nuestra vida política, como predijeron muchos bien intencionados defensores? Ciertamente no.” Es usual que frases como estas sean entendidas en desmedro de todos los feminismos a los que se clasifica en bloque como “burgueses” o “reformistas”, y hasta peligrosos para la finalidad de la emancipación de toda la humanidad. Por el contrario, sostenemos que afirmaciones como esta y otras ([la emancipación] “Tendrá que deshacerse de la absurda noción del dualismo de los sexos o del que el varón y la mujer son mundos antagónicos.”) predicen la lucha que hoy encara cierto activismo anarcoqueer contra el dualismo de los géneros y el separatismo de los sexos.
Asimismo, otro de los grandes momentos de este texto[3] advierte sobre dos cuestiones fundamentales: una de pura cepa anarquista- la abolición de toda forma de trabajo asalariada-, y la otra, del feminismo más contemporáneo- la doble jornada laboral, que puede ser entendida como las tareas domésticas (obviamente no remuneradas e invisibilizadas) que las mujeres realizamos en nuestros hogares tras retornar a la “paz” después de un largo y agotador día de trabajo a la par del varón, tareas que, como si fuera poco, se suponen como naturales y propias de las mujeres, y que solo son superadas, en el caso de las que pueden pagarlo, mediante la explotación de otra mujer (empleada doméstica, también conocida como mucama, sirvienta, o simplemente como “la chica”) que “ayuda” en el hogar para que la mujer emancipada económicamente pueda realizarse en su vida profesional, y cuya culpa algunas “feministas” de hoy lavan sacando breves columnas editoriales que critican la ley de trabajo doméstico para estas empleadas en el territorio argentino. La bella indignación anarquista de Emma Goldman no solamente plantea la doble jornada laboral como consecuencia inevitable -en el actual ordenamiento económico- político y en otros que conservan el Estado como forma de transición- de la emancipación sufragista de la mujer sino también desenmascara el doble discurso y la hipocresía de buena parte de los feminismos que derivan de sus hermanas sufragistas, que basan su realización en la explotación de otra mujer, como dijimos antes[4].
El feminismo de Goldman, lo haya o no llamado así para diferenciarse de aquellas a las cuales estaba criticando, inaugura un espacio que hoy lamentablemente no es a menudo ocupado por mujeres que se autodenominen anarquistas, sino por otras que revisan a fondo los presupuesto básicos (y cómodos, a esta altura que la cuestión de la mujer forma parte de las políticas y las agendas de Estado) del feminismo políticamente correcto y/o institucionalizado, que redunda en pacata reducción de toda violencia de género a un mal intrínseco e inmanente a todo otro sexo que no sea aquel biopoliticamente denominado “mujer” en la sala de la corporación médico-jurídica, en especial, los varones y en una fuerte represión sexual que no ha hecho nada por el libre ejercicio de la sexualidad de las mujeres y el uso creativo de sus placeres [5].
¿Qué pasó en el seno mismo del anarquismo más difundido cuando seguimos repitiendo conceptos como que la abolición de todas las inequidades de género será obtenida únicamente tras la revolución social y que hoy por hoy la lucha por la emancipación radical y total de las mujeres y de toda expresión de género subalterna no tiene sentido puesto que “somos todxs iguales para la anarquía”? Esta unidad se torna falsa y peligrosamente cercana a la cuestión principal y secundaria que afirma el marxismo, porque no se unen las individualidades realmente en el aliento por el cual abogaba Goldman sino que muestra la negativa de muchos a deshacerse de sus privilegios de género/sexo para lograr devenir realmente libres e iguales.
Cerremos simplemente con otras destacadas palabras de Goldman que también son aplicables a nuestro anarquismo local no para considerarlo torpemente misógino como hace el feminismo de la izquierda partidaria para captar adeptas a su secta y el progresista para justificar su reformismo, sino para hacerlo crecer y dar el famoso paso adelante que se propone en esta misma frase: “Ciertamente, el movimiento por los derechos de la mujer ha roto muchas cadenas pero también ha forjado nuevas… Necesitamos deshacernos de nuestras viejas tradiciones y hábitos. El movimiento de la mujer, solo ha dado el primer paso. Esperemos que junte coraje para dar el próximo…La mujer debe aprender esa lección, y ser conciente de que su libertad llegará tan lejos como llegue su capacidad para lograrla. De allí que es más importante que ella comience con su regeneración interior para liberarse del peso de los prejuicios, las tradiciones y las costumbres.”
Si, Emma, esperamos, y hacemos el mismo tiempo.
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[1] También es usual ver esta interpretació n, en nuestra opinión, incorrecta en los trabajos que la academia produce en torno a la temática anarquista de género que soslaya que el anarquismo, afortunadamente, carece de doctrina o libro canónico unificado y, por ende, no es anti feminista o contra feminista per se, como algunas teóricas quieren, convenientemente para si mismas, hacer ver, tan solo basándose en alguna opinión poco feliz de alguno de los muchísimos pensadores anarquistas que reflexionaron en torno a “la cuestión de la mujer” expresaron.
[2] Esta crítica a los derechos civiles bien puede ser aplicada a las luchas actuales de la mayoría activistas GLTB a nivel internacional y local que buscan el derecho a poder ser una familia pequeño-burguesa normal con todas las de la ley.
[3] “Y todas aquellas que alcancen la deseada igualdad generalmente lo hacen a expensas de su bienestar físico y psíquico. Y para la gran masa de mujeres trabajadoras, ¿cuánta independencia se gana si la estrechez y falta de libertad del hogar es reemplazada por la estrechez y falta de libertad de la fábrica, las tiendas o la oficina? Mas aún después de un duro día de trabajo, está la carga de ocuparse de un “hogar dulce hogar”- frío, atemorizador, desordenado, poco acogedor. ¡Gloriosa independencia! No es sorprendente los cientos de jóvenes dispuestas a aceptar la primera oferta de matrimonio hartas y cansadas de su “independencia” detrás de un mostrador, una máquina de coser o de escribir.”
[4] “Cada movimiento que tiene por objetivo la destrucción de las instituciones existentes y su reemplazo con algo más avanzado, más perfecto, tiene sus seguidorxs que en teoría sostienen las ideas más radicales, pero quienes, sin embargo, en sus prácticas diarias, son como el filisteo promedio fingiendo respetabilidad y pidiendo a gritos que sus enemigos lxs consideren con respeto. Hay socialistas y anarquistas incluso que abogan a favor de la idea de que la propiedad privada es robo, y sin embargo se indignarían si alguien les debe el valor de una docena alfileres.”
[5] “El gran movimiento de verdadera emancipación no se ha encontrado con una gran raza de mujeres que puedan mirar la libertad a la cara. Su visión estrecha y puritana ha desterrado de su vida emocional al varón como personaje molesto y dudoso.”
queres mas de lo mismo?
Anarkismo y Accion Directa,
Brujas
desamparo
hace mucho sol
no hay sombra de ningun arbol
tan poco reparo
para quienes te dicen que lo personal no es politico, para las que te dicen hay que chequear la denuncia de Bimbi, para quienes defienden a sus patroncitos de estancia.
queres mas de lo mismo?
illuminatio mea,
Poemas
nuevo proyectil by Emma Goldman
La tragedia de la emancipación de la mujer de Emma Goldman
traduccion : Proyectil Fetal y Flowerpower
http://argentina.indymedia.org/news/2008
Alejandra, Alejandra
Quien no se sabe este poema
dice que no sabe del miedo de la muerte del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor
dice que el amor es muerte es miedo
dice que la muerte es miedo es amor
dice que no sabe
gracias por compartirmelo, http://www.fotolog.com/valentain22
queres mas de lo mismo?
Poemas
Bruno Bimbi vs Marta Dillon
tomado de http://bbimbi.blogspot.com/2008/04/hijos-e-hijas-de-lesbianas-y-gays.html
(*) Vale la pena aprovechar este post para aclararlo. Mi renuncia a Página/12 tuvo que ver básicamente con dos cosas. En primer lugar, el constante maltrato y la descalificación personal y profesional que sufrí por parte de Marta Dillon. En segundo lugar, la censura a mis textos en el primer número de SOY.
Las notas fueron adulteradas por Dillon, que se tomó la atribución de reescribir tres párrafos enteros del artículo que posteo aquí, con su estilo y sus ideas, diciendo algo totalmenente distinto a lo que yo había escrito, sin pedirme permiso. Supongo que fue porque en esos tres párrafos yo hablaba del matrimonio entre personas del mismo sexo (más adelante, cuando hable de nuestro entredicho por la mención a la FALGBT, se entenderá). Cabe aclarar que, en la redacción original, esa referencia no existía. En la primera —y única— reunión de equipo, expliqué que iba a trabajar con una relación intertextual con el libro "El lenguaje perdido de las grúas", de David Leavitt, articulando los relatos reales de este artículo con la historia de ficción de la novela. Posteriormente, Dillon decidió (quizás tomando esa idea mía) pedirle a Claudio Zeiger que hiciera una crítica al libro de Leavitt para la sección de libros del suplemento, y a partir de ello me exigió que cambiara el texto de mi nota eliminando toda mención al libro. Digo "me exigió" porque no fue un pedido ni una sugerencia: incluyó gritos y amenazas, cosa insólita que nunca había vivido profesionalmente. Yo cambié rápidamente el texto, accediendo a su pedido, y redacté el nuevo final, con el que publico aquí la nota. Ella, sin consultarme, reescribió todo, poniendo sus palabras en mi boca, haciéndome firmar un texto que no sólo no es mío, sino que además no me gusta, porque me parece pedante.
(Entre paréntesis: recomendaría aquí leer la columna de Zeiger, en mi opinión muy buena, pero no puedo copiar un link a la misma porque la versión digital del primer número de SOY no existe. En el sitio web de Página/12 publican a partir del segundo número del suplemento, quizás porque alguien no haya querido que mis notas, con las que promocionaron el lanzamiento de SOY en afiches y avisos, aparezcan en la web. Eso los obligaría a eliminar la censura y restaurar los textos originales, ya que yo podría exigírselo legalmente, así que al parecer han preferido hacer de cuenta que el primer número nunca existió. La censura lamentablemente alcanza entonces también al recomendable texto de Claudio Zeiger, por lo que me limitaré aquí a aconsejar la lectura de la novela de Leavitt, una auténtica joya).
Dillon también agregó en mi artículo un comentario según el cual "la salida del armario es una escena fatal", idea que no comparto —como generalización me parece desalentadora y prejuiciosa—, y que aparece con mi firma; y censuró la opinión de la abogada Analía Mas en el recuadro sobre casos judiciales, dado que, al parecer, a Dillon le molestó que hablara una abogada de la FALGBT. "Si vos estás en la FALGBT y citás a esa organización en tus notas, es como si tuvieras una concesionaria de autos y le hicieras propaganda", me dijo Liliana Viola, la coequiper de Dillon, a lo cual le respondí que, a diferencia de las concesinarias de autos, que son empresas capitalistas, la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans es una organización de derechos humanos, y yo no gano ni directa ni indirectamente un solo centavo por mi militancia, que sólo me gratifica por la satisfacción de hacer algo correcto en defensa de los derechos de mi comunidad.
Al día siguiente de la salida del suplemento, Página/12 publicó un artículo sobre SOY en el que aparezco yo, citado como "presidente" de la FALGBT, cargo que no ocupo ni nunca ocupé, hablando maravillas de la publicación. Y salen, entre comillas, declaraciones mías que desconozco quién escribió, porque yo no fui.
En el número posterior a mi renuncia, Viola publicó un artículo sobre lo que dice la Biblia sobre la homosexualidad. Se trata de un artículo que yo había informado en la primera reunión de equipo que iba a escribir. Cometí la ingenuidad de explicar de qué se trataba, cuáles eran las fuentes que iba a consultar, etc. Y Viola no tuvo mejor idea que hacerlo ella, "tomando" mi propuesta. En la edición del viernes 4 de abril, Dillon publicó un artículo titulado "Pequeño manual para infractorxs" (sic), que aparece firmado (como informe) por Juan Tauil y por mí. Cabe aclarar que no conozco a Juan Tauil, nunca escribí nada conjuntamente con él y tampoco redacté esa nota. Es decir, estoy firmando algo que nunca autoricé a que salga con mi firma y que no escribí yo. Pero sí es verdad que la nota está basada en mi trabajo: Dillon tomó el borrador de una nota que yo estaba escribiendo —y que quedó en las computadoras de Página/12— extrajo de allí la información, escribió (ella o alguien del suplemento) una nota y decidió atribuirme su texto, colocando mi firma.
Dillon me había convocado para ser coeditor de SOY junto con ella y Liliana Viola, y me había ofrecido un sueldo fijo mensual. Cuando comencé a trabajar en el diario, días después, el recurso de amparo sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo presentado por María Rachid y Claudia Castro llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Me llamaron de urgencia desde el diario, mientras yo entrevistaba a Juan (la persona que aparece al principio de la nota publicada en este post), y me pidieron que fuera a la redacción porque querían que yo escribiera la nota de tapa de Página/12 del día siguiente, sobre el caso de María y Claudia. Cuando Dillon y Viola se enteraron de que estaba escribiendo la nota de tapa del diario, se pusieron muy nerviosas, se enojaron conmigo y Viola me trató de un modo bastante agresivo. Al día siguiente, Dillon me llamó y me amenazó con echarme. Desde ese día comenzó el maltrato constante, que incluía cosas como devolverme mis textos diciendo que no servían para nada o hacerme reescribir la misma nota tres o cuatro veces, con comentarios ofensivos y agresivos. La violencia de Dillon incluyó, además, negarme que me hubiera prometido un sueldo y decirme que jamás había hablado conmigo para que fuera coeditor de SOY, que sólo pensarlo era una "locura" y que yo era un simple redactor más, que aún no se sabía si iba a cobrar un sueldo o no.
Todavía no termino de arrepentirme de haber rechazado, para aceptar la propuesta de Dillon, un trabajo en otro diario. No cito el nombre ni los hechos por respeto, pero sería deshonesto no hacer aquí una autocrítica: elegí mal, muy mal.
Luego pasó todo lo que relato antes y renuncié a SOY. Desde entonces, sigo encontrándome con sorpresas, como la supuesta nota que firmo con Tauil, que no sé quién es, basada en una investigación propia (no digo "robada", que cada quien saque sus conclusiones). Debo aclarar aquí que, pese a que Dillon me negó en la cara la existencia de mi sueldo, Página/12 cumplió rigurosamente con el pago, a partir de una gestión del propio director del diario, Ernesto Tiffenberg, quien a través de uno de los editores me pidió disculpas por todo lo sucedido y dio instrucciones para que me paguen hasta el último centavo.
Lo aclaro porque no es lo mismo decir Marta Dillon que decir Página/12, un diario que leo desde que estaba en la escuela, hace muchos años. Sin embargo, también vale decir que Marta Dillon, después de todo esto, sigue dirigiendo dos suplementos en Página/12.
En fin...
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(*) Vale la pena aprovechar este post para aclararlo. Mi renuncia a Página/12 tuvo que ver básicamente con dos cosas. En primer lugar, el constante maltrato y la descalificación personal y profesional que sufrí por parte de Marta Dillon. En segundo lugar, la censura a mis textos en el primer número de SOY.
Las notas fueron adulteradas por Dillon, que se tomó la atribución de reescribir tres párrafos enteros del artículo que posteo aquí, con su estilo y sus ideas, diciendo algo totalmenente distinto a lo que yo había escrito, sin pedirme permiso. Supongo que fue porque en esos tres párrafos yo hablaba del matrimonio entre personas del mismo sexo (más adelante, cuando hable de nuestro entredicho por la mención a la FALGBT, se entenderá). Cabe aclarar que, en la redacción original, esa referencia no existía. En la primera —y única— reunión de equipo, expliqué que iba a trabajar con una relación intertextual con el libro "El lenguaje perdido de las grúas", de David Leavitt, articulando los relatos reales de este artículo con la historia de ficción de la novela. Posteriormente, Dillon decidió (quizás tomando esa idea mía) pedirle a Claudio Zeiger que hiciera una crítica al libro de Leavitt para la sección de libros del suplemento, y a partir de ello me exigió que cambiara el texto de mi nota eliminando toda mención al libro. Digo "me exigió" porque no fue un pedido ni una sugerencia: incluyó gritos y amenazas, cosa insólita que nunca había vivido profesionalmente. Yo cambié rápidamente el texto, accediendo a su pedido, y redacté el nuevo final, con el que publico aquí la nota. Ella, sin consultarme, reescribió todo, poniendo sus palabras en mi boca, haciéndome firmar un texto que no sólo no es mío, sino que además no me gusta, porque me parece pedante.
(Entre paréntesis: recomendaría aquí leer la columna de Zeiger, en mi opinión muy buena, pero no puedo copiar un link a la misma porque la versión digital del primer número de SOY no existe. En el sitio web de Página/12 publican a partir del segundo número del suplemento, quizás porque alguien no haya querido que mis notas, con las que promocionaron el lanzamiento de SOY en afiches y avisos, aparezcan en la web. Eso los obligaría a eliminar la censura y restaurar los textos originales, ya que yo podría exigírselo legalmente, así que al parecer han preferido hacer de cuenta que el primer número nunca existió. La censura lamentablemente alcanza entonces también al recomendable texto de Claudio Zeiger, por lo que me limitaré aquí a aconsejar la lectura de la novela de Leavitt, una auténtica joya).
Dillon también agregó en mi artículo un comentario según el cual "la salida del armario es una escena fatal", idea que no comparto —como generalización me parece desalentadora y prejuiciosa—, y que aparece con mi firma; y censuró la opinión de la abogada Analía Mas en el recuadro sobre casos judiciales, dado que, al parecer, a Dillon le molestó que hablara una abogada de la FALGBT. "Si vos estás en la FALGBT y citás a esa organización en tus notas, es como si tuvieras una concesionaria de autos y le hicieras propaganda", me dijo Liliana Viola, la coequiper de Dillon, a lo cual le respondí que, a diferencia de las concesinarias de autos, que son empresas capitalistas, la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans es una organización de derechos humanos, y yo no gano ni directa ni indirectamente un solo centavo por mi militancia, que sólo me gratifica por la satisfacción de hacer algo correcto en defensa de los derechos de mi comunidad.
Al día siguiente de la salida del suplemento, Página/12 publicó un artículo sobre SOY en el que aparezco yo, citado como "presidente" de la FALGBT, cargo que no ocupo ni nunca ocupé, hablando maravillas de la publicación. Y salen, entre comillas, declaraciones mías que desconozco quién escribió, porque yo no fui.
En el número posterior a mi renuncia, Viola publicó un artículo sobre lo que dice la Biblia sobre la homosexualidad. Se trata de un artículo que yo había informado en la primera reunión de equipo que iba a escribir. Cometí la ingenuidad de explicar de qué se trataba, cuáles eran las fuentes que iba a consultar, etc. Y Viola no tuvo mejor idea que hacerlo ella, "tomando" mi propuesta. En la edición del viernes 4 de abril, Dillon publicó un artículo titulado "Pequeño manual para infractorxs" (sic), que aparece firmado (como informe) por Juan Tauil y por mí. Cabe aclarar que no conozco a Juan Tauil, nunca escribí nada conjuntamente con él y tampoco redacté esa nota. Es decir, estoy firmando algo que nunca autoricé a que salga con mi firma y que no escribí yo. Pero sí es verdad que la nota está basada en mi trabajo: Dillon tomó el borrador de una nota que yo estaba escribiendo —y que quedó en las computadoras de Página/12— extrajo de allí la información, escribió (ella o alguien del suplemento) una nota y decidió atribuirme su texto, colocando mi firma.
Dillon me había convocado para ser coeditor de SOY junto con ella y Liliana Viola, y me había ofrecido un sueldo fijo mensual. Cuando comencé a trabajar en el diario, días después, el recurso de amparo sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo presentado por María Rachid y Claudia Castro llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Me llamaron de urgencia desde el diario, mientras yo entrevistaba a Juan (la persona que aparece al principio de la nota publicada en este post), y me pidieron que fuera a la redacción porque querían que yo escribiera la nota de tapa de Página/12 del día siguiente, sobre el caso de María y Claudia. Cuando Dillon y Viola se enteraron de que estaba escribiendo la nota de tapa del diario, se pusieron muy nerviosas, se enojaron conmigo y Viola me trató de un modo bastante agresivo. Al día siguiente, Dillon me llamó y me amenazó con echarme. Desde ese día comenzó el maltrato constante, que incluía cosas como devolverme mis textos diciendo que no servían para nada o hacerme reescribir la misma nota tres o cuatro veces, con comentarios ofensivos y agresivos. La violencia de Dillon incluyó, además, negarme que me hubiera prometido un sueldo y decirme que jamás había hablado conmigo para que fuera coeditor de SOY, que sólo pensarlo era una "locura" y que yo era un simple redactor más, que aún no se sabía si iba a cobrar un sueldo o no.
Todavía no termino de arrepentirme de haber rechazado, para aceptar la propuesta de Dillon, un trabajo en otro diario. No cito el nombre ni los hechos por respeto, pero sería deshonesto no hacer aquí una autocrítica: elegí mal, muy mal.
Luego pasó todo lo que relato antes y renuncié a SOY. Desde entonces, sigo encontrándome con sorpresas, como la supuesta nota que firmo con Tauil, que no sé quién es, basada en una investigación propia (no digo "robada", que cada quien saque sus conclusiones). Debo aclarar aquí que, pese a que Dillon me negó en la cara la existencia de mi sueldo, Página/12 cumplió rigurosamente con el pago, a partir de una gestión del propio director del diario, Ernesto Tiffenberg, quien a través de uno de los editores me pidió disculpas por todo lo sucedido y dio instrucciones para que me paguen hasta el último centavo.
Lo aclaro porque no es lo mismo decir Marta Dillon que decir Página/12, un diario que leo desde que estaba en la escuela, hace muchos años. Sin embargo, también vale decir que Marta Dillon, después de todo esto, sigue dirigiendo dos suplementos en Página/12.
En fin...
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queres mas de lo mismo?
Buenos Aires me mata,
Politiquerio
La tragedia de la emancipación de la mujer de Emma Goldman
Por Emma Goldman
proyectilfetal@gmail.com
Viejo texto de la vieja Emma no para tomar acriticamente cual gospel acrata sino para hacerlo vivir en su discusion hoy!
traduccion by Flowerpower y Proyectil Fetal
Comienzo con una concesión: independientemente de todas las teorías políticas y económicas, que tratan las diferencias fundamentales entre varios grupos dentro de la raza humana, independientemente de la distinción de clase y raza, independientemente de los límites artificiales entre los derechos de la mujer y del varón, sostengo que existe un punto donde estas diferenciaciones pueden converger e integrarse en un todo. Con esto no pretendo proponer un tratado de paz. El antagonismo social general, que ha tomado toda nuestra vida pública, causada por la fuerza de intereses contradictorios y opuestos, se desmoronará cuando la reorganización de nuestra vida social, basada en principios de justicia económica, sean una realidad.
La paz y la armonía entre sexos e individuos no depende necesariamente de una equiparación superficial de los seres humanos, ni tampoco demanda la eliminación de rasgos y peculiaridades individuales. El problema es, en comunión con lxs demás, conectarse profundamente con todxs lxs humanxs y aún así mantener las propias características individuales. Esta me parece que es la base sobre la que masa e individux, el varón y la mujer pueden converger sin antagonismo ni oposición. El lema no debería ser “Perdónense” sino más bien “Entiéndanse”. La famosa frase de Madame de Stael : “Entender todo significa perdonar todo” nunca me ha gustado, tiene olor a confesión, perdonar al prójimo transmite la idea de superioridad farisaica. Es suficiente con entender al otrx. Esta concesión representa parcialmente el aspecto fundamental de mis ideas sobre la emancipación de la mujer y sus efectos sobre el sexo en su totalidad.
La emancipación debería hacer posible que la mujer sea humana en el sentido más verdadero del término. Todo lo que dentro de ella anhele afirmación e iniciativa o agentividad debería alcanzar su máxima expresión, todas las barreras artificiales deberían romperse, y el camino hacia una mayor libertad despejado de toda huella de siglos de sometimiento y esclavitud. Este fue el objetivo original del movimiento para la emancipación de la mujer. Sin embargo, los resultados hasta ahora obtenidos han aislado a la mujer y la han despojado de la fuente de su felicidad esencial. La emancipación puramente externa convirtió a la mujer moderna en un ser artificial, que nos recuerda a uno de los productos de la arboricultura francesa con sus árboles de arabescos y arbustos, pirámides, ruedas, coronas, cualquier cosa excepto las formas que alcanzaría a través de la expresión de sus propias cualidades internas. Hay muchas de estas plantas de sexo femenino artificialmente engendradas especialmente en la así llamada esfera intelectual de nuestra vida.
¡Libertad e igualdad para la mujer! Cuales fueron las esperanzas y aspiraciones que estas palabras despertaron cuando fueron pronunciadas por primera vez por algunas de las almas más nobles y valientes de aquellos días. El sol con toda su gloria iba a elevarse sobre un mundo nuevo, en este mundo la mujer iba a ser libre para dirigir su propio destino- uno objetivo ciertamente digno de gran entusiasmo, coraje, perseverancia, e incesante esfuerzo, albergado por los primeros varones y mujeres, que apostaron todo contra un mundo de prejuicio e ignorancia.
Mis esperanzas también se dirigen hacia ese objetivo, pero sostengo que la emancipación de la mujer, tal como se la interpreta y aplica hoy, ha fracasado. Ahora la mujer se enfrenta a la necesidad de emanciparse de la emancipación, si realmente quiere ser libre. Esto puede sonar paradójico pero es la pura verdad.
¿Qué ha logrado con su emancipación? Sufragio universal en algunas regiones. ¿Purificó eso nuestra vida política, como predijeron muchos bien intencionados defensores? Ciertamente no. A propósito, es tiempo de que aquellas personas con sólido razonamiento cesaran de hablar acerca de la corrupción en la política con aires de pedantería. La corrupción política nada tiene que ver con la moral o la laxitud de la moral de las personalidades políticas. Su causa es material. La política es el reflejo del mundo comercial e industrial cuyos lemas son “Tomar es mejor que dar”, “Compra barato y vende caro”, “Una mano manchada lava la otra”. No hay esperanzas de que la mujer con el derecho a voto purifique la política.
La emancipación trajo la equidad económica entre el varón y la mujer, es decir, ella puede elegir su propia profesión, un oficio, pero como su entrenamiento físico ni pasado ni presente la dotó de la fuerza necesaria para competir con el hombre, ella se ve obligada a extinguir sus fuerzas, consumir su vitalidad, y tensión a cada nervio para alcanzar el valor del mercado. Pocas lo logran, porque es un hecho de que las maestras, las médicas, las abogadas, las arquitectas, y las ingenieras- teniendo la misma confianza que sus colegas varones- no reciban la misma remuneración. Y todas aquellas que alcancen la deseada igualdad generalmente lo hacen a expensas de su bienestar físico y psíquico. Y para la gran masa de mujeres trabajadoras, ¿cuánta independencia se gana si la estrechez y falta de libertad del hogar es reemplazada por la estrechez y falta de libertad de la fábrica, las tiendas o la oficina? Mas aún después de un duro día de trabajo, está la carga de ocuparse de un “hogar dulce hogar”- frío, atemorizador, desordenado, poco acogedor. ¡Gloriosa independencia! No es sorprendente los cientos de jóvenes dispuestas a aceptar la primera oferta de matrimonio hartas y cansadas de su “independencia” detrás de un mostrador, una máquina de coser o de escribir. Están tan dispuestas a casarse como chicas de clase media que anhelan quitarse el yugo de la supremacía parental. La así llamada independencia que lleva a tan sólo alcanzar la mera subsistencia no gusta tanto, ni es tan ideal, como para que una mujer sacrifique todo. Nuestra tan preciada independencia es, después de todo, un proceso lento de embotamiento y endurecimiento de la naturaleza de la mujer, de su instinto de amor y de su instinto maternal. Sin embargo, la posición de la joven trabajadora es más natural y humana que aquella de su aparentemente más afortunada hermana profesional-maestras, físicas, abogadas, ingenieras- , que tiene que tener una apariencia digna y apropiada mientras la vida interna crece vacía y muere. La estrechez de la concepción existente de la independencia y emancipación de la mujer, el miedo a amar a un hombre que no es de su clase social, el miedo a que el amor le sustraiga la libertad y la independencia, el horror de que el amor o la dicha de la maternidad sólo la limite en el completo ejercicio de su profesión: todo esto junto hace de la mujer moderna emancipada sea una virgen vestal, ante la cual la vida, con sus grandes penas clarificadoras y sus profundas extasiantes felicidades, se desarrolla sin tocarle o arrebatarle el alma. La emancipación tal como la entiende la mayoría de sus exponentes y defensoras es demasiado estrecha como para permitir el amor sin barrera y el éxtasis contenido en la profunda emoción de la mujer verdadera adorable, madre en libertad.
La tragedia de la mujer económicamente independiente y emancipada yace en no demasiadas sino más bien pocas experiencias. Es cierto, ella supera a sus hermanas de las pasadas generaciones en el conocimiento del mundo y de la naturaleza humana, ella siente una profunda falta de esencia que por si sola podría enriquecer el alma humana, y sin la cual la mayoría de las mujeres se transforman en meras autómatas profesionales. Que tales acontecimientos habrían de acontecer fue previsto por aquellos que se dieron cuenta que, en el dominio de la ética, todavía quedaban muchas ruinas en desintegración de los tiempos de la superioridad indiscutida del varón, ruinas que todavía hoy se consideran útiles. Y lo que es más importante, un gran número de mujeres emancipadas no son capaces de relacionarse con ellas. Cada movimiento que tiene por objetivo la destrucción de las instituciones existentes y su reemplazo con algo más avanzado, más perfecto, tiene sus seguidorxs que en teoría sostienen las ideas más radicales, pero quienes, sin embargo, en sus prácticas diarias, son como el filisteo promedio fingiendo respetabilidad y pidiendo a gritos que sus enemigos lxs consideren con respeto. Hay socialistas y anarquistas incluso que abogan a favor de la idea de que la propiedad privada es robo, y sin embargo se indignarían si alguien les debe el valor de una docena alfileres.
Estxs filistexs también se encuentran en el movimiento de mujeres. Los periodistas amarillistas y los intelectualoides han plasmado imágenes de la mujer emancipada que le pondrían los pelos de punta a cualquier buen ciudadano y a su aburrida pareja. Cada miembro del movimiento de derechos de la mujer fue retratada como George Sand* en su absoluto desacato a la moralidad. Nada era sagrado para ella. No tenía respeto por el ideal de relación entre el varón y la mujer. En resumen, la emancipación era vista como una vida temeraria de lujuria y pecado, independientemente de la sociedad, la religión y la moral. Las exponentes del movimiento de derechos de mujeres estaban indignadas por tal representación y sin humor, utilizaron todas sus energías en probar que ellas no eran así sino todo lo contrario. Por supuesto, mientras una mujer fuera la esclava del varón, no podría ser casta y pura, pero ahora que era independiente y libre probaría cuán buena podría ser y que su influencia tendría un efecto purificador sobre todas las instituciones sociales. Ciertamente, el movimiento por los derechos de la mujer ha roto muchas cadenas pero también ha forjado nuevas. El gran movimiento de verdadera emancipación no se ha encontrado con una gran raza de mujer que puede mirar a la libertad a la cara. Su visión estrecha y puritana ha desterrado de su vida emocional al varón como personaje molesto y dudoso. No se iba a tolerar al hombre bajo ningún punto, excepto al padre de su hijx, ya que unx niñx no podría desarrollar su vida correctamente sin un padre. Afortunadamente, las más rígidas puritanas no serán nunca suficientemente fuertes como para matar el deseo innato de maternidad. Pero la libertad la mujer está íntimamente relacionada con la del varón, y muchas de las así llamadas hermanas emancipadas tienden a pasar por alto el hecho de que unx niñx nacidx en libertad necesita el amor y la devoción de cada ser humano que le rodea, varón o mujer. Desafortunadamente, es esta concepción limitada de las relaciones humanas que ha causado la tragedia en las vidas del varón y mujer modernxs.
Hace 15 años apareció un trabajo de la brillante noruega, Laura Marholm , titulado Mujer, un estudio de personalidad. Ella fue una de las primeras en llamar la atención acerca del vacío y la estrechez de la concepción existente de la emancipación de la mujer, y su efecto trágico en la vida interior de la mujer. En su trabajo Marlhom habla del destino de varias mujeres talentosas de fama internacional: el genio de Eleonora Duse , la gran matemática y escritora Sonya Kovalevskaia , la artista y poeta natural, Marie Bashkirtzeff que muere joven. A través de cada una de las descripciones de las vidas de estas mujeres de tan extraordinaria mentalidad corre una estela marcada de deseos insatisfechos por una vida completa y hermosa, y la inquietud y soledad que resultan de su falta. De estos bocetos psicológicos magistrales unx no puede evitar ver que cuanto más alto el desarrollo mental de la mujer, más difícil es para ella encontrar una pareja que vea en ella, no sólo sexo, sino también a la amiga, al ser humano, a la camarada y a una individualidad fuerte, que no pierda ni un solo rasgo de ella. El varón promedio con su autosuficiencia, sus ridículos aires de superioridad como patrón de la mujer, es una imposibilidad para la mujer descripta en el libro de Laura Marholm un Estudio de Personalidad. Igualmente imposible es el hombre que no ve nada en ella sino su mentalidad y su genio, y que fracasa en despertar su naturaleza de hembra.
Se considera usualmente que un intelecto rico y un alma refinada son atributos necesarios de una personalidad profunda y hermosa. En el caso de la mujer moderna, estos atributos sirven de obstáculo para una afirmación completa del ser. Por más de 100 años la antigua forma del matrimonio basada en la Biblia, hasta que la muerte nos separe, ha sido denunciada como una institución que representa la soberanía del varón sobre la mujer de la completa sumisión a sus caprichos y órdenes y absoluta dependencia en su nombre y en su apoyo. Una y otra vez, se ha probado de manera concluyente que la antigua relación matrimonial restringía a la mujer a la función de sierva del hombre y reproductora de sus hijxs. Y aun así encontramos muchas mujeres emancipadas que prefieren casarse por las cadenas de la moral y el prejuicio social que condicionan y limitan su naturaleza.
La explicación de tal inconsistencia por parte de muchas mujeres avanzadas se encuentra en el hecho de que nunca entienden verdaderamente el significado de emancipación. Pensaban que todo lo que era necesario era una independencia de las tiranías externas: mientras que no se tenía en cuenta a los tiranos internos, mucho mas dañinos a la vida y al crecimiento- convenciones éticas y sociales- que parecen llevarse mucho mejor en las cabezas y los corazones de las exponentes más activas de la emancipación de la mujer, que en los corazones y las mentes de nuestras abuelas.
Estas tiranías interiores, en forma de opinión pública o del qué dirán, todxs lxs detectives de la moral llámense madres, tíos, hermanos, parientes, autoridades educativas y demás carceleros del espíritu humano ¿qué dirían? Hasta que la mujer no haya aprendido a desafiarlos a todxs, mantenerse firme en su posición e insistir sobre su ilimitada libertad para escuchar la voz de su naturaleza, ya sea que reclame el tesoro más grande de la vida, el amor por un hombre, o su privilegio más grande, el derecho a dar a luz, ella no podrá llamarse a sí misma emancipada.¿ Cuántas mujeres emancipadas son lo suficientemente valientes para reconocer que la voz del amor está llamando salvajemente latiendo en el corazón, demandando ser escuchada, ser satisfecha? El escritor francés, Jean Reibrach, en una de sus novelas, Nueva Belleza, intenta imaginar la mujer ideal, bella, emancipada. Este ideal está encarnado en una joven, una física. Ella habla con inteligencia y sabiduría de cómo alimentar niñxs, es amable y les administra medicamentos gratuitos a aquellas madres sin recursos. Conversa con un muchacho amigo acerca de las condiciones sanitarias del futuro y de cómo los bacilos y gérmenes varios serán exterminados usando pisos y paredes de piedra. Y deshaciéndose del tapete de la entrada y de los percheros. Ella está sin duda vestida de manera práctica y simple, mayormente de negro. El muchacho, que, en la primera cita se ve avasallado por la sabiduría de su amiga emancipada, lentamente aprende a entenderla y un día se enamora. Son jóvenes y ella es amable y hermosa y a pesar de llevar puesto siempre un atuendo severo, su apariencia se suaviza por los blancos e inmaculados cuellos y puños. Se esperaría que él le confesara su amor, pero el muchache no es alguien que cometa absurdos románticos. La poesía y el entusiasmo del amor cubren sus caras sonrojadas ante la belleza pura de la dama. Él silencia la voz de la naturaleza sin faltarle el respeto. Ella también es siempre exacta, siempre racional, siempre se comporta bien. Temo que si hubieran formado una unión el muchacho habría arriesgado congelarse hasta la muerte. Debo confesar que no puedo ver nada bello en esta nueva belleza, que es tan fría como las paredes y pisos de piedra con los cuales ella soñaba. Yo preferiría las canciones de amor de las épocas románticas, Don Juan y Madame Venus, fugarse con unx amante bajando por una cuerda a la luz de la luna, perseguidxs por la maldición del padre y el llanto de la madre, y el comentario moralista de los vecinos, preferiría todo esto que la corrección y la propiedad comedidas. Si el amor no sabe dar y recibir sin restricciones, no es amor, sino una transacción que nunca deja de hacer hincapié en el debe y en el haber. La mayor desventaja de la emancipación actual yace en su rigidez artificial, y en su estrecho decoro. El decoro que produce un vacío en el alma de la mujer y que no le permitirá beber de la fuente de la vida. Una vez recalqué que parecía haber una relación más profunda entre la madre chapada a la antigua y la anfitriona, en la búsqueda de la felicidad para sus pequeñxs y para aquellxs que ama, y la verdadera mujer nueva, se encuentra entre ésta última y la mujer emancipada promedio. Las discípulas de la pura emancipación me declararon hereje apta solamente para la hoguera, su ciego entusiasmo no les permite ver que mi comparación entre el modelo viejo y el nuevo sólo era para probar que un gran número de nuestras abuelas tenían más sangre en las venas, más humor y picardía, y ciertamente una gran cantidad de naturalidad, buen corazón y simpleza que la mayoría de las mujeres profesionales emancipadas que llenan las universidades, las casas de estudio y las oficinas. Esto no quiere decir que deseo volver al pasado y que no condeno a la mujer a su vieja espera de la cocina y el cuidado de lxs niñxs. La salvación reside en una enérgica marcha hacia un futuro más brillante y más claro. Necesitamos deshacernos de nuestras viejas tradiciones y hábitos. El movimiento de la mujer sólo ha dado el primer paso. Esperemos que junte coraje para dar el próximo. El derecho al voto o a la igualdad de derechos civiles pueden ser buenos reclamos pero la verdadera emancipación no empieza ni en las cortes ni en las urnas. Comienza en el alma de la mujer .La historia cuenta que cada clase oprimida obtiene su verdadera liberación a través de su propio esfuerzo. La mujer debe aprender esa lección, y ser conciente de que su libertad llegará tan lejos como llegue su capacidad para lograrla. De allí que es más importante que ella comience con su regeneración interior para liberarse del peso de los prejuicios, las tradiciones y las costumbres. La demanda de iguales derechos es justa y correcta pero después de todo, el derecho más vital es el derecho a amar y ser amadas. De hecho, si la emancipación parcial va a convertirse en una emancipación completa tendrá que deshacerse de la ridícula noción de que ser amada , ser amante , ser madre es sinónimo de ser esclava o ser subordinada. Tendrá que deshacerse de la absurda noción del dualismo de los sexos o del que el varón y la mujer son mundos antagónicos.
La pequeñez separa, el aliento une, seamos amplias y grandes. No subestimemos cosas vitales por el sinfín de nimiedades que nos confrontan. Una verdadera concepción de la relación de los sexos no admitirá conquistadxs y conquistadorxs, sólo sabe de una cosa: brindarse ilimitadamente para encontrase a sí mismx más ricx, más profundx. Sólo eso llenará el vacio y transformará la tragedia de la emancipación en alegría- ilimitada alegría.-
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BIOPOLÍTICA DEL GÉNERO
A partir de la década de 1950, la construcción de la femineidad es en todos los casos un proceso de travestismo somático o de biodrag similar al que realiza Agnès. Los pechos, cuyo volumen y consistencia adquieren una nueva importancia, se convierten en un centro somático de producción del género. Pasan a ser el lugar de nuevas patologías como la hipomastia (pechos pequeños) o el cáncer de mama, cuya frecuencia aumenta de forma exponencial y surge al mismo tiempo que las técnicas de mastectomía y de reconstrucción con implantes sintéticos (Haiken, 1997). Desde el aumento hasta la reconstrucción, los pechos del siglo XX funcionan ante todo como prótesis.
En segundo lugar, la mujer biológica heterosexual estadounidense es tan cyborg como Agnès, dado que toma metódicamente la píldora, sin duda la técnica biodrag más poderosa de la segunda mitad del siglo XX. La píldora es contemporánea de la aparición de la noción de género. Gregory Pincus creó el primer anticonceptivo a partir de la noretindrona, una forma sintética y asimilable por vía oral de la molécula de progesterona activa. Se probó primero en ocasión de una campaña de investigación sobre las técnicas de asistencia para la procreación en casos de esterilidad en familias blancas católicas. Luego se probó en la isla de Puerto Rico como método de control de la natalidad en la población local de color, pero también en varios grupos de pacientes mujeres del Worcester State Hospital y de hombres de la cárcel estatal de Oregón entre 1956 y 1957, en investigaciones sobre el control de la libido y hasta para el “tratamiento de la homosexualidad” (Tone, 2001: 220). La píldora no es sólo un método de control de la reproducción, sino también un método de producción y purificación étnica, una técnica eugenésica de control de la especie (Roberts, 1997).
Más biodrag aun, la píldora es también una técnica de producción de género. A pesar de que su eficacia era del 99,9%, el Instituto de Salud Norteamericano rechazó la primera píldora porque ésta suprimía por completo la menstruación y ponía en cuestión la femineidad de las futuras mujeres de América del Norte. Por ese motivo se creó una segunda píldora, tan eficaz como la primera pero cuya única diferencia residía en que reproducía el ritmo de los ciclos naturales. Así como Agnès se construyó de forma consciente como hermafrodita gracias a los estrógenos de un tratamiento antimenopáusico, sus compatriotas biológicas contribuyeron a la construcción de la ficción somática de las jóvenes blancas femeninas y fértiles de América del Norte.
El proceso de feminización de Agnès, y por extensión el de su madre y sus compatriotas biológicas, demuestran que las hormonas son ficciones biopolíticas, ficciones que pueden tomarse, digerirse, incorporarse, artefactos biopolíticos que crean formaciones corporales y se integran a los organismos políticos mayores, tales como las instituciones político-legales y el estado-nación. Esos artefactos biopolíticos segregan narraciones que pueden citarse, recitarse y, sin duda, también citarse mal. Si puede decirse que cada hormona, en tanto ficción política, está sujeta a posibles fracasos performativos y, en consecuencia, a incesantes procesos de citaciones descontextualizadas, el cuerpo de Agnès nos recuerda que esas invocaciones del género, esas interpelaciones normativas, no son simples procesos discursivos. Esas citaciones movilizan flujos, desencadenan procesos de modificación celular de y crecimiento capilar, provocan cambios de voz y hasta funcionan como verdaderos generadores de efectos. El cuerpo de Agnès no es la materia pasiva sobre la cual opera un conjunto de técnicas biopolíticas de normalización del sexo, ni el efecto performativo de una serie de discursos sobre la identidad. El tecnocuerpo de Agnès, verdadero monstruo sexual fascinante, self designed, es producto de la reapropiación y del agenciamiento colectivo de las tecnologías de género para producir nuevas formas de subjetivación.
Traducción de Joaquín Ibarburu
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