Israel


Para que no se nos olvide que un Estado es siempre un Estado (de sitio)


Israel continúa los ataques contra Gaza en la "mayor matanza de palestinos en 41 años"
http://www.europapress.es/internacional/noticia-israel-continua-ataques-contra-gaza-mayor-matanza-palestinos-41-anos-20081228211859.html

Holocausto en Palestina: Cientos de muertos y heridos en el ataque israelí sobre la Franja de Gaza
http://www.kaosenlared.net/noticia/holocausto-palestina-cientos-muertos-heridos-ataque-israeli-sobre-fran

Impresiones de Palestina. Belén. Requesón, manteca y vino.
¿De qué Derechos Humanos, leyes, democracia, Estado de derecho y solidaridad hablan Bush, Sarkozy, Zapatero, numerosísimos empresarios, etc., etc.. cuando colaboran, legitiman y venden armas a Israel?
http://www.kaosenlared.net/noticia/impresiones-palestina-belen-requeson-manteca-vino

Por Diorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr




Estimada L.:
Soy un sumiso casado. Quisiera mantener una relación de esclavitud confidencial con Ud.
Aunque sea un hombre casado,creo tener algunas cosas en común con Ud. (v.gr. el anarquismo).
++++


Que parte no se entendio?
Que venga Emma Goldman y nos salve a todxs....

Grupo surrealista de Atenas, diciembre 2008



El fantasma de la libertad siempre llega con un cuchillo entre sus dientes.
Disparar a la carne es el punto alto de la opresión social.

Todas las piedras sacadas del pavimento y lanzadas a los escudos de la policía o a escaparates de los templos de la comodidad; todas las botellas inflamables dibujando órbitas bajo el cielo de la noche; todas las barricadas erigidas en las calles de la ciudad, separando nuestras áreas de las suyas; todos los cubos llenos de basura de una sociedad consumista que las llamas de los disturbios transformaron de nada a algo; todos los puños levantados por encima de la luna; ésas son las armas que dan carne y poder real, no sólo a la resistencia, sino a la libertad también. Es este sentimiento de libertad que sólo merece apostar por él en estos momentos: el sentimiento de las mañanas olvidadas de nuestra infancia, cuando todo podía pasar porque era nuestra, como seres humanos creativos, que se han despertado, no los futuros humanos-máquinas productivos de la subordinación, el entrenamiento, el trabajador alienado, el propietario privado, el hombre de familia. Es el sentimiento de enfrentarse a los enemigos de la libertad - no temerles nunca más.

Así que, todos los que quieran ocuparse de sus negocios, como si nada pasara, como si nada hubiera pasado nunca, tienen serias razones para inquietarse.


El fantasma de la libertad siempre llega con un cuchillo entre los dientes, con violencia para romper cada cadena que reduce la vida a una miserable repetición, útil para que las relaciones sociales de dominación se reproduzcan. Desde el sábado 6 de diciembre ninguna ciudad en este pais funciona con normalidad: no hay terapias de ir de compras, no hay carreteras libres para ir a nuestros puestos de trabajo, no hay noticias sobre próximas iniciativas de reestablecimiento del gobierno, no se da ese despreocupado zapping entre estilos de vida de los shows televisivos, no hay vueltas nocturnas alrededor de la plaza Syntagma, etcétera Estas noches y días no pertenecen a los propietarios de las tiendas, los comentaristas de televisión, los ministros y los policias. Estas noches y días pertenecen a Alexis!

Como surrealistas, hemos estado fuera en las calles desde el primer momento, juntos con centenares de rebeldes y otra gente expresando su solidaridad, porque el surrealismo nació del respirar de la calle y no tiene intención de abandonarlo. Después de la masiva resistencia a los asesinos del estado, el aliento de la calle es incluso más caliente, incluso más hospitalario e incluso más creativo. Proponer una dirección para este movimiento no nos corresponde a nosotros. Sin embargo, aceptamos toda la responsabilidad por la lucha común, porque es una lucha por la libertad.

Sin ser obligadxs a aceptar con cada expresión de tal fenómeno masivo, sin ser partidarios de la violencia ciega o la violencia por la violencia, consideramos la existencia de este fenómeno correcta.

¡No dejemos que este inflamable hálito de poesía se calme o muera!

Convirtámoslo en una utopía certera: ¡la transformación del mundo y la vida!

¡No hay paz para la policía y sus dirigentes!

¡Quién sea que no entienda la rabia puede simplemente callarse!

Abuso Infantil

From: contreralaura@hotmail.com
To: mariasinvelo@live.com.ar
Subject: RE: Termina el año, terminemos con esto
Date: Sat, 27 Dec 2008 23:49:06 +0100

Hola. Me llegan sus mails desde hace un tiempo. Con mis afines de Proyectil Fetal (www.proyectilfetal.blogspot.com) se ha sostenido alguna discusíón por esta vía con ustedes, si mal no recuerdo. Pero creo no conocerlas en persona. Por eso me presento. Soy Laura, además de mis afinidades y activismos en varios lados -no viene al caso presentar las credenciales aquí-, desarrollo desde hace un tiempo una iniciativa en clave anarquista en torno a las cuestiones de la infancia, que incluye, obviamente, el problema del abuso. Tengo un fanzine dedicado al tema -si bien no está subido a la red, pueden ver de que va acá: www.pidoperdonzine.blogspot.com- y algunos escritos por ahí. Les adjunto el pdf de la REvista Periférica, donde aparece uno que escribí sobre abuso. A él me remito para no repetirme innecesariamente. En una rápida lectura de lo que enviaron, no puedo dejar de notar algunas cosas. Si bien es casi suicida estar en contra de una iniciativa de este tipo que se denomina "autogestiva", es peligroso circularla acríticamente. Como ya les dije, los fundamentos de lo que pienso están en el adjunto, solo voy a remarcar lo más groseramente pernicioso de esta campaña:
1) se fija una edad -la de 18 años- para hablar de minoridad, cuando el mísmisimo Código penal argentino distingue entre los 13, los 16 y los 18 años cuando se refiere a delitos contra la integridad sexual
2) se repiten lugares comunes sin ningún tipo de validación -experiencia personal, estadisticas, testimonios, trabajos asistenciales de algún tipo, etc- lo cual no solo torna dudoso lo que se afirma, sino que, peor aun, reproduce mas de lo mismo: como puede decirse ligeramente que "quien sufre abuso incestuoso (familiar, padre, padrastro, hermano, tío, primo, abuelo) sufre más que un prisionero en un campo de concentración..."
de donde se sacaron esas conclusiones? a que va la comparación? para que sirve medir el dolor psiquico y fisico? no es esa acaso tarea de los juristas, psiquiatras, jueces y demas normalizadores y controladores dle sistema?
3)quien les dijo que "no hay cura posible y persisten secuelas toda la vida o llevan al suicidio o al crimen"??
Lamento tener que exhibir estas credenciales, pero como sobreviviente de abusos en mi infancia, les digo que no sólo están muy equivocadxs al difundir estos lugares comunes del discurso dominante, sino que estám contribuyendo a perpetrarlo.
4) como puede confiarse alegremente en que "denuncia corta la cadena de abusos" (sic), cuando todxs sabemos como funciona el aparato del Estado?

Les pido que reflexionen sobre el tema y no contribuyan a la confusión general con más ruido. Se requiere de intervenciones lúcidas y reflexivas en la realidad,no sólo de buenas intenciones.

Laura.-

"Desarrollad vuestra legítima rareza" (Rene Char)
www.todaniniosensiblesabra.blogspot.com
www.pidoperdonzine.blogspot.com






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From: mariasinvelo@live.com.ar
To: mariasinvelo@live.com.ar
Subject: Termina el año, terminemos con esto
Date: Sat, 27 Dec 2008 19:19:24 -0300

Hola a todas las desveladas...

compartimos lo que circula el grupo Mujeres Libres, para que la campaña Autogestiva contra el Abuso Sexual Infantil, se extienda cada vez más... todxs podemos....

Prevencion del Abuso Sexual Infantil

Cuando un adulto tiene conductas sexuales con un niño o una niña menor de 18 años, en una relaciòn en que lo carga de su sexualidad, es una relaciòn de poder, de cosificaciòn del niño o la niña. La violencia sexual puede ser manoseos, lenguaje sexista, miradas cosificantes, ver películas pornográficas, fotos, sacar fotos con contenido sexual,violación, explotación sexual de menores.
Ocasiona graves daños en su desarrollo psicosexual y en su salud integral. Puede provocar embarazos en niñas, conductas agresivas, depresión, trastornos alimenticios:bulimia, anorexia; enfermedades de transmisión sexual (sifilis, SIDA), problemas de aprendizaje, fobias, adicciones, alcoholismo, drogadicción, suicidios. Los abusos en su mayoría son perpetrados por familiares, sacerdotes, profesores, patrones, personas pròximas al niño o la niña.
Los ausadores o prostituyentes son hombres en un 90%. Quien sufre abuso incestuoso (familiar, padre, padrastro, hermano, tío, primo, abuelo) sufre más que un prisionero en un campo de concentración por el daño que ocasiona cargar con la sexualidad de otro, u otra, los sentimientos de traición, de culpa, de recibir la tortura abusiva de quien ama, depende, admira, o esta encargado de cuidarlo/o. El miedo frente a las amenazas, el ataque a su autoestima, que no le crean, que le digan que es mentira, que no es nada, que ya paso, que ella o el lo provocó. Siente dolor impotencia. Siente dolor, impotencia, desvalimiento.
Los medios de comunicacìón incentivan modelos abusivos, utilizando niñas, niños y adolescentes, cargándolos de contenidos sexuales, cosificándolos.
Los efectos del abuso sexual infantil, son tratados generalmente como patologías de la niñez o adolescencia, si no se relacionan con lo traumático, y si continua la impunidad, o la situación abusiva no hay cura posible y persisten secuelas toda la vida o llevan al suicidio o al crimen.
Por eso decimos
El abuso sexual infantil es un delito es una violación a los derechos es un crimen de lesa humanidad.
Rompamos el silencio que lo perpetua
Denunciemos* al perpetrador. Cualquier persona tiene el deber de denunciar si sabe que una o un menor es explotada-o, o abusada-o sexualmente.
La denuncia corta la cadena de abusos, es necesaria para la salud de la víctima y para prevenir nuevos abusos y para protegerlos.
Prioricemos la vida de niñas y niños
Escuchemos y creamos sus relatos, si manifiestan contenidos sexuados en su conducta, si expresan miedo o rechazo frente a algunas personas.
Exclusión familiar o barrial de los violadores, abusadores.
El silencio es complicidad
Dentro y fuera de la casa hy violadores, abusadores.
Cualquiera puede ser abusada, abusado
Digamos BASTA.
Abusador, violador DE LO PEOR
Rechazo social. Solidaridad con niñas y niños, atención para victimas de violencia sexual, talleres en los barrios, que conoscan sus derechos, discriminen la violencia sexual.
Por la vigencia de sus derechos, bienestar, por la salud individual y social.

Campaña Autogestiva Contra el Abuso Sexual Infantil
mujereslibres@hotmail.com.

*nosotras agregamos Escrachemos

Translatio



La poesía no es la revolución sino
un modo de entender que la revolución es necesaria
Adrienne Rich

Leí tu poema Adrienne
de cuando aún se podía
creer en las mujeres
unidas contra un enemigo
común, el varón;
habla de una traducción de un
poema de otra mujer
para que vos puedas
entenderlo, en una lengua que
no es tuya. Esa otra es
una referencia literaria,
la musa de una mujer blanca.

Señalás tres palabras y un tema:
Enemigo Horno Pena
Amor- dan vida a lo tuyo propio
para poder hablar de un tipo de
“dolor compartido, innecesario y político”
de cuando aun era lícito
creer en las mujeres unidas
contra un enemigo común:
Patriarcado.
Hoy un slogan
para obtener subsidios, una coartada
que gambetea el pensamiento
crítico, mujer: una ficción contingente
una asignación
política y maniquea.
Biología, una vieja de mierda
que te tira encima
a la policía.

Afino la puntería
mentira secreto silencio
ceden la posta a las ideas
como navajas , fogonazo ,
hiende la garganta la noche oscura
un faro que guía mis acciones
una mira telescópica
asestarle un disparo certero
al binomio.

¿Había acaso modo de saberlo?
La biología no es destino.




Del libro El Don de Creer

Ayudame a no pedir ayuda: las formas de la sublimación en Emilia Guitierrez




“Nada importante hay en mi vida, en los cuadros está el mundo de mi infancia, que no fue muy alegre”, dijo Emilia Gutiérrez a propósito de su primera exposición individual a los 37 años de edad en 1965. Quizás esta frase deba ser entendida como una petitio principi de la artista que intentaba correr el foco de interés de su vida, tal como lo estila el arte de Occidente, a su obra, porque si a los hechos nos remitimos, la realidad es que la existencia de esta hoy cuasi ignota artista plástica dista mucho de ser corriente y anodina. Al nacer en 1928, su madre sufrió una depresión postparto que desató una psicosis precoz, tal como fue diagnosticada, y pasó el resto de su vida entrando y saliendo de la internación. Emilia –Porota, como le llamaban en casa-, fue criada entonces, junto a sus dos hermanas Hilda y Lidia, por su abuela cuyo nombre era, justamente, Esperanza. A pesar de que Hilda la recuerda como una chica retraída y osca“ que no era accesible ni se brindaba”, a los 35 años, tras separarse de su único marido, Oscar Díaz, debido un romance que tuvo con una amiga y colega de ambos, su situación psíquica de incomunicación empeora y comienza un tratamiento psiquiátrico con medicación por depresión. A partir de entonces y hasta su muerte en 2003, se entrega exclusivamente a sus afectos más cercanos y su arte que alternan dibujo y pintura; ésta última cede terreno a la primera a partir del año 80, por prescripción psiquiátrica (Emilia sufría alucinaciones relacionadas con los colores). Pero, el inquietante rechazo a ver su vida como excepcional no es ni una mentira ni una falsa humildad, sino una invitación a apreciar la obra de “una de las grandes y ocultas cifras sensibles del arte argentino de la segunda parte del siglo XX”, tal como dijera el crítico de arte Raúl Santana. Emilia, que estuvo tanto al margen de las tendencias experimentales de su época como del tono político o social en medio de las altas tensiones de los años 70, exploró su mundo personal de una vida signada por el “contagio” de una enfermedad de otra época, la melancolía, trasmitida de madre a hija, “disparadores” mutuamente de la enfermedad de la otra.

Entre 1475 y 1480, el pintor holandés El Bosco realiza el cuadro “Extracción de la Piedra de la Locura”, incluido entre los grabados satíricos y burlescos de los Países Bajos. Sus compañeros del taller de su único maestro, Demetrio Urruchúa (aunque Emilia también había estudiado 6 años en la escuela Fernando Fader) la apodaron la Flamenca, en honor a ésta, su obra favorita. En ese cuadro, van juntas la locura y la credulidad: representa una suerte de operación quirúrgica que se realizaba en el Medioevo que consistía en la extirpación de una piedra que causaba la necedad, supuestamente los locos tenían esa piedra en la cabeza. Los elementos de la obra son un falso doctor con un embudo en la cabeza que extrae la piedra que en realidad es un tulipán. Su bolsa de dinero es atravesada por un puñal, pues se trata de una estafa. Un fraile y una monja están presentes también: la religiosa con un libro cerrado en la cabeza, alegoría de la superstición y la ignorancia del clero, el fraile tiene un cántaro de vino, claramente se trata de un borracho. El formato del cuadro es circular, remite a un espejo en el cual todos nos miramos, y proyecta la imagen de nuestra propia estupidez o credulidad al mundo. Escrito aparece la leyenda Meester snyt die Keye ras, myne name is lubbert das, “Maestro, extráigame la piedra, mi nombre es Lubber Das”, personaje satírico de la literatura holandesa que representaba la estupidez, es decir «mi nombre es tonto». El Bosco, influido por las corrientes religiosas pre-reformistas en Flandes de la devotio moderna, defendía la comunión directa con Dios sin la intervención de la Iglesia oficial, a la vista del mal ejemplo de los eclesiásticos. La afinidad con esta obra no es ociosa en relación a tema, alusión y estilo. Las figuras de la pintura de Emilia, cargadas de atroz melancolía, remiten inmediatamente al grotesco del pintor flamenco: adultos hipertróficos y oligofrénicos, deformes y humillantes. Personajes, silenciosos como su autora y siniestros como lo que la atormentaba, sea lo que haya sido, como fotos de Dianne Arbus, por ejemplo en Sobremesa (1966) cuyos elementos, simples y mundanos, no dejan de ser sobrecogedores en el conjunto: un cuchillo Tramontina ahí entre las frutas del postre, caras cadavéricas, vestidos de presidiarios. El foco en los detalles en Serenidad del bordado sobre los pechos de la mujer que como un grabado de Durero tiene la mirada perdida. No son estos los únicos datos inquietantes en su relación con la locura y la pintura. Los ojos siempre circulados por ojeras en un arte sin placidez de lucido desasosiego que interpela al admirarlo. En la pintura de Emilia, el tiempo se detiene. No hay dramatismo, ni tragedia, ni resolución. Solo caras ocres de sombras como en La Costurera, o en Después del juego donde las cruces y las tumbas de la muerta aguardan tras la empalizada donde juega a la pelota un niño (niños que son siempre similares a viejos). Esa capacidad de dominar lo extraño a partir de lo simple, de mostrar la tristeza inenarrable llega incluso a las escenas de supuesta felicidad como La playa que en realidad revela lo que tras la superficie se esconde: desde la playa se vería la mano extendida de la mujer que se ahoga en el mar que es lo que se ve en el cuadro. Emilia Gutierrez revela el intimismo, lo inusitado de lo familiar, el extrañamiento, con su fuerte impronta expresionista en el sentido de denuncia del malestar de nuestra cultura que dejar ver la verdad “debajo del disfraz de las apariencias”, como dijera Schoo del Grupo del Plata del cual Emilia formaba parte y junto a quienes expuso en conjunto de 1959 a 1963 (su amigo Carlos Gorriarena, Hugo Monzón, Rubén Molteni, Oscar Andón, Antonio Abreu Bastos, Roberto Brullón y Silvia Vera Ocampo). Asimismo, su hermana Hilda recuerda el gusto de Emilia por la poesía argentina contemporánea. Una de sus poetas preferidas fue Alejandra Pizarnik que en 1968 dedica a su madre la publicación de Extracción de la Piedra de la Locura. Uno de los poemas del volumen, Figuras y silencios, dice “Manos crispadas me confinan al exilio./Ayúdame a no pedir ayuda./Me quieren anochecer, me van a morir./Ayúdame a no pedir ayuda”.

Raúl Santana dijo a propósito de esta artista parafraseando a Adorno en el libro Habitantes de la Luz y de la Sombra, publicado para la muestra retrospectiva homenaje un año después de su muerte: “el tejido psíquico de algunas personas está lleno de cicatrices que fueron heridas, y esas cicatrices marcan las estaciones donde se detuvo la esperanza”. El color fue una de esas paradas con el nombre de su abuela, puesto que un psiquiatra, cuyo nombre fue olvidado por la familia, pero al cual ella misteriosamente obedeció, le prohibió seguir pintando porque al pintar Emilia escuchaba voces y no le convenía para su tratamiento. Por 20 años hasta el día de su muerte Emilia pintó pero sin color, es decir se dedicó febrilmente a las visiones demenciales en dibujos repletos de imágenes que la rondaban, obras en si mismas, no bocetos hacia otra cosa, sino búsquedas recurrentes sobre problemas, donde de tanto en tanto aparece, como una provocación al control psiquiátrico y su prohibición, algún color. El trabajo geométrico con los blancos de página, o las caras espectrales de “Sus rostros” o “Extraña Imagen”. Cantidad de dibujos llenos de puntales y marcos a los cuales la figura central se aferra como en “Cristina”, rastros quizás del eterno mecenazgo y contención de su querida Hilda, y de su cuñado, León Berlín, que la sostuvieron, y sostiene contra el indiferencia, creyendo en ella incluso cuando ella dejaba de creer en si misma. Siempre la infancia sentada junto a la ausencia como en “Tiempo de leer” donde la niña sonámbula de la poética de Pizarnik se ha quedado finalmente dormida en brazos de un sillón del cual pende un libro, literalmente, pero sin cabeza humana. La catedrática y especialista en pintura argentina de mujeres, Diana Wescheler, apunta en Emilia Gutiérrez, libro sobre sus dibujos recientemente publicado con motivo de una muestra que se prepara en el museo Sivory antes de fin de 2008: “Su capacidad para trasladar a través de líneas, tramas y texturas sobre el plano aspectos de una interioridad que no se expresa de otro modo. Luego emergen las palabras”.

¿Qué dirían las voces? ¿Cuáles son esas palabras? Nadie lo sabe y está de más tratar de conjeturar hoy qué agobiaba a Emilia, lo que es lícito es saber qué dice ella aun hoy a través de su arte: cuando nos quedamos a oscuras, las pinturas y dibujos de Emilia Gutiérrez nos recuerdan sin reposo los terrores nocturnos que ella convirtió en creación artística, la sobrecogedora experiencia interior del trauma contemporáneo del ensimismamiento. Al decir de Máximo Simpson “Emilia demostró que tenía mucho que decir y las dijo con enorme intensidad y dramatismo…”. Un arte demoledor, de una artista que no obtuvo ni en vida ni post mortem el reconocimiento merecido al gesto de expresar con las vísceras el malestar individual y cotidiano en cada cuadro.

www.emiliagutierrez.com

Poniendole el cascabel al gato: Del amor libre anarquista a las prácticas sexuales contrahegemónicas


Leonor Silvestri

leocatlove@gmail.com
www.leomiau76.blogspot.com
www.anarcopervertismo.blogspot.com
www.proyectilfetal.blogspot.com

Deseo para todos lo que deseo para mi: la libertad de actuar, de amar, de pensar.
Es decir, deseo la anarquía para toda la humanidad

America Scarfó (1928- Carta a Armand)


Hay una hermosa cita asociada a Kafka que yo relaciono con la construcción de los modos del ser –al fin de cuentas, ese es el tema de este brevísimo trabajo- que dice: “los viajes, el sexo y los libros son caminos que no llevan a ninguna parte, y que sin embargo son caminos por los que hay que internarse y perderse para volverse a encontrar o para encontrar algo, lo que sea, un libro, un gesto, un objeto perdido, para encontrar cualquier cosa, tal vez un método, con suerte: lo nuevo, lo que siempre ha estado allí.”
Como creo que no puede haber escisión entre praxis vital e ideas, comenzaré hablando de mí, porque lo que conforma parte de lo que la sociedad llamaría “mi vida privada” es en realidad una apuesta política fuerte contra el orden establecido de las cosas , el cual espero sea destruido en algún momento mediante el accionar de otras individualidades como yo. Y comienzo con este tono autobiográfico porque me parece que no hemos de superar los textos y las producciones de estudiosos como Foucault, Preciado o Butler en cuanto a sexualidad, pero que si ya es hora de ponerle el cuerpo, literalmente, al asunto, y dejar de jugar a las escondidas con la sexualidad, siendo como es que la división por sexos, la calificación por expresiones de género, y el ejercicio de la sexualidad que de allí se desprende como “natural” son al menos uno de los pilares donde el sistema se apoya firmemente reproduciendo el sistema que tenemos hoy. Mi inserción de lucha es la vida, cada pequeño instante, contra toda manifestación del poder, conciente o velada, que nos sujete a los modelos identitarios del “Soy esto”, incluso al de la “buena anarquista”, para girar hacia “hago esto”; porque la transformación de todo el sistema en el que vivimos no es sin transformación individual, sin crítica interna a todo lo previamente aprendido que conlleve una acción.
Sin embargo, no es mi interés prescribir cómo se debería vivir en una sociedad anarquista futura, sino tratar de encontrar hic et nunc, a partir de mi propia experiencia personal basada en la intersección con otras individualidades, maneras de subvertir, desmantelar y destruir el sistema en lo que a mi más me concierne (por gusto personal) y más me interpela .
Me llamo Leonor. Tengo 32 años. Tengo sexo con mujeres desde los 12 años, y con varones desde lo 15. Tengo tres amantes varones, y una amante mujer, no todas estas personas viven en mi ciudad, mi relación más larga lleva 8 años, y esa persona es la única a la que yo llamo familia (junto con mis gatos), y deseo que las otras 3 también algún día lo sean, pienso que caminamos hacia la afinidad. Y “tengo” en este contexto no significa tener un coche, una casa, o un par de zapatillas; significa entregar mi vida (mi cuerpo) a otras personas con todas nuestras contradicciones y falencias. Estas 4 personas saben de las otras, algunas de ellas se conocen y a su vez son amantes entre ellas.
Cojo todo lo que puedo, con toda persona que me gusta y quiere coger conmigo. Y sin embargo, quienes me conocen saben que soy cualquier cosa menos amiga de las sonrisas, cual Venus, amable o simpática. Mi idea no es la de la chica liberada siempre dispuesta, sino la de la militante que hace de su concha una barricada porque sabe que, en parte, esa vulva es una de las mejores cosas que supo conseguir. Coger para mi no es simplemente la penetración, aunque ser penetrada, por el cuerpo, los puños, dildos, vibradores, como así también penetrar a mis amantes es algo que solemos practicar con extremo placer. Conversamos mucho de sexo, fantasías y deseos, tanto como de política u otros temas en torno a los cuales lxs activistas se congregan. Siempre que puedo, además, trato de tener sexo grupal (en especial no en boliches swingers), además de prácticas Sado/Maso de todo tipo: disfruto siendo sumisa o sometiendo sexualmente a otros con toda clase de perversiones, algunas de las cuales incluyen ya sea dolor, o humillación de algún tipo .
Concibo el S/M como una obra de arte que es tanto más excitante cuando más prohibida es, como un juego, ni una verdad ni una naturaleza: el punto más extremo de la experiencia sexual, cuando el sexo se vuelve más puramente sexual, más apartado del amor, del reduccionismo anatómico y de la disciplina romántica; la quintaesencia del sexo sin fines reproductivos: crear placer de extrañas formas para subvertir el orden, resemantizar y resignificar -hasta darle placer a incluso aquellos elementos de nuestra sociedad que nos restan libertad (por ejemplo, los celos, restos de la propiedad privada y de feudalismo sobre los cuerpos y las subjetividades que son coaccionadas por el amor romántico). Mis prácticas S/M muchas veces parodian políticamente las sexualidades hegemónicas: una herramienta para destruir la familia, la sexualidad convencional y el género. Me deshago y me desprendo de todos los caducos estereotipos de la feminidad. El S/M me demostró que el poder no es una cosa, ni una propiedad de las cosas ni de las personas, sino de las relaciones: no hay poder si alguien no lo (con)cede previamente. Y me ayudó a entender que el poder no es una cosa material, a no confundirlo con el ejercicio de la violencia.
Ni mi cuerpo ni mi sexualidad me dan pudor, y la masturbación, el exhibicionismo, la sexualización del espacio público, y el autoerotismo es un espacio privilegiado de mi vida sexual. Mi vida está, como la de muchxs, llena de contradicciones a superar, pero no de dobles discursos, falsas consciencias, o hipocresías.
No suelo encontrar en el movimiento anarquista (y solo hablaré de ellxs porque lxs otrxs militantes o movimientos son aún peor en lo que respecta a sexualidad) ni amantes ni afines sexuales, pero eso no me sorprende, no suelo encontrar en el movimiento anarquista, más allá de alguna honrosa excepción, más que la reproducción misma de lo que queremos abolir, o se suponía que algunxs queríamos: matrimonios adolescentes que tuvieron un hijo por un descuido y ahora cargan con eso, noviazgos largos con sexualidades insatisfactorias y romanticoides donde ella siempre cree en una noción tan esclavizante y restrictiva para su propia libertad y emancipación como “amor eterno” y donde él es capaz de decir cosas tales como “podemos hacer lo que quieras pero que ella no se entere porque la dañaría”, moralistas de toda índole, esencialistas de todos los colores que sostienen la maternidad como destino de la mujer, parejas desiguales con roles de género establecidos, sexualidades penetrativas y reproductoras, individualidades que creen que la igualdad es pegarle a la novia, etc.
El panorama es, por decir algo, desolador. Ni siquiera estamos donde nos había dejado la anarquista Emma Goldman a principio del siglo pasado que nos recordaba que el amor no puede sino ser libre, que el amor muere con el matrimonio, y que si por algún misterio sobrevive tras casarse, no era por el matrimonio. Claro que Emma se refería a las heterosexuales en una época donde era virtualmente imposible que una mujer, o incluso un varón, evadieran su responsabilidad cívica y social de contraer nupcias e ingresar, de ese modo, al sistema de producción y reproducción del capitalismo al cual la anarco-feminista se oponía. Y la realidad es que hoy no hay ya mucha diferencia entre pasar por la iglesia o registro civil y convivir con lazos de pareja símil matrimonio, aunque nos queramos auto-engañar. De hecho la pareja, aunque sea una pareja que se elige mutua y libremente sin estar estatalmente bendecida – como pensaba Emma Goldman debía ser el vínculo entre dos seres humanos que se aman-, es una institución en sí misma que presupone siempre que lo más deseable es no estar sola. Es más, nos enamoramos (es decir, sufrimos la catexia) de la libertad pero lo primero que nos exigen y exigimos es seguridad, que claramente no existe, repitiendo el modelo de no seré feliz pero tengo marido (o marida) y olvidamos que las parejas cerradas también corren riesgos de que mañana esta historia no continúe. Olvidamos que las relaciones abiertas cuestionan la monogamia, un modelo que, como es de público conocimiento, es muy reciente (alrededor de 200 años) y que surge de la mano y al servicio del capitalismo. De hecho, en línea con Armand ni la pareja ni la familia son aptas para “desarrollar la concepción anarquista d e la vida. La familia es un Estado pequeño hasta cuando los padres son anarquistas…”. Tal como escribiría Rossi, periodista de La Comuna Socialista a finales del siglo XIX y que logró asentar el proyecto anarquista comunal en Brasil llamado Colonia Cecilia “Cambiemos los ritos y los nombres cuanto queramos,… pero mientras tengamos un varón, una mujer, unos hijxs, una casa, tendremos una familia, es decir una pequeña sociedad autoritaria, celosa de sus prerrogativas…” Como vemos, hemos retrocedido bastantes casilleros cuando nuestrxs anarquistas hoy ya no tienen como preocupación temas tales como formas alternativas de alimentación, el arte y desde ya la sexualidad.
Pero que se comprenda, esta exploración de las relaciones abiertas y todas las prácticas sexuales contra-hegemónicas no significa experimentar una suerte de goces en secreto y volver a casa incólume a fingir que nada ha pasado, ni convencerse con la sexóloga Alessandra Rampolla de que “todo es normal”, sino más bien lo contrario, importa lo “anormal”. Tampoco se trata de emular los pactos swinger que refuerzan la idea de pareja, un dos indisoluble donde las mujeres suelen ser utilizadas como moneda de cambio para acceder a nuevos bienes, es decir otras mujeres y donde los juegos eróticos entre ellas están enfocados al calentamiento del compañero solamente.
Se trata más bien de relaciones impensadas que se proponen reordenamientos sociales subversivos y rebeldes que tal vez ya se estén intentando, aquí ahora, placenteros, felices, y amenazadoramente radicales contra la moral normativizadora que se da en el interior de la comunidad misma, y reproduce los modelos de reorganización del sexo de la familia tradicional burguesa heterosexual, sin ser consciente de ello, en una especie de falsa conciencia de género. Porque, además “el amor también puede consistir en querer, por encima de todo, la dicha de quien se ama” o acaso no decía ya Bakunin que nuestra libertad se multiplica con la libertad de lxs otrxs. En el amor, como en todo lo demás, “solo es la abundancia lo que aniquila los celos y la envidia”, Armand dixit.
Pero como soy consciente de que “decirle que sí al sexo no es decirle que no al poder”, convertirse en una insurrecta sexual no se trata de levantar las barreras a la ebullición de las pulsiones reprimidas, en una búsqueda incesante de tantos amantes como personas deseables encuentro a mi paso. Por el contrario, se trata de una intensificación de los placeres, nuevos modos de amar, nuevas relaciones eróticas que resistan el disciplinamiento de la sexualidad e incrementen los placeres y goces para intervenir corporalmente sobre la realidad y transformarla. Una resistencia eficaz a la productividad heteronormativa que se ha metido en nuestras vidas con nuestro beneplácito y nos ha privado de vidas amatorias más excitantes, más extremas, de más riesgo para lograr una contraproductividad, que juegue deliberadamente en las superficies de nuestros cuerpos con formas o intensidades de placer y fruición no abarcadas, por decirlo así, por las clasificaciones autoritarias que hasta ahora nos han dictado autoritariamente qué es el sexo y cuál su sexualidad, y han invisibilizado a qué fines responde(mos) cuando decimos “es natural”.
La propuesta es pensar el cuerpo (y ciertas perversidades) como lugar de resistencia contra la construcción biopolítica, reclamando formas de hipersexualización de las funciones sexuales en total ruptura con las formas tradicionales del feminismo standard, deconstruyendo sistemáticamente, no solo el deseo sino las prácticas sexuales del sistema de género hegemónico, y el sistema de género entero. Porque la sexualidad puede ser una posibilidad de creación artística, resistente al cuerpo heterosexual y la heteronormatividad, que responde a la división del trabajo de la carne donde cada órgano es definido biológicamente como (varón/mujer) . Para colmo de males, el binarismo sexual es un aparato ideológico del Estado que, como construcción social, produce una ficción cuyo objetivo es falsificar diferencias económicas, políticas, ideológicas como hechos naturales, y de ese modo, perpetuarlas. A través de la repetición de esta noción contingente, como así también de toda otra noción sobre las que se asienta “comodamente” el mundo que hasta ahora hemos conocido (familia, propiedad, trabajo, et cetera), se logra la encarnación de las normas hegemónicas en cuerpos e identidades que se presentan como hechos naturales (biológicos) .
En cambio, la contraproductividad, placer-saber, excitación permanente que nos haga salir de la cadena productora -reproductora (llámense hijos, llámense prácticas, llámese relaciones, o cosas), siempre siendo conscientes de que no hay sexualidades puras,- ni contrasexualidades puras-, pero lo que si puede haber es incomodidad y resistencia, y que la sexualidad no es ese terreno innombrable y menor, natural y meramente inconsciente o peor pre consciente, sino el dispositivo por donde emerge el poder con gran potencia en su estado más naturalizado. De allí la necesidad de una plena consciencia sexual (una insurgencia), sexualizando la totalidad de la superficie del cuerpo, fetichizándolo todo, y desidentificando los órganos reproductores con los órganos sexuales (tarea fácilmente realizable para la mujer que sabe desde mediados de los 50, contra la vulgata reaccionaria, y gracias a la investigación de Masters & Johnson que el único orgasmo posible es el del clítoris que no forma parte del aparato reproductor).
Y, lamentablemente, esta praxis de resistencia, este aprendizaje sexual de autoconocimiento, construcción y erotismo que desea redundar en una mayor riqueza libidinal y en la destrucción de los tabúes sociales, indicadores del grado de represión socio-ideológica y testimonio de la alienación humana, no será llevada adelante sin esfuerzo, sin conciencia, sin apoyo mutuo de otras individualidades y especialmente sin voluntad para deshacerse de los privilegios de género que claramente producen opresiones y exclusiones. Es menester que entendamos que el sexo no es una pulsión natural, ni un órgano tal o cual ni como práctica, sino, siguiendo siguiendo a Preciado y a Foucault, una tecnología de dominación heterosocial que reduce el cuerpo a zonas erógenas en función de una distribución asimétrica del poder de los géneros y sus expresiones y disciplinas, como dijimos antes. El sistema heterosexual como orden político, en palabras de Wittig, divide y fragmenta el cuerpo identificando zonas como centros naturales de la diferencia sexual. Los roles y las prácticas que se atribuyen a los géneros masculinos son un conjunto arbitrario de regulaciones inscritas en los cuerpos que aseguran la explotación material de un sexo sobre otro privilegiando el pene (cierto tipo de pene con ciertas medidas y para ciertas practicas y no otras) como lugar privilegiado del intercambio sexual, y restando desde ya, creatividad, y como no, placer, a un refugio de nuestra libertad, siendo ciertas perversidades, en una opinión un poco apresurada, un bastión de resistencia, porque cita descontextualizadamente, improductivamente a una sexualidad otra que desenmascara a la sexualidad disciplinatoria como ideología heterocentrada.
Por eso, sin una profunda auto-emancipación de todos los presupuestos sexuales, de género, genitales, naturalizados en nuestros cuerpos, la opresión, el autoritarismo y las dominaciones persistirán. Opongo entonces mi cuerpo, mis prácticas sexuales contra-hegemónicas, mi forma de expresar. Ni binarismo sexual, ni binomio sexo/género, ni sexualidades (hetero)normativizantes de cuyas lógicas se desprenden las inequidades, las desigualdades, la división del trabajo y sus tareas
¿Díficil? Ciertamente, como todas las luchas. ¿Imposible? De ningún modo. Sin duda las sexualidades contrahegemónicas y las relaciones y vínculos de afinidad que ellas concitan son deseables y necesarios para vivir hoy como nos gustaría vivir mañana.

19 y 20 2001-2007

Hoy esta pasando esto en el mundo


como me dijo alguien:
"Me jugue la vida en la calle para Duhalde llegara al poder"

cuac








Enana maldita boicoteadora

Lirios

"Quemamos para que no nos quememos,
Rompemos para que no nos rompan,
Nos Rebelamos porque ya estamos hart@s de este mundo
¡Estamos con vosotr@s!
¡Estas noches son de Alexis!
Hay que cambiar el mundo, y si no lo conseguimos al menos lo habremos intentado.
Que se extienda la revuelta..."

---http://ansiolitiko.blogspot.com/---
(traducciones al español de los comunicados de la situacion en Grecia)


"Para la ley italiana soy un enfermo mental. Cuando me quisieron meter a la colimba dije ¡No! Por eso estuve preso dos veces en la cárcel militar hasta que me agarró un médico y me dio el artículo 28b que quiere decir que sos un enfermo mental. El 28a era puto y el 28c drogadicto. A mí me pusieron la b y me avisaron que a partir de ese momento no iba a poder votar más ni laburar en empleo público. Me cagué de risa...¡qué éxito!"

Luca Prodan

Llamamiento internacional contra la represión estatal


Grecia] 20 de Diciembre.
Lun, 15/12/2008 - 02:55 — Anonim@

Llamamiento para el día 20 de Diciembre, a nivel europeo-mundial.

"No perdonamos, no olvidamos 20/12/08 -Día de acción internacional contra la represión estatal
.
Hoy (viernes 11/12708) la asamblea de la ocupación de la escuela Politécnica de Atenas, hemos decidido de llamar una europea e internacional día de acciones en memoria de Alexandros que fue asesinado, en solidaridad con los inmigrantes que estan luchando mas que otros contra la represión estatal. Carlo Juliáni, los jóvenes franceses y Alexandros Grigoropulos son solo algunas de las victimas del estado en todo el planeta. Nuestras vidas no son del estado y sus asesinos. La memoria de nuestrxs hermanxs, amigxs y compañerxs se mantiene viva dentro de nuestra lucha. No olvidamos nuestros hermanxs, no perdonamos sus asesinados."


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Más información en:

http://grecia-libertaria.blogspot.com/

http://www.nodo50.org/La-policia-asesina-a-un-joven.html

Entrevista a Michel Foucaul por Michael Bess.

Resumen de History of the Present 4 (Spring 1988), 1-2, 11-13.


Uno de los significados de la existencia humana es no aceptar nada como definitivo, obvio, inamovible.

Ningún aspecto de la realidad debe ser definitivo o una ley para nosotrxs.

Debemos rebelarnos contra cualquier forma de poder, pero no solo el poder en su sentido estrecho que se refiere al poder de un gobierno o un grupo social que sojuzga a otro…El poder es aquello que tiene a tornar inmóvil e intocable aquellas cosas que se nos ofrecen como reales, verdaderas y buenas.

Tengo tres elementos en mi mora:1) el rechazo a aceptar como autoevidentes las cosas que nos son propuestas; 2) la necesidad de analizar y conocer… (Principio de curiosidad); 3) el Principio de innovación: buscar con nuestra reflexión aquellas coas que nunca han sido imaginadas o pensadas. Rechazo, curiosidad, innovación.

El poder es un grupo de relaciones. El poder es una relación entre dos personas, una relación que no es del mismo orden que la comunicación.

Ejercer el poder es influenciar el comportamiento, guiar tu conducta, conducirla.
El grado cero del poder es la fuerza física, cuando es ejecutado como si te llevaran de la mano a hacer algo.

Es claro que el poder no debería ser definido como un acto de violencia que reprime a lxs individuxs, y los fuerza a hacer algo o no. Sino cuando hay una relación entre dos sujetos libres, y está relación no es equilibrada, entonces unx puede actuar sobre la otra parte, o esta parte permite que eso ocurra.

El poder no es siempre represivo. Puede tomar muchas formas.

La relación de poder desigual.

Las relaciones de poder no son en si mismas formas de represión. En la mayoría de las sociedades, se crean organizaciones para mantener congeladas las relaciones de poder en un estado de asimetría, para que un número de personas se aprovechen, social, económica, política, institucionalmente.

El poder es un tipo específico de relación que se ha institucionalizado, congelado, inmovilizado en provecho de algunos y detrimento de otros.



Un programa de poder puede tomar tres formas
a) Ejercer el poder tan efectivamente como sea posible
b) Atacar la cristalización del poder
c) Una posición intermedia: como limitar las relaciones de poder encarnadas y desarrolladas en una sociedad particular. Las condiciones aceptables para el ejercicio del poder no pueden ser definidas a priori. Son el resultado de relaciones de fuerzas dentro de una sociedad dada. A veces la desigualdad es tolerada por sus victimas durante un tiempo, que no es lo mismo que decir que la situación es aceptable. Pero no se puede proponer una formula definitiva para el ejercicio óptimo del poder.

Comenzando por concebir el poder como un ensamble de relaciones de fuerza, no puede haber una definición programática de un estado óptimo de fuerzas a menos que se diga “Quiero que los arios, blancos y puros tomen el poder y lo ejerciten” o “Quiero que el proletariado lo ejercite”.

El poder es una relación donde alguien guía el comportamiento del otro y no hay razón para decir que esa guía no puede tener efectos positivos, valiosos o interesantes.

El ejercicio del poder nunca debe ser algo auto- evidente. Un padre no tiene derecho a darle un chirlo a su hijo por ser padre. Incluso no castigar es una manera de darle forma al temperamento.

La única ética en relación al ejercicio del poder es la libertad de lxs demás.


Aquello que es bueno lo definimos nosotrxs, lo practicamos y lo inventamos, y es un trabajo colectivo.

La ley, tu ley. Red de Trata y una visión anarquista.

Por Proyectil Fetal
www.proyectilfetal.blogspot.com
www.fotolog.com/proyectilfetal
proyectilfetal@gmail.com



"Un movimiento que comenzó diciendo que la biología no es destino ahora tira a la basura a transexuales y celebra la conexión "natural" de las mujeres con la tierra y las cosas vivas. Un movimiento que produjo la liberación de lxs niñxs ahora tira a la basura la posibilidad de tener jóvenes amantes muchachos y favorece el paso a leyes sexuales dignas del legista ateniense Draco que asigna condenas más fuertes por tener sexo con un menor que por robo a mano armada. Un movimiento que desarrolló un análisis del trabajo doméstico como tarea no remunerada y reconoció que las mujeres usualmente comercian con sexo porque eso es lo único que tienen, ahora se enrola en los escuadrones del vicio para sacar a las prostitutas de la calle. Un movimiento cuya literatura temprana fue habitualmente considera obscena y prohibida de la circulación ahora hace campaña para deshacerse de la pornografía. Lxs unicxs pervertidxs sexuales que este movimiento apoya son las madres lesbianas, y sospecho que lo hace debido a la propaganda actual que sostiene que las mujeres comprenden una fuerza nutricia y sanadora que salvará al mundo de la energía masculina destructiva."
Pat Califia

“Sería importante que la jurispdrucencia no quedara confiada a los jueces. Los escritores deberían leer no tanto el código civil sino, sobre todo, los tratados de jurisprudencia.”
Deleuze


Es muy fácil decir que, como anarquistas, estamos en contra de toda forma de explotación, lo cual es elemental. Esta afirmación no nos quita responsabilidad cuando reproducimos, por ignorancia generalmente, los argumentos de un feminismo conservador, inútil y moralista, más cerca de un pensamiento de derecha, como el que reclama “mano dura”, que de una verdadera emancipación de las libertades sexuales, por la cual abogaba Bakunin o Goldman. Más aun, quienes nos reivindicamos anarquistas no podemos repetir lo que otras personas dicen que dicen las leyes. Tenemos la responsabilidad, nos guste la palabra o no, de saber por nosotrxs mismxs la letra de la ley para combatirla en pleno conocimiento a nuestro enemigo.

Este es el paradigmático caso de lo que está ocurriendo con la llamada así “Ley de trata de personas” en nuestro país. La trata es un delito que, independientemente de lo que se arroje en los medios masivos que solo hacen hincapié en el ejercicio de la prostitución, incluye la captación de personas, ya sea para la explotación sexual, las prácticas de esclavitud, los trabajos forzados y la extracción ilegal de órganos y tejidos. Claro que de todos estos puntos, siempre el que más irrita tiene que ver con la posibilidad de aceptar que alguna mujer quiera efectivamente ser trabajadora sexual .
En nuestro código penal, no está tipificado el ejercicio por cuenta propia del trabajo sexual, es decir no constituye delito . Hasta el 2008, se penaba “al que promociona o facilita la prostitución”, o al que “explotare económicamente el ejercicio de la prostitución de una persona”, y en ambos casos, cuando se trata de mayores de 18 años, se pena siempre y cuando el delito se realice mediando “engaño, fraude, abuso coactivo o intimidatorio, violencia, etc.” (“Promoción o facilitación de la prostitución de menores y mayores mediante la entrada o salida del país” -art. 127 bis, 127 ter., incorporado por ley 25.087 -). Y éstos formaban parte del título “Delitos contra la Integridad Sexual”. En abril de 2008, se incorporan al título de “Delitos contra la Libertad” los arts. 145 bis y 145 ter., que penalizan la trata de personas mayores y menores, respectivamente. Estos artículos reproducen el texto de los anteriormente mencionados, pero sin hablar de prostitución, sino de explotación en general, a pesar de que vulgarmente se los conozca como “los artículos de trata de personas”, porque efectivamente se circunscriben a ese delito.

Acá empieza el problema de las facciones por la lucha del poder. Las feministas anti- prostitución no están satisfechas con la ley y sus reformas, que a la sazón, no es algo menor o fácil de obtener. Entre ellas, tomamos el testimonio de Monique Altschul, Directora Ejecutiva de la Fundación Mujeres en Igualdad, integrante de la Red No a la Trata, que dijo a Perfil.com : "Nos oponemos porque esta ley distingue entre víctimas mayores y menores de 18 años. Y para los mayores de 18, establece que es necesario probar que el delincuente actuó con violencia, abuso, engaño o amenazas para que exista delito. ¿Cómo puede una víctima de trata, en el estado de vulnerabilidad en el que quedan, probar eso? Eso sería presumir que se puede consentir la propia explotación y eso favorecería la impunidad de proxenetas y tratantes" .

Del mismo modo que un olmo nunca dará peras, no se le puede pedir al estado que deje de ser estado (o que sea un poco menos estado para ciertas cuestiones); es decir, que la ley se maneje como si no fuera le ley, o que el propio sistema jurídico se auto-socave a si mismo sus propios cimientos. La ley moderna liberal de nuestros estados tal como los conocemos y los padecemos hoy supone la ficción de la autonomía del sujeto. Asimismo, supone que hay una edad – otra ficción, en este caso madurativa, que cambia histórica y arbitrariamente de acuerdo a las necesidades de dicho estado- para que ciertas prácticas sean consideradas delitos, con o sin consentimiento.
La paradoja a la que se enfrentan las feministas que, con toda su buena intención, quieren liberar a las mujeres víctimas de las redes de prostitución es doble: por un lado, pedirle al estado y a sus poderes (en este caso, el judicial y legislativo) que cree una ley que no sea una ley (es decir, un set de normas de comportamiento que no presuponga las ficciones antes mencionadas: consentimiento y edades); y al mismo tiempo, dar por tierra con la garantía constitucional de que toda persona es considerada inocente hasta que se demuestre lo contrario, confundiéndola con la inversión de la carga de la prueba. Nos guste o no, así se maneja la ley creada por los estados modernos. Por eso, entre otras muchas cosas, casualmente, no nos gustan los estados modernos ni sus leyes .

Por otra parte, para el sistema jurídico en el cual nos toca movernos, la ficción de la autonomía de lxs sujetos no es, como hemos tenido la desgracia de leer en algún pasquín anarquista, “un absurdo”; sino que dicha autonomía, entendida en términos liberales, que son aquellos que dieron surgimiento a la ley, es una cuestión central del sistema democrático para evitar avasallamientos a la vida individual de lxs ciudadanxs que el anarquismo hoy, por vago, no puede soslayar. Evitar así que, en pos de los derechos humanos, las libertades individuales, la vida privada de los sujetos, y su autonomía sean intervenidas y controladas todavía más de lo que ya lo son, por el estado, corriendo el riesgo de cederle el poder para convertirse en un estado fascista. O ¿cuándo se ha visto que la mayor intervención del estado redunde en mayores libertades de lxs sujetos? Abolir estas cuestiones nos retrotrae a una judicialidad premoderna, donde no importan ni las condiciones materiales de las personas, ni sus deseos ni sus voluntades, sino que todo lo que vaya en contra de una abstracción previa e impuesta estatalmente es delito, como era durante el feudalismo.

Si, por otra parte, el problema es, como dicen las máximas figuras de este feminismo anti- prostitución, la dificultad probatoria de estos hechos, sin duda aberrantes, y lo que en la jerga jurídica se denomina re-victimización al tener la víctima que revivir los hechos en su declaratoria, entonces la cuestión no sería ni pedirle al estado penas más altas y leyes más duras, que en cierto modo se acercan peligrosamente a discursos abiertamente fascistas como el reclamo de disminución de la edad de imputabilidad, ni quitar la cuestión básica de que a los delitos hay que probarlos, lo cual se cae de maduro. Por el contrario, habría que ver qué ocurre en nuestra sociedad para que las condiciones materiales probatorias de un delito no puedan llevarse adelante y luchar contra eso. Como queda claro en el caso Ojeda y Gamarra, el problema no es la ley (-si hubo o no consentimiento, si tenemos que probarlo o no, etc.-), sino que el aparato judicial y el administrador legítimo de la violencia es la misma cosa que las redes de trata, la corporación médica y las industrias capitalistas . Más aun, el consentimiento y las edades, como queda claro en algunos delitos contra la integridad sexual (es decir, los abusos sexuales contra menores de 13 años de edad donde no hay que probar que haya mediado violencia, por ejemplo), no hicieron que desciendan la incidencia de estos casos ni que presentarlos a la justicia y obtener una respuesta sea más fácil. ¿Cómo se puede creer entonces que una “ley de trata” que no diferencie por edades y consentimiento sí lo logrará?
Para colmo de males, parecen haber olvidado un año fundamental para el feminismo local – 1926- cuando se derogó la minoridad civil de la mujer, es decir, que la ley trate y considere a la mujer en términos legales como a un menor de edad. ¿Cómo es que ahora se desea volver a perder nuestra mayoría de edad como sujetos políticos y de derecho habilitando la posibilidad de intervención del estado en otros ámbitos, hasta ahora libres, que no podemos siquiera concebir en nuestras mentes? .
La ley que hasta ahora tenemos es correcta para lo que el sistema jurídico puede entregar, pero las feministas conservadoras, en su celo porque salga la ley de trata como a ellas les parece que debería salir, se olvidan de que el problema no es tanto el texto de la ley sino qué cosa el juez resuelve en cada caso, aun con la “mejor” ley posible. La justicia (estatal) seguirá resolviendo con su indeleble marca de géneros, clases, etnias, y siendo hipócrita, porque ante la ley, no importa que se nos diga, no somos todxs iguales. Es más, puedan o no procesarlo estas feministas en sus mentes, la explotación de una persona (en especial aquellas biopoliticamente asignadas “mujer”), que, demás esta decir, no abarca a la trata entera, puede ser consentida, así como consentimos día a día, que se nos informalice el trabajo, se nos explote y se oprima hasta la ignominia .
Así como a ningún anarquista se le ocurre, hasta donde tenemos conocimiento, pedir mejoras a la legislación laboral vigente, seguir estas elucubraciones del feminismo moralista nos desbarranca: no solo terminaremos peticionando ante el estado por una supuesta “mejora”, que esperamos haber probado no es tal, sino que además lo haremos con argumentos reaccionarios y de derecha. Las opciones son: retrocedemos 2500 años a la ley ateniense y su democracia, o cambiamos de sistema. Hay una tercera opción cuyo coletazo de dinosaurio parece no ser visto ni tenido en cuenta: la de los estados totalitarios donde siempre que el estado así lo considere sin necesidad de aportar pruebas se presuma la culpabilidad. Uds. sabrán elegir cuál quieren. Como en el cuento popular inglés, La Pata de Mono de W. W. Jacobs, hay que tener claridad en el deseo antes de efectuar el pedido.

Hoy a la legislatura

Lunes, 15 de Diciembre de 2008
LITERATURA › HOY AL FIN PODRIA SANCIONARSE LA PENSION DEL ESCRITOR

“No queremos más dilaciones”
El proyecto que contempla un subsidio mensual apunta a evitarles la indigencia a varios creadores valiosos y significa un 0,0147 por ciento del presupuesto total de la ciudad: todo depende de que los legisladores del PRO ocupen sus bancas.


Por Silvina Friera



La jornada puede ser histórica para todos los escritores de la ciudad y del país, si los diputados del PRO no se hacen los “distraídos”. Esconderse y no dar la cara, además de ser una actitud canallesca, tendría altos costos políticos en un ámbito, el de la cultura, donde el macrismo se hunde en un mar de desidias e insensibilidades inadmisibles, aunque cree flotar sobre la luz de megaespectáculos trasnochados y un turismo prêt-à-porter. Los legisladores hoy tendrán que poner el cuerpo en sus bancas para convertir en ley el Régimen de Reconocimiento a la Actividad Literaria, un proyecto gestado e impulsado por la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA) y presentado por el querido Elvio Vitale allá por febrero de 2007. La Pensión del Escritor (así llamada por la SEA), que cuenta con el apoyo de más de 500 escritores y artistas, ha sorteado la muralla de dilaciones con las que se topó en las comisiones de Cultura y Presupuesto. Ahora está a un paso de convertirse en ley, pero para que el proyecto sea tratado sobre tablas se necesita un quórum de 40 diputados, los dos tercios del total de 60 legisladores, y para ser sancionado requiere de una mayoría simple, la mitad más uno de los diputados presentes. Los escritores, curtidos como pocas veces en esta larga batalla, se concentrarán desde las 17 en la esquina de Perú e Hipólito Yrigoyen para luego acceder al recinto.



Aún suscita rabia recordar los pruritos del PRO para dar vía libre al Régimen de Reconocimiento a la Actividad Literaria que, de aprobarse, dispondrá del 0,0147 por ciento del presupuesto total de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires –2.500.000 pesos anuales–, una cifra irrisoria que servirá para paliar el estado de indigencia de muchos escritores, que serían beneficiados con un subsidio mensual y vitalicio, de carácter no contributivo, equivalente al ingreso básico del personal del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que revista en el Agrupamiento Servicios Sociales e Institucionales de la Carrera Administrativa (Nivel SA01), es decir unos 1650 pesos mensuales. Gozarán del subsidio aquellos creadores literarios que tengan residencia en la ciudad no inferior a los 15 años, que hayan publicado cinco libros debidamente registrados como mínimo en los géneros de literatura, poesía, ensayo o teatro, los cuales deberán haber sido escritos en lengua castellana o cualquiera de las lenguas originarias, comprendiéndose también las ediciones bilingües, y que no cuenten al cumplir 60 años –la edad mínima para solicitar el beneficio– con otro ingreso o haber jubilatorio equivalente.



Graciela Aráoz, presidenta de la SEA, plantea a Página/12 que el proyecto de Ley de Reconocimiento de la Actividad Literaria tiene razones vitales para los escritores. “A diferencia de otras actividades artísticas, los escritores carecemos de cualquier forma de cobertura previsional. Nuestros ingresos están atados estrictamente a los derechos de autor, que son proporcionales a la venta de los libros. Así, el escritor que llega a una edad avanzada, sólo podrá sobrevivir si logró un éxito comercial o, en su defecto, si realizó otras actividades laborales durante un tiempo suficiente –explica Aráoz el vacío jurídico que afecta a los escritores–. Los que no se encuentran en ninguno de estos dos casos, estarán condenados a no tener una vida digna como se merece cualquier ser humano, algo que ya sucedió con varios y valiosos compañeros fallecidos. ¿La vida de un creador debe depender de la mercantilización de la cultura? Vemos, con mucha preocupación, que mientras se han presupuestado 70 millones de pesos en favor del régimen de mecenazgo –que coloca a la cultura bajo el sponsoreo de grandes empresas–, se nos sigue postergando un recurso para el cual está prevista una cifra treinta veces menor. La SEA desde hace cuatro años viene sosteniendo esta lucha, desde la misma redacción del proyecto, y luego con nuestra presencia permanente en cada despacho de los diputados, en las comisiones de cultura y de presupuesto, defendiendo en favor de los escritores cada artículo y modificación que se realizó, presentes siempre y en cada momento.”



La Pensión del Escritor cuenta con el apoyo de Osvaldo Bayer, Eduardo Belgrano Rawson, Vicente Battista, Beatriz Sarlo, Diana Bellessi, Arturo Carrera, Leopoldo Brizuela, Carlos Chernov, Antonio Dal Masetto, Daniel Divinsky, Alejandro Dolina, Juan Gelman, Angélica Gorodischer, Noé Jitrik, Sylvia Iparraguirre, Elsa Drucaroff, Guillermo Martínez, Tununa Mercado, Cristina Mucci, Mauricio Kartun, Guillermo Sa-ccomanno, Ana María Shua, Fernando Noy, Miguel Rep, Héctor Tizón, David Viñas y Luisa Valenzuela, por mencionar apenas un puñado de los 500 escritores y personalidades de la cultura que adhieren al proyecto. “No queremos más dilaciones –-advierte Aráoz–. Esperamos que la ley se apruebe hoy mismo.” Será, si los diputados macristas no huyen de sus responsabilidades, una conquista histórica. Y un modelo para replicar la ley a nivel nacional.

SOLIDARIDAD CON LxS COMPANEROS GRIEGxS

EN APOYO A LA LUCHA SOCIAL CONTRA EL TERRRORISMO DE ESTADO DEL REGIMEN REPRESIVO GRIEGO

Manifestación frente a la embajada de Grecia


Acompañamos el repudio mundial al asesinato del compañero anarquista, Alexandros Grigoropulos de 15 años, por fuerzas represivas. Y apoyamos la lucha contra la represión que ha emprendido el pueblo griego para clamar por justicia y modificar su destino colectivo. Porque la insurreccion en marcha no es obra de aislados "grupos de encapuchados" ni de infiltrados; es la expresión sincera de un descontento profundo donde se condensan lo politico, lo economico y lo existencial. Saludamos fraternalmente a este acontecimiento de lucha. Viva la anarquia!


Federacion Libertaria Argentina

Nos reunimos frente al Palacio Pizzurno (Callao y Marcelo T. de Alvear) para marchar hasta la embajada de Grecia -Arenales 1658-
Lunes 15/12 a las 17 hs.

http://www.nodo50.org/La-policia-asesina-a-un-joven.html

Textos repartidos en Grecia

Textos repartidos en el funeral de Alexis y por escolares en las calles de Atenas

Texto repartido por escolares en las calles de Atenas, de cara a las críticas de la "violencia" por todo el aparato de desinformación de masas y los ciudadanos escandalizados.

No nos critiquéis antes de entendernos.
No nos apuntéis con el dedo antes de vernos.
No nos censuréis antes de hablarnos.
No nos matéis antes de dejarnos vivir.
Somos vuestros hijos y nietos, vuestros vecinos o amigos....
Somos la sociedad que habéis creado... Somos el resultado de las generaciones de indiferencia, de no creer en nada, del pasotismo, de la apatía...

Ahora...
Quemamos para que no nos quememos,
Rompemos para que no nos rompan,
Nos Rebelamos porque ya estamos hart@s de este mundo
¡Estamos con vosotr@s!
¡Estas noches son de Alexis!
Hay que cambiar el mundo, y si no lo conseguimos al menos lo habremos intentado.
Que se extienda la revuelta,

Desde Grecia un fuerte saludo libertario a todxs lxs compas del estado español.


Texto que se repartió entre la gente que asistió en el funeral de
Alexis Grigoropoulos.

QUEREMOS UN MUNDO MEJOR.
¡AYUDEN NOS!

No somos terroristas, "encapuchados" ni "desconocidos conocidos"
(expresiones que se usan por los medios de comunicación griegos sobre
los manifestantes)

¡SOMOS VUESTROS HIJOS!

Esos conocidos desconocidos ...
Queremos soñar - ¡no nos maten los sueños!
Tenemos pasión - ¡no nos paren!
¡ACUERDENSE!

Hace tiempo que ustedes eran jovenes también
Ahora están persiguiendo el dinero, solo les interesa la "fachada" de las cosas

Se hicieron gordos y calvos

¡OLVIDARON!

Esperabamos que nos apoyaran
que tuvieran un poco de interés
que nosotr@s por una vez nos enorgulleciesemos de ustedes
¡EN VANO!

Ustedes viven vidas falsas. Tienen la cabeza inclinada,
los pantalones abajo y están esperando el día que se van a morir
¡No tienen imaginación, no se enamoran, no crean nada!
Solo venden y compran:

TODO MATERIAL - AMOR POR NINGUNA PARTE - VERDAD POR NINGUNA PARTER

¿Donde están los padres?¿Donde están los artistas?¿Porque no salen a
las calles para protejernos?

¡NOS ESTÁN MATANDO. AYUDEN NOS!

LOS NIÑOS

PD: No nos hacen falta mas lacrimogenos para llorar. Lo podemos
conseguir solos.

La pata de mono

El relato que sigue a continuación fue incluido por Jorge Luis Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo en su famosa Antología de la literatura fantástica. Jacobs (1863-1943), humorista inglés, (autor de Many Cargoes (1896); The Skipper's Wooing (1911); Sea Whispers (1926) ), fraguó esta historia donde la superstición pierde su carácter supuestamente grotesco o risible para convertirse en una fuerza real y poderosa.



LA PATA DE MONO

La noche era fría y húmeda, pero en la pequeña sala de Laburnum Villa, los postigos estaban cerrados y el fuego ardía vivamente. Padre e hijo jugaban al ajedrez; el primero tenía ideas personales sobre el juego y ponía al rey en tan desesperados e inútiles peligros que provocaba el comentario de la vieja señora que tejía plácidamente junto a la chimenea.

-Oigan el viento -dijo el señor White; había cometido un error fatal y trataba de que su hijo no lo advirtiera.

-Lo oigo -dijo éste moviendo implacablemente la reina-. Jaque.

-No creo que venga esta noche -dijo el padre con la mano sobre el tablero.

-Mate -contestó el hijo.

-Esto es lo malo de vivir tan lejos -vociferó el señor White con imprevista y repentina violencia-. De todos los suburbios, éste es el peor. El camino es un pantano. No se qué piensa la gente. Como hay sólo dos casas alquiladas, no les importa.

-No te aflijas, querido -dijo suavemente su mujer-, ganarás la próxima vez.

El señor White alzó la vista y sorprendió una mirada de complicidad entre madre e hijo. Las palabras murieron en sus labios y disimuló un gesto de fastidio.

-Ahí viene -dijo Herbert White al oír el golpe del portón y unos pasos que se acercaban. Su padre se levantó con apresurada hospitalidad y abrió la puerta; le oyeron condolerse con el recién venido.

Luego, entraron. El forastero era un hombre fornido, con los ojos salientes y la cara rojiza.

-El sargento-mayor Morris -dijo el señor White, presentándolo. El sargento les dio la mano, aceptó la silla que le ofrecieron y observó con satisfacción que el dueño de casa traía whisky y unos vasos y ponía una pequeña pava de cobre sobre el fuego.

Al tercer vaso, le brillaron los ojos y empezó a hablar. La familia miraba con interés a ese forastero que hablaba de guerras, de epidemias y de pueblos extraños.

-Hace veintiún años -dijo el señor White sonriendo a su mujer y a su hijo-. Cuando se fue era apenas un muchacho. Mírenlo ahora.

-No parece haberle sentado tan mal -dijo la señora White amablemente.

-Me gustaría ir a la India -dijo el señor White-. Sólo para dar un vistazo.

-Mejor quedarse aquí -replicó el sargento moviendo la cabeza. Dejó el vaso y, suspirando levemente, volvió a sacudir la cabeza.

-Me gustaría ver los viejos templos y faquires y malabaristas -dijo el señor White-. ¿Qué fue, Morris, lo que usted empezó a contarme los otros días, de una pata de mono o algo por el estilo?

-Nada -contestó el soldado apresuradamente-. Nada que valga la pena oír.

-¿Una pata de mono? -preguntó la señora White.

-Bueno, es lo que se llama magia, tal vez -dijo con desgana el militar.

Sus tres interlocutores lo miraron con avidez. Distraídamente, el forastero, llevó la copa vacía a los labios: volvió a dejarla. El dueño de casa la llenó.

-A primera vista, es una patita momificada que no tiene nada de particular - dijo el sargento mostrando algo que sacó del bolsillo.

La señora retrocedió, con una mueca. El hijo tomó la pata de mono y la examinó atentamente.

-¿Y qué tiene de extraordinario? -preguntó el señor White quitándosela a su hijo, para mirarla.

-Un viejo faquir le dio poderes mágicos -dijo el sargento mayor-. Un hombre muy santo... Quería demostrar que el destino gobierna la vida de los hombres y que nadie puede oponérsele impunemente. Le dio este poder: Tres hombres pueden pedirle tres deseos.

Habló tan seriamente que los otros sintieron que sus risas desentonaban.

-Y usted, ¿por qué no pide las tres cosas? -preguntó Herbert White.

El sargento lo miró con tolerancia.

-Las he pedido -dijo, y su rostro curtido palideció.

-¿Realmente se cumplieron los tres deseos? -preguntó la señora White.

-Se cumplieron -dijo el sargento.

-¿Y nadie más pidió? -insistió la señora.

-Sí, un hombre. No sé cuáles fueron las dos primeras cosas que pidió; la tercera fue la muerte. Por eso entré en posesión de la pata de mono.

Habló con tanta gravedad que produjo silencio.

-Morris, si obtuvo sus tres deseos, ya no le sirve el talismán -dijo, finalmente, el señor White-. ¿Para qué lo guarda?

El sargento sacudió la cabeza:

-Probablemente he tenido, alguna vez, la idea de venderlo; pero creo que no lo haré. Ya ha causado bastantes desgracias. Además, la gente no quiere comprarlo. Algunos sospechan que es un cuento de hadas; otros quieren probarlo primero y pagarme después.

-Y si a usted le concedieran tres deseos más -dijo el señor White-, ¿los pediría?

-No sé -contestó el otro-. No sé.

Tomó la pata de mono, la agitó entre el pulgar y el índice y la tiró al fuego. White la recogió.

-Mejor que se queme - dijo con solemnidad el sargento.

-Si usted no la quiere, Morris, démela.

-No quiero -respondió terminantemente-. La tiré al fuego; si la guarda, no me eche las culpas de lo que pueda suceder. Sea razonable, tírela.

El otro sacudió la cabeza y examinó su nueva adquisición. Preguntó:

-¿Cómo se hace?

-Hay que tenerla en la mano derecha y pedir los deseos en voz alta. Pero le prevengo que debe temer las consecuencias.

-Parece de las Mil y una noches -dijo la señora White. Se levantó a preparar la mesa-. ¿No le parece que podrían pedir para mí otro par de manos?

El señor White sacó del bolsillo el talismán; los tres se rieron al ver la expresión de alarma del sargento.

-Si está resuelto a pedir algo -dijo agarrando el brazo de White- pida algo razonable.

El señor White guardó en el bolsillo la pata de mono. Invitó a Morris a sentarse a la mesa. Durante la comida el talismán fue, en cierto modo, olvidado. Atraídos, escucharon nuevos relatos de la vida del sargento en la India.

-Si en el cuento de la pata de mono hay tanta verdad como en los otros -dijo Herbert cuando el forastero cerró la puerta y se alejó con prisa, para alcanzar el último tren-, no conseguiremos gran cosa.

-¿Le diste algo? -preguntó la señora mirando atentamente a su marido.

-Una bagatela - contestó el señor White, ruborizándose levemente-. No quería aceptarlo, pero lo obligué. Insistió en que tirara el talismán.

-Sin duda -dijo Herbert, con fingido horror-, seremos felices, ricos y famosos. Para empezar tienes que pedir un imperio, así no estarás dominado por tu mujer.

El señor White sacó del bolsillo el talismán y lo examinó con perplejidad.

-No se me ocurre nada para pedirle -dijo con lentitud-. Me parece que tengo todo lo que deseo.

-Si pagaras la hipoteca de la casa serías feliz, ¿no es cierto? - dijo Herbert poniéndole la mano sobre el hombro-. Bastará con que pidas doscientas libras.

El padre sonrió avergonzado de su propia credulidad y levantó el talismán; Herbert puso una cara solemne, hizo un guiño a su madre y tocó en el piano unos acordes graves.

-Quiero doscientas libras -pronunció el señor White.

Un gran estrépito del piano contestó a sus palabras. El señor White dio un grito. Su mujer y su hijo corrieron hacia él.

-Se movió -dijo, mirando con desagrado el objeto, y lo dejó caer-. Se retorció en mi mano como una víbora.

-Pero yo no veo el dinero -observó el hijo, recogiendo el talismán y poniéndolo sobre la mesa-. Apostaría que nunca lo veré.

-Habrá sido tu imaginación, querido - dijo la mujer, mirándolo ansiosamente.

Sacudió la cabeza.

-No importa. No ha sido nada. Pero me dio un susto.

Se sentaron junto al fuego y los dos hombres acabaron de fumar sus pipas. El viento era más fuerte que nunca. El señor White se sobresaltó cuando golpeó una puerta en los pisos altos. Un silencio inusitado y deprimente los envolvió hasta que se levantaron para ir a acostarse.

-Se me ocurre que encontrarás el dinero en una gran bolsa, en medio de la cama -dijo Herbert al darles las buenas noches-. Una aparición horrible, agazapada encima del ropero, te acechará cuando estés guardando tus bienes ilegítimos.

Ya solo, el señor White se sentó en la oscuridad y miró las brasas, y vio caras en ellas. La última era tan simiesca, tan horrible, que la miró con asombro; se rió, molesto, y buscó en la mesa su vaso de agua para echárselo encima y apagar la brasa; sin querer, tocó la pata de mono; se estremeció, limpió la mano en el abrigo y subió a su cuarto.



II

A la mañana siguiente, mientras tomaba el desayuno en la claridad del sol invernal, se rió de sus temores. En el cuarto había un ambiente de prosaica salud que faltaba la noche anterior; y esa pata de mono; arrugada y sucia, tirada sobre el aparador, no parecía terrible.

-Todos los viejos militares son iguales -dijo la señora White-. ¡Qué idea, la nuestra, escuchar esas tonterías! ¿Cómo puede creerse en talismanes en esta época? Y si consiguieras las doscientas libras, ¿qué mal podrían hacerte?

-Pueden caer de arriba y lastimarte la cabeza - dijo Herbert.

-Según Morris, las cosas ocurrían con tanta naturalidad que parecían coincidencias - dijo el padre.

-Bueno, no vayas a encontrarte con el dinero antes de mi vuelta - dijo Herbert, levantándose de la mesa-. No sea que te conviertas en un avaro y tengamos que repudiarte.

La madre se rió, lo acompañó hasta afuera y lo vio alejarse por el camino; de vuelta a la mesa del comedor, se burló de la credulidad del marido.

Sin embargo, cuando el cartero llamó a la puerta corrió a abrirla, y cuando vio que sólo traía la cuenta del sastre se refirió con cierto malhumor a los militares de costumbres intemperantes.

-Me parece que Herbert tendrá tema para sus bromas - dijo al sentarse.

- Sin duda -dijo el señor White-. Pero, a pesar de todo, la pata se movió en mi mano. Puedo jurarlo.

-Habrá sido en tu imaginación -dijo la señora suavemente.

-Afirmo que se movió. Yo no estaba sugestionado. Era... ¿Qué sucede?

Su mujer no le contestó. Observaba los misteriosos movimientos de un hombre que rondaba la casa y no se decidía a entrar. Notó que el hombre estaba bien vestido y que tenía una galera nueva y reluciente; pensó en las doscientas libras. El hombre se detuvo tres veces en el portón; por fin se decidió a llamar.

Apresuradamente, la señora White se quitó el delantal y lo escondió debajo del almohadón de la silla.

Hizo pasar al desconocido. Éste parecía incómodo. La miraba furtivamente, mientras ella le pedía disculpas por el desorden que había en el cuarto y por el guardapolvo del marido. La señora esperó cortésmente que les dijera el motivo de la visita; el desconocido estuvo un rato en silencio.

-Vengo de parte de Maw & Meggins -dijo por fin.

La señora White tuvo un sobresalto.

-¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Le ha sucedido algo a Herbert?

Su marido se interpuso.

-Espera, querida. No te adelantes a los acontecimientos. Supongo que usted no trae malas noticias, señor.

Y lo miró patéticamente.

-Lo siento... -empezó el otro.

-¿Está herido? -preguntó, enloquecida, la madre.

El hombre asintió.

-Mal herido -dijo pausadamente-. Pero no sufre.

- Gracias a Dios - dijo la señora White, juntando las manos-. Gracias a Dios.

Bruscamente comprendió el sentido siniestro que había en la seguridad que le daban y vio la confirmación de sus temores en la cara significativa del hombre. Retuvo la respiración, miró a su marido que parecía tardar en comprender, y le tomó la mano temblorosamente. Hubo un largo silencio.

-Lo agarraron las máquinas - dijo en voz baja el visitante.

- Lo agarraron las máquinas - repitió el señor White, aturdido.

Se sentó, mirando fijamente por la ventana; tomó la mano de su mujer, la apretó en la suya, como en sus tiempos de enamorados.

- Era el único que nos quedaba -le dijo al visitante-. Es duro.

El otro se levantó y se acercó a la ventana.

- La compañía me ha encargado que le exprese sus condolencias por esta gran pérdida -dijo sin darse la vuelta-. Le ruego que comprenda que soy tan sólo un empleado y que obedezco las órdenes que me dieron.

No hubo respuesta. La cara de la señora White estaba lívida.

-Se me ha comisionado para declararles que Maw & Meggins niegan toda responsabilidad en el accidente -prosiguió el otro-. Pero en consideración a los servicios prestados por su hijo, le remiten una suma determinada.

El señor White soltó la mano de su mujer y, levantándose, miró con terror al visitante. Sus labios secos pronunciaron la palabra: ¿cuánto?

-Doscientas libras -fue la respuesta.

Sin oír el grito de su mujer, el señor White sonrió levemente, extendió los brazos, como un ciego, y se desplomó, desmayado.



III

En el cementerio nuevo, a unas dos millas de distancia, marido y mujer dieron sepultura a su muerto y volvieron a la casa transidos de sombra y de silencio.

Todo pasó tan pronto que al principio casi no lo entendieron y quedaron esperando alguna otra cosa que les aliviara el dolor. Pero los días pasaron y la expectativa se transformó en resignación, esa desesperada resignación de los viejos, que algunos llaman apatía. Pocas veces hablaban, porque no tenían nada que decirse; sus días eran interminables hasta el cansancio.

Una semana después, el señor White, despertándose bruscamente en la noche, estiró la mano y se encontró solo.

El cuarto estaba a oscuras; oyó cerca de la ventana, un llanto contenido. Se incorporó en la cama para escuchar.

-Vuelve a acostarte -dijo tiernamente-. Vas a coger frío.

-Mi hijo tiene más frío -dijo la señora White y volvió a llorar.

Los sollozos se desvanecieron en los oídos del señor White. La cama estaba tibia, y sus ojos pesados de sueño. Un despavorido grito de su mujer lo despertó.

-La pata de mono -gritaba desatinadamente-, la pata de mono.

El señor White se incorporó alarmado.

-¿Dónde? ¿Dónde está? ¿Qué sucede?

Ella se acercó:

-La quiero. ¿No la has destruido?

-Está en la sala, sobre la repisa -contestó asombrado-. ¿Por qué la quieres?

Llorando y riendo se inclinó para besarlo, y le dijo histéricamente:

-Sólo ahora he pensado... ¿Por qué no he pensado antes? ¿Por qué tú no pensaste?

-¿Pensaste en qué? -preguntó.

-En los otros dos deseos -respondió en seguida-. Sólo hemos pedido uno.

-¿No fue bastante?

-No -gritó ella triunfalmente-. Le pediremos otro más. Búscala pronto y pide que nuestro hijo vuelva a la vida.

El hombre se sentó en la cama, temblando.

- Dios mío, estás loca.

- Búscala pronto y pide - le balbuceó-; ¡mi hijo, mi hijo!

El hombre encendió la vela.

-Vuelve a acostarte. No sabes lo que estás diciendo.

- Nuestro primer deseo se cumplió. ¿Por qué no hemos de pedir el segundo?

- Fue una coincidencia.

- Búscala y desea - gritó con exaltación la mujer.

El marido se volvió y la miró:

- Hace diez días que está muerto y además, no quiero decirte otra cosa, lo reconocí por el traje. Si ya entonces era demasiado horrible para que lo vieras...

- ¡Tráemelo! - gritó la mujer arrastrándolo hacia la puerta- . ¿Crees que temo al niño que he criado?

El señor White bajó en la oscuridad, entró en la sala y se acercó a la repisa.

El talismán estaba en su lugar. Tuvo miedo de que el deseo todavía no formulado trajera a su hijo hecho pedazos, antes de que él pudiera escaparse del cuarto.

Perdió la orientación. No encontraba la puerta. Tanteó alrededor de la mesa y a lo largo de la pared y de pronto se encontró en el zaguán, con el maligno objeto en la mano.

Cuando entró en el dormitorio, hasta la cara de su mujer le pareció cambiada. Estaba ansiosa y blanca y tenía algo sobrenatural. Le tuvo miedo.

-¡Pídelo! -gritó con violencia.

-Es absurdo y perverso - balbuceó.

-Pídelo - repitió la mujer.

El hombre levantó la mano:

-Deseo que mi hijo viva de nuevo.

El talismán cayó al suelo. El señor White siguió mirándolo con terror. Luego, temblando, se dejó caer en una silla mientras la mujer se acercó a la ventana y levantó la cortina. El hombre no se movió de allí, hasta que el frío del alba lo traspasó. A veces miraba a su mujer que estaba en la ventana. La vela se había consumido; hasta casi apagarse. Proyectaba en las paredes y el techo sombras vacilantes.

Con un inexplicable alivio ante el fracaso del talismán, el hombre volvió a la cama; un minuto después, la mujer, apática y silenciosa, se acostó a su lado.

No hablaron; escuchaban el latido del reloj. Crujió un escalón. La oscuridad era opresiva; el señor White juntó coraje, encendió un fósforo y bajó a buscar una vela.

Al pie de la escalera el fósforo se apagó. El señor White se detuvo para encender otro; simultáneamente resonó un golpe furtivo, casi imperceptible, en la puerta de entrada.

Los fósforos cayeron. Permaneció inmóvil, sin respirar, hasta que se repitió el golpe. Huyó a su cuarto y cerró la puerta. Se oyó un tercer golpe.

- ¿Qué es eso? - gritó la mujer.

-Un ratón - dijo el hombre-. Un ratón. Se me cruzó en la escalera.

La mujer se incorporó. Un fuerte golpe retumbó en toda la casa.

- ¡Es Herbert! ¡Es Herbert! - La señora White corrió hacia la puerta, pero su marido la alcanzó.

-¿Qué vas a hacer? - le dijo ahogadamente.

- ¡Es mi hijo; es Herbert! - gritó la mujer, luchando para que la soltara-. Me había olvidado de que el cementerio está a dos millas. Suéltame; tengo que abrir la puerta.

- Por amor de Dios, no lo dejes entrar -dijo el hombre, temblando.

-¿Tienes miedo de tu propio hijo? - gritó-. Suéltame. Ya voy, Herbert; ya voy.

Hubo dos golpes más. La mujer se libró y huyó del cuarto. El hombre la siguió y la llamó, mientras bajaba la escalera. Oyó el ruido de la tranca de abajo; oyó el cerrojo; y luego, la voz de la mujer, anhelante:

- La tranca -dijo-. No puedo alcanzarla.

Pero el marido, arrodillado, tanteaba el piso, en busca de la pata de mono.

- Si pudiera encontrarla antes de que eso entrara...

Los golpes volvieron a resonar en toda la casa. El señor White oyó que su mujer acercaba una silla; oyó el ruido de la tranca al abrirse; en el mismo instante encontró la pata de mono y, frenéticamente, balbuceó el tercer y último deseo.

Los golpes cesaron de pronto; aunque los ecos resonaban aún en la casa. Oyó retirar la silla y abrir la puerta. Un viento helado entró por la escalera; y un largo y desconsolado alarido de su mujer le dio valor para correr hacia ella y luego hasta el portón. El camino estaba desierto y tranquilo. (*)

(*) Fuente: W.W. Jacobs, "la pata de mono", en Antología de la literatura fantástica, por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, y Silvina Ocampo, Buenos Aires, ed. Sudamericana, pp. 209-220.

Petitio Principi


En nuestro blog www.anarcopervertismo.blogspot.com exploramos y discutimos nuestras ideas sobre el anarquismo, la sexualidad libre y emancipada, el S/M, las perversiones, etc. Escribimos tesis y fantasias, y cualquier otra cosa que nos guste, siempre en su etapa provisoria, experimental.

Junto con esos textos, que discuten autorxs del anarquismo y de otros lares (desde Bakunin a Foucault), ponemos imagenes. Muchas muy post-pornograficas, algunas de famosxs artistas como Diane Arbus, Dela Grace Volcano, Mapplethorpe, otras nuestras propias y/o afines y amigxs.

Al entrar blog te encotras una leyenda que dice que aqui hay "contenido adulto". Cualquiera que no tenga interes en "contenido adulto", simplemente no entra.

No ponemos imagenes de niñxs ni menores de edad.

Si hay fotos de gente intersex, de travestis, de dragqueens, de chicas sucias, de gente negra, de gordxs, de putitxs. A veces a las feministas las conchitas raras, las vulvas anomalas, las tetas de silicona, las ponen incomodas.




A nosotrxs simplemente nos calientan, nos dan ganas de tener sexo en el medio de la calle, aunque a veces no lo hagamos, como tampoco andamos quemando todo lo que nos gustaria que arda. Son nuestrxs hermanxs rarxs abeyctxs esxs que nuca seremos incluidxs en las leyes, esxs que no queremos peticionar ante el estado esos que las feministas no dejan entrar a sus congresos basandose en corporalidades y genitalidades.




Esxs somos. Y en nuestro blog estamos desnudxs porque nos gusta nuestro cuerpo.


No entendemos a que se refiere con "abusivo a la dignidad de las mujeres, ninas y ninos".




Invitamos a leer detenidamente las tesis su contenido, y a mirar las fotos, que creemos son maravillosas y hermosas de cuerpos contrahegemonicos.





Nos interesan las relaciones de poder, pero la dignidad no, per se. Que es quien la tiene quien la otorga quien la regula?


Somos anarcoperversxs, nos gusta la postpornografia, casera sobretodo, nos estimulamos con ideas y con imagenes, y nos gusta muchas veces "abusarnos de nuestra propia dignidad" a veces. A veces también nos reimos de nosotrxs y claro, de lxs demas. La risa hace muy bien.

Somos revolucionarixs e insurrectxs sexuales, subversivxs del sexo, perversxs.

Nos gusta la post-pornografia. No sentimos culpa de nuestros cuerpos, estamos orgullosxs de ser quienes somos.

Por favor, volvamos a leer el capitulo de la historia del feminismo sobre los escuadrones antipornografia del caso McKinnon contra el grupo Samois, Pat Califia, Gayle Rubin y Judith Butler todo en Lenguaje, Poder e Identidad de Judith Butler y en Public Sex de Pat Califia.

Y si no te gusta lxs abyectxs perversxs queer como nosotrxs, solo tenes que no abrir algo que dice "Cotenido Adulto".

Asi de sencillito.

Un beso negro para todxs.

Libertad es un lugar que queda lejos de casa: afinidades entre anarquismo, feminismo y teoría queer.

El texto que viene a continuación está basado en las notas que escribí para las Jornadas sobre Pensamiento Anarquista y Filosofía Al filo de la anarquía con el objeto de socializar saberes y habilitar algunos espacios de reflexión en torno a la práctica y al activismo de todos los días. Además de las notas a pie de página, añadí largas citas al final del texto, con algunas cuestiones que surgieron en la discusión y que no se pudieron tratar a fondo por razones de tiempo.


Laura Contrera

www.todaniniosensiblesabra.blogspot.com
www.pidoperdonzine.blogspot.com
www.proyectilfetal.blogspot.com

Desarrollad vuestra legítima rareza
Rene Char

1.- Presentación. Afinidades secretas y de las otras.

En la convocatoria de estas Jornadas se sugería un desplazamiento “desde el pensamiento anarquista hacia la filosofía”, para rastrear problemáticas filosóficas ocultas –o no- en las perspectivas libertarias. Esta propuesta me sedujo un instante, para plantearme inmediatamente después un problema: si bien estoy de acuerdo con eso de que el anarquismo no puede ser un objeto de estudio, no creo que haya trayecto posible a hacerse desde “el pensamiento anarquista” hacia la filosofía. Porque para muchxs de nosotrxs el anarquismo es una filosofía política vital, un “arte de vivir contra la dominación” , no un sistema desde el cual se pueda leer la realidad. No hay algo así como una filosofía anarquista (como hay, por ejemplo, “filosofía existencialista” o “filosofía marxista”), sino que hay, más bien, un hacer filosofía de manera anarquista, esto es, un hacer político libertario. Ya lo dijo una vez Foucault: a mí lo que me interesa no es la filosofía, sino la política .

Como anticipa el título de este trabajo, pretendo delinear algunos cruces posibles entre dos grandes “ismos” de nuestra historia política: el anarquismo y el feminismo. Pero, es sabido, ninguno de estos “ismos” se agota en una única definición. Hay distintos anarquismos. Sin hacer mucho esfuerzo, se distinguen al menos tres grandes corrientes: anarco-sindicalismo, anarco-individualismo y anarco-comunismo. Lo mismo sucede con los feminismos. Y no es una diferencia de tipo evolutiva o meramente cronológica (la primera, la segunda o la tercera ola feminista, como usualmente se dice en la academia), sino de posicionamientos políticos. Esta diferencia puede resultar obvia en el caso del feminismo integrado a los aparatos de Estado o en los ostensiblemente oenegizados, pero puede pasar desapercibida en otros casos. Y no se soluciona añadiéndole un apellido al nombre común “feminismo” (como decir “feminismo obrero” o “feminismo burgués”). Estas diferentes posturas políticas también incluyen, afortunadamente, la posibilidad de otros feminismos y post-feminismos, más lúdicos y reflexivos, como escribió la filósofa Beatriz Preciado. Y en cuanto a la llamada teoría queer el panorama es similar. Hay teoría queer, post queer, trans, poscolonial. No sólo no pretendo agotar aquí las posibles afinidades, secretas o no, entre el anarquismo, el feminismo, lo queer , sino que me voy a centrar en algunos cruces deseables entre estas prácticas (la anarquista, la feminista, la queer), para intentar responder al desafío de la convocatoria.

Para lxs anarquistas, la afinidad supone una horizontalidad recíproca, una reunión de individualidades en torno a una acción, iniciativa y sensibilidad comunes. Si es posible plantear cruces deseables entre anarquismos, feminismos y teoría queer, estos cruces son claramente en términos de afinidad . Pero hay un eje histórico que es insoslayable, pues estos encuentros ya se han dado en nuestra historia . Claro está que no podemos ocuparnos de este eje aquí , pero vale tenerlo en cuenta: si bien puede ser cierto que la historia completa del anarco-feminismo esté aún por escribirse, pienso que hay que escribirla de modo muy diferente al que se ha venido ensayando desde hace un tiempo en los ámbitos académicos. No porque reniegue a priori de este tipo de historia o, más específicamente, de la historia de las mujeres, sino porque a esta escritura –necesaria, por otra parte- hay que ligarla con prácticas concretas. Hay un interés meramente académico en las herejías políticas que se complace en coleccionar rarezas históricas, como la que nos ocupa. Ese, claramente, no puede ser nuestro interés. Las obras políticas, como las obras poéticas, son el fruto de un largo trabajo colectivo, de “años de pensar en común”, para decirlo con palabras de Virginia Woolf (de su citadísima obra Un cuarto propio). Reconocer nuestras tradiciones no significa trazar una línea directa desde nuestro presente hacia el pasado, una línea plagada de nombres ilustres y jalones (que los hay, sin duda), sino trazar una genealogía: continuidades y discontinuidades, rupturas, avances y retrocesos, afinidades secretas y de las otras: las que están ahí, a la vista, esperando sólo que se las mire con más atención.

2.- Fundamentos intocables: libertad es un lugar que queda lejos de casa .
Para conjurar el rigor academicista o ese otro peligro que supone un anarquismo fundamentalista, quizá sea bueno poner en suspenso certezas y fundamentos intocables, como lo es la libertad para el pensamiento y la acción anarquistas o la distinción Naturaleza/Cultura o Sexo/Género y el binomio Varón/Mujer (o Dominador/Víctima) para ciertos feminismos . Allí es donde el post-estructuralismo (como condición de posibilidad de la teoría queer) puede cruzarse felizmente con el anarquismo: en sus análisis específicos de situaciones concretas de opresión, de producción continua de subjetividades dominadas y de sus posibilidades de resistencia.
Hay un peligro recurrente en cierto anarquismo tradicional o fundamentalista cuando maneja un concepto de lo normal como prototipo de lo propiamente humano e individual: ese concepto no puede discutirse. Muchas veces se reduce al anarquismo a una forma de pensamiento simplista que considera a la naturaleza humana como esencialmente buena y enfrentada a las instituciones del poder, las cuales son malas por definición y culpables de todo el mal que acecha a esta cándida humanidad. Así, resulta fácil oponer el anarquismo a una filosofía post-estructuralista que, a grandes rasgos, se caracteriza por considerar que el poder es básicamente creativo más que represivo. Cuando se cubre con esta bandera identificatoria a todo anarquismo (sea para denostarlo o para reconocerle valor), suele olvidarse que el mismo Bakunin en sus geniales observaciones a la teoría marxista de la toma del poder y del Estado Obrero nunca se mostró muy confiado en la naturaleza o psicología humanas como naturalmente buenas. Porque Bakunin tenía muy claro, como no se cansó de repetir, que el mal era el principio de autoridad y no algo abstracto llamado “poder” a secas.
El anarquismo tradicional se funda sobre el concepto de que el individuo posee una reserva que es irreductible a los ordenamientos sociales del poder. Así, habría un espacio de libertad en las personas, espacio de revuelta contra toda autoridad, para decirlo con palabras de Bakunin. Pero podríamos pensar con Foucault y con Butler que las prácticas éticas, críticas y de resistencia no emanan de una suerte de libertad innata del alma que escapa a los embates del sistema, sino que ese mismo espacio de libertad se forja entre algo que ya está ahí (las relaciones específicas de poder y de dominación, las reglas y preceptos que no sólo dicen cual forma es la normal y cual no, sino que, como analiza Butler, marcan los términos mismos en los que la existencia será y no será posible) y algo nuevo: una serie de actos, de prácticas, de actitudes experimentales, como dice Foucault en otro texto . Según Butler, la distinción que Foucault hace entre gobierno y gubernamentalización busca mostrar que el aparato que denota el primero penetra en las prácticas de quienes están siendo gobernadxs, en sus mismas formas de conocimiento y en sus mismos modos de ser. Entonces, ¿cómo no ser gobernadx, cuando las relaciones de poder penetran en los cuerpos? Foucault propondrá en alguna de sus últimas entrevistas la “anarquización del cuerpo”, de las jerarquías corporales y sus localizaciones normalizadas. Otra forma más de levantar barricadas no disciplinadas, espacios abiertos a placeres todavía no calculados, tajos como ventanas a la libertad.
Así, damos con el post-estructuralismo y el pensamiento queer un paso más, aunque sea a partir de lo que en el anarquismo clásico del siglo XIX se pensó como lucha contra el principio de autoridad, las jerarquías y la dominación: porque, de hecho -decía Foucault en ¿Qué es la crítica?-, “la voluntad de no ser gobernado es siempre la voluntad de no ser gobernado así, de esta manera, por éstos, a este precio” (la cursiva es mía). No se trata de una simple formulación en abstracto, como lo es el libre arbitrio en sentido religioso o liberal. Aquí es donde el filósofo se asoma al borde lo que llama una especie de “anarquismo fundamental”, donde se encontrarían la práctica histórica de la revuelta, de la no-aceptación de un gobierno real, y la experiencia individual del rechazo de la gubernamentalidad. Será entonces la crítica, la ética, la resistencia, el arte de la “inservidumbre voluntaria, de la indocilidad reflexionada”, como escribió también Foucault en ese mismo texto que vengo citando. Lo que lxs anarquistas que nos precedieron intentaron y llevaron a la práctica: la libertad como experiencia vivida, no simplemente declamada.
Contra la idea de representación y de luchas subordinadas: espontaneísmo, localismo, inmediatez y heterogeneidad de las luchas libertarias, queers, feministas. Minorías actuantes hechas de afinidades abyectas, que hacen saltar por los aires las prácticas autoritarias y normalizantes que conducen nuestras vidas por cauces determinados. Estas prácticas, estas luchas, no van detrás del “enemigo principal”, sino del enemigo inmediato. Como decía Foucault, se trata de luchas anarquistas ya que el principal objetivo es atacar no tanto “esta o aquella” institución del poder, o grupo, o elite, o clase, sino más bien una técnica, una forma de poder que se aplica a la inmediata vida cotidiana, que categoriza al individuo, le asigna su propia individualidad, lo ata en su propia identidad . Bakunin hablaba de una “pasión creativa”: lo que prepara ese estallido de las “bajas pasiones”, como definió alguna vez a la revolución. Malatesta hablaba también de un “poder creativo”, presente en las individualidades, y distinguía la libertad querida para nosotrxs y para lxs otrxs de una libertad absoluta, abstracta, metafísica, que se traduce fatalmente en opresión cuando baja a la tierra. Foucault se refiere continuamente en sus últimos textos y entrevistas a “prácticas de libertad”, que opone a la idea absoluta de “liberación” . Y todxs sabemos de lo que estamos hablando: son las prácticas activas que hay que tener ahora, no mañana, que no pueden esperar a que llegue el alba incierta de la revolución social.
Y aunque la libertad sea un lugar que quede lejos de casa, se trata de empezar a vivir hoy como queremos que se viva en ese mundo nuevo que crece a cada instante en nuestros corazones .


Algunas notas y más textos deseables.


La cita textual de Foucault es la siguiente: “en realidad, la filosofía nunca me importó, pero ese no es un problema. Su pregunta es: ¿por qué me interesa tanto la política? Si pudiera responder de una forma muy sencilla, diría lo siguiente: ¿por qué no debería interesarme? Es decir, qué ceguera, qué sordera, qué densidad de ideología debería cargar para evitar el interés por lo que probablemente sea el tema más crucial de nuestra existencia, esto es, la sociedad en la que vivimos, las relaciones económicas dentro de las que funciona y el sistema de poder que define las maneras, lo permitido y lo prohibido de nuestra conducta”. En Noam Chomsky-Michel Foucault. Fons Elder: La naturaleza humana: justicia versus poder. Un debate. Buenos Aires, Katz, 2007.

Este eje histórico es insoslayable porque justamente ahí es donde vemos planteado con claridad uno de los grandes problemas del cruce entre anarquismo y feminismo. El anarquismo no puede no incluir hoy prácticas feministas –sin importar a qué sexo bio-político sea unx asignadx,- y, sin embargo, todavía se discute en muchos lados si ciertas reivindicaciones históricas del feminismo deben incluirse o no entre las prioridades de lxs anarquistas. Por otra parte, ciertos espacios anarco-feministas se mantienen en posiciones que atrasan por lo menos tres décadas respecto de lo que pasa en actualidad. No podemos dejar de plantearnos este interrogante: si en sus inicios el temario feminista de las anarquistas era completamente novedoso, y sus prácticas indudablemente arriesgadas, ¿por qué le ha costado tanto al anarco-feminismo renovarse (teóricamente y en su práctica)? Un problema que reaparece, casi sin variaciones, cuando se trata de leer la teoría queer o el post-estructuralismo desde el anarquismo de corte más tradicional. Se lo rechaza de plano, sin discusión, sin lectura, sin prueba.
Ya en los inicios de las largas décadas de influencia del anarquismo en la vida cultural y de lucha argentina encontramos diversos periódicos ácratas que recogían la llamada “cuestión de la mujer”, reivindicando el carácter justo y revolucionario del feminismo proletario (para distinguirlo del feminismo burgués, esencialmente sufragista), aunque no había homogeneidad acerca de la jerarquía a acordar a las vindicaciones específicas de las mujeres. A modo de ejemplo, La Questione Sociale, periódico fundado por Malatesta en 1883, publicó una serie de panfletos dedicados al tema, así como Germinal, que apareció en 1897, tenía una sección titulada “Feminismo”. La protesta, periódico central del anarquismo argentino a lo largo de todo su itinerario, dedica también espacio para la propaganda dirigida especialmente a la mujer y para que éstas se expresen en las luchas que les son propias. Si bien representó una tendencia minoritaria dentro del movimiento, hay que destacar la importancia de La voz de la mujer (1896-1897). Este periódico, reconociendo la especificidad de la opresión de las mujeres, las convocaba a movilizarse contra su doble subordinación: es decir, como mujeres y como trabajadoras. No obstante, en muchas de las miradas de los hombres anarquistas subsistía cierto paternalismo. Si bien para la Federación Obrera Argentina (central anarquista) no debía haber “cuestión feminista” sino “cuestión puramente humana, puramente social” (3º Congreso de la FOA, 1903), se reconoció la necesidad de la independencia económica de la mujer, para que, “a la par del hombre, luche por la independencia humana”. El histórico V Congreso de la FORA, de 1905, resolvió “hacer propaganda tendiente a organizar a la mujer”, mandando a una compañera de gira por el interior. Además de La Voz de la Mujer, entre los periódicos específicos del género femenino (escritos por y para mujeres) se destaca posteriormente Nuestra Tribuna (1922-1925), a cargo de la gran activista y difusora de “la Idea” Juana Rouco Buela. Diversos grupos de mujeres libertarias tienen actividad finalizando ese siglo y a principios del siglo XX, algunos de ellos impulsados por la Federación Obrera (Regional) Argentina. Sociedades de resistencia, centros femeninos para la ilustración y el esclarecimiento y comités de huelga se sucedieron a lo largo de las décadas de influencia del anarquismo en el movimiento obrero y en su rica vida socio-cultural. Si bien la participación femenina está condicionada por los prejuicios morales de la época, la constante represión del gobierno -que aqueja a toda la amplia gama de actividades anarquistas, más allá de su marca de género-, la carencia de recursos materiales, la intensidad de las luchas y demás factores, la falta de regularidad y el no muy alto grado de inserción logrado por estos colectivos entre las obreras (cuestión que es señalada por no pocas y pocos especialistas), no opaca su originalidad y su mérito. La constante propaganda sobre la específica condición de opresión entre las trabajadoras dentro y fuera de las fábricas o talleres, las distintas campañas de difusión en barriadas proletarias y en viviendas de alquiler sobre temas tan diversos como la contracepción, el cuidado de la salud y la educación obreras o nuevos ideales relacionales –el mentadísimo “amor libre”-, por mencionar algunos ejemplos, dan cuenta de una prédica oral y escrita incansable para el ejercicio de una vida en un todo opuesta a la alienación burguesa. En este marco histórico que trazo apresuradamente, de formación de un movimiento obrero autóctono con el aporte de la inmigración “conciente” proveniente de Europa y la paulatina incorporación de las mujeres a las filas del proletariado urbano, se destaca La Voz de la Mujer La aparición de este periódico y sus vicisitudes nos hablan de un fenómeno no exento de contradicciones: a partir del segundo número, las redactoras denuncian las actitudes de los camaradas hombres, “falsos anarquistas” los llaman, que pregonan la liberación de toda la humanidad, pero que en la práctica mantienen firme la tutela sobre “sus” mujeres. Si bien no hay unanimidad ni en la teoría ni en la práctica, es claro que la fuerte preocupación libertaria por pensar la estructura de la dominación y llevar a cabo formas de existencia contra esa dominación -aún con sus claroscuros y contradicciones-, abrió un espacio para un desarrollo específicamente anarquista del feminismo, tal como se expresa en este periódico y en otros posteriores. En una rápida enumeración de títulos, encontramos: la doble opresión de las mujeres (que las constituye como el sector más explotado de la sociedad); ataque al matrimonio, al poder masculino sobre las mujeres y la propuesta del amor libre como contrapartida a las instituciones de la burguesía y al poder de la Iglesia; cierto neomaltusianismo social –para eludir la miseria obrera y no reproducir más fuerza de trabajo para la clase dominante; la denuncia constante de la hipocresía burguesa (por ejemplo, el aborto que es practicado por la clase acomodada, por las monjas y curas); denuncia implacable de la explotación sexual como uno de los principales flagelos a combatir; un discurso complejo y radical sobre la sexualidad, la autonomía y el uso del propio cuerpo. Más problemática resulta, en cambio, la exaltación del rol de madre: aquella, abnegadísima, que cría hijos anarquistas. Queda pendiente para otro lugar el análisis detallado de este momento clave del anarquismo local.

Pensar, con Marie-Hélène Bourcier, si todavía es posible plantear un sujeto feminista “puro”, que emergería como contrapartida de la dominación localizada en los hombres (lo que se conoce vulgarmente como “patriarcado”). Esta autora nos recuerda que la visión monolítica del poder está ligada a una concepción unívoca y fija de la dominación, que jerarquiza las opresiones de modo tal que confisca e invisibiliza sujetos posibles y pasibles de opresiones cruzadas (y de resistencias múltipes). La estructura de dominación sin fisuras hace imposible la postulación de críticas y luchas políticas que existen, de hecho, en el marco de un complejo sistema o dispositivo (ver Bourcier, Marie-Hélène: “La fin de la domination (masculine): pouvoir des genres, féminismes et post-féminisme queer” en Revista Multitudes Nº 12, París, 2003, htpp:// www.multitudes.samizdat.net/article364.html.) La dominación nunca es sólida y global, sino múltiple en estas sociedades (consultar a Foucault: “Poder, derecho, verdad” en Genealogía del racismo, La Piqueta, Madrid, 1992).

Explica Foucault cómo en el siglo XIX la lucha contra la explotación pasó a primer plano. Y cómo en nuestros días, las luchas contra las formas de sujeción, contra la sumisión de la subjetividad, se vuelven cada vez más importantes, aun cuando las luchas contra las formas de dominación y explotación no han desaparecido. La libertad es condición para el ejercicio del poder, no es su ausencia. Cfr. Michel Foucault: “Por qué estudiar el poder: la cuestión del sujeto”, en Dreyfus-Rabinow: Michel Foucault: más allá del estructuralismo y la hermenéutica ,Nueva Visión, Bs.As., 2001.

“Me parece que debemos distinguir las relaciones de poder como juegos estratégicos entre libertades –juegos que dan como resultado el hecho de que alguna gente trata de determinar la conducta de otros- y estados de dominación, que es lo que comúnmente llamamos poder. Y entre ambos, los juegos de poder y los estados de dominación, aparecen las tecnologías de gobierno (…). El análisis estas técnicas es necesario, porque a menudo es a través de éstas que se establecen y mantienen los estados de dominación. En mi análisis del poder, se distinguen tres niveles: las relaciones estratégicas, las técnicas de gobierno y los niveles de dominación”. Foucault, Michel: El yo minimalista y otras conversaciones. Pág. 166