cinica



Per a tots però especialment per a Leonor Silvestri, Javi Vargas Sotomayor y Fernando Beztia: Leopoldo María Panero versionando (perversionando) a Catulo y a Bataille:

¡Qué hermosamente se unen los peores de los perros
que otros llaman maricas, y conocen
por el pelaje fosco de su piel de perros!
Mamarra el bardaje y César son hermanos, y no es
de asombrarse: la misma mancha roja en el culo
cubren a uno en la ciudad, al otro en Formias
impresa está hasta en pie la marca y ni
la saliva la borra por las noches
gemelos por los ojos, por los gestos abiertos
eruditos ambos de la misma cama hecha por Jove
para pensar, no más adúltero uno que otro,
rivales y compañeros de las chicas:
qué hermosamente se unen en la calle los perros.
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- Mutación de Bataille ("Je rêvais de toucher la tristesse du mond") -

Yo soñé con tocar la tristeza viscosa del mundo
en el desencantado borde de una ciénaga absurda
yo soñé un agua turbia donde reencontraría
el camino perdido de tu ano profundo;

yo he sentido en mis manos un animal inmundo
que en la noche había huido de una espantosa selva
salvaje como el viento, como el negro agujero
de tu cuerpo que me hace soñar
yo he soñado en mis manos un animal inmundo
y supe que era el mal del que tu morirás
y lo llamo riéndome del dolor del mundo.

Una demente luz, una luz que hace daño
encuentra sólo en mí el cadáver de tu risa
de tu risa que libra tu larga desnudez
y el viento descubre nuestra muerte, semejante
a ese agujero inmundo que yo quiero besar: un resplandor inmenso
entonces me iluminará
y he visto tu dolor como una caridad
irradiando en la noche tu forma amplia e inmensa
el grito de la tumba que es tu infinidad
y he visto tu dolor
como una caridad, como si alguien dejara suavemente
un ojo en la mano blanca que un mendigo le tiende.

Heteronazi by Kala de Taller Gatx Largx


Mar 30, 2012
¡¡¡No todas lxs marikas pedimos ley antidiscriminación!!!
http://www.radioplaceres.cl/2012/03/30/%C2%A1%C2%A1%C2%A1no-todas-lxs-marikas-pedimos-ley-antidiscriminacion/
heteronazi

Triste estamos muchxs. Prendiendo fuego al régimen político qe te mató, no tantxs…

Me acaricio soñando que estoi rodeada de bellestias para las que el enfrentamiento se torna inevitable, qe se arman para arañar a diario la heterosexualidad, el capitalismo y otras rejas.. Qe han buskado la manera de desnormar sus deseos para no ser cooptadas ni siquiera en nombre del amor.

stencil-pepa-gaitan

Skribo aquí para daniel zamudio, mientras su muerte reciente y doliente es usada desde las lenguas del poder, sedientas de sacar provecho al dolor ajeno y siempre tan eficaces en cooptar las mismas expresiones que en otros contextos anikilan. Skribo aquí para las putitas asesinadas en este puerto y más allá, ya en descomposición. A las travestis golpeadas hasta morir en tantas calles de tantos sitios del mundo. A les cuerpos mutilados al nacer por los blancos médicos de los blancos hospitales porqe no calzaban en su modelo genital heteronormado. A todas las tortilleras asesinadas por sus vecinos, por sus padres, por los padres o hermanos de sus amantes, por la yuta, por los milicos. Skribo a ellas y ellxs asesinadas por varones tan pobres como ellas, por varones hijos buenos y buenos maridos, por varones crecidos en familias bien constituidas, por varones decentes, trabajadores y de familia… por varones que materializan el deseo de tantos y tantas que no se atreven a asesinarnos, pero que avalan nuestra muerte cada vez que reproducen el fascismo de la sexosubjetividad dominante día a día.

adriel-camacho

Skribo a les qe han sobrevivido y me han enseñado a mirar las cicatrices en vez de pretender borrarlas.

Que asko dan los diarios y lxs políticos apadrinando “casos como estos”. Y que triste, verles a orgas LGTB empuñar la muerte de daniel zamudio para propiciar una ley, tan fascista como todas las leyes de todos los Estados. Una ley Antidiscriminación que viene siendo la hermana melliza de la ley antiterrorista.. o acaso no les genera desconfianza que un ente opresor (que nos odia) sea el que defina quién y qué practicas incentivan el odio??.. es como denunciar a un paco.. a los pacos!. Y qué revoltijo da ver como usan esta tortuosa muerte para aparecer en la tele y ganar proyectos y conseguir la preciada imagen del gay-ciudadano-bueno. Y usar ese cuerpo rasgado para conseguir votos y para engrandecer la dolorosa democracia yutera. Y basta ya, de creer en la sensiblería de los medios masivos de comunicación que en nombre de la libre expresión alzan fotos, detalles y discursitos de tolerancia para lavar SU propia imagen, para acrecer SU propio provecho, mientras allanan y encarcelan expresiones qe skapan de sus monopolios. Y basta del oportunista apoyo de lxs ciudadanxs heterosexuales que prefieren limpiar su imagen siendo progres kn nosotrxs, pero no combatir el REGIMEN POLÍTICO HETEROSEXUAL.

natalia-gaitan

Qe ni las promesas de tolerancia, de seguridad, ni de integración

logren sedar los latidos desaforados de rabia.

Qe ni las promesas de dejar de ser maltratadas

acallen las carajadas qe ayudan a bancarse el dolor de estar aquí,

el qe se cuela entre las uñas mordidas, entre las tetas malcrecidas de chikamarika.

sandra-avilaPara nosotres no se trata de reformas, ni este sistema ni sus engranajes tienen mejora. Tampoco se trata de conseguir un pokito mas de derechos, ni de igualarnos a lxs seres que están mejor ubicados en la jerarkía humana y capital. Normalizarse sería aún mas infinitamente desolador. No nos interesa ni su ley antidiscrimación, ni su respeto, ni su tolerancia democrática de mierda, ni ninguno de sus caramelos que tiendan a aquietar nuestras aguas y fluidos; que apunten a adormecer nuestras rabias, nuestros odios, nuestros orgasmos desobedientes, nuestros sexos infertilizantes; que pretendan acallar nuestras carcajadas y aullidos feroces y convertirlos en sonrisas discretas de ciudadanas decentes buena onda, de cuerpos armoniosamente inscritos en binario heterosexual: hombre o mujer / hetero u homo. ..No esas mezclas escandalosas, feas, bellacas, inidentificables, hermostrxs que se creen qe son.

319

Desechamos la heterosexualidad como modo de entender-nos el mundo y en el mundo, y junto a ello desechamos la subjetividad capitalista y estatal. Desechamos el nazionalismo como identificación, así como toda frontera policiaca. Desechamos los diagnósticos y tipificaciones con que nos han sentenciado desde el lenguaje dominante… de la ley que dice qe somos peligrosas, de la psiquiatría que disfóricas, de las religiones qe nos acusan de desviadas y pecadoras, de la medicina que insalubres, deformes e infecciosas, de la escuela qe nos catalogó de problemáticas y conflictivas…. y en torno, entrecruzadas, el asesinato de la tierra, la matanza y tortura de les animales, la criminalización de nuestras prácticas sexopolíticas, la colonización constante, el intento de pacificarnos y democratizarnos, la defensa e imposición del modelo que llaman “natural”…. todo kmo parte de un mismo engranaje, grande, inmenso, holocaustico.. y aun así, no absoluto.

Todo parte del engranaje a truncar.

heteronorma-boom

Y cuando nos sobrecoge esta angustia, hemos de elongar la memoria, la experiencial, la ancestral, la qe nos ha echo des-aprender lo qe nos iba a pactar un destino esperado. Aquella que nos hizo excitarnos con lo que a otrxs daba asko y rechazo, recoger la hermostrura de estos kuerpos fisurados, sin príncipes ni princesas, deshaciéndonos para poder reciclarnos, desedukándonos del entendimiento humano en general.

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No kiero ser devorada por tu boca limpia. Por tus dientes relucientes. Por tu lengua intacta.

Kiero extender mi hocico de lobo en la profunda noche des-entendiendo todo

Para todo mirar otra vez.

Ser lamida en el lomo por mis kerides antes de desaparecer

Devenir juntxs vengativas para que el viento pueda limpiar el polvo de tus heridas

Devenir fortalecidas juntxs y qe la luna nos ilumine con la luz de tus ojos

4-252

Daniel zamudio, saber su cuerpo torturado por seis horas, el silencio heterosexuado y clasista que envuelve las circunstancias, las swásticas hechas a gollete de botella, tatuando una piel que ya no cicatrizará. Saber aquello es kmo volver a ser tocada sin kererlo, es volver a desangrar la hermosa femeneidad fracturada de Natalia Gaitán en las calles de su villa. Es nacer de una violación. Es que mis mui kerides fueron violadas dentro de su hogar-dulce-hogar de infancia, es mi madre apedreada y la madre de mi compa de escuela básica siendo atacada por el marido en la media agua que habitaban hacinadas, es oír a las mujeres denostar a las putas -kmo si ser empleada o profesora fuera mas digno, kmo si algún trabajo fuera digno-, es leer una mini-mini-mini noticia de una lesbi muerta a disparos en La Pintana. Es la gendarme revisando-me los calzones en la cárcel. Es, hace veinte años, esperar hasta tarde a la que no llegaba, porke estaba siendo violada por varios tipos que la atacan por parecer “un chico”. Son sus gruesos labios pereciendo en las balas de la ANI -polícia de inteligencia de la democracia. Es el ojo moreteado por no kerer bailar con los huasos. Es el cuerpo golpeado del chico trans agredido por el director de su liceo en rancagua (Liceo Comercial Diego Portales). Son los silentes suicidios de las chicas en las cárceles de menores. Es la delgadez y juventud de Adrielle Camacho siendo enterrada de cabeza a los 16años por sus asesinos, hermanos de su amante.

223

Es un colach interminable qe pide a gritos fuego y destruxión.

..tanto redundan los dolores y las muertes cuando no son vengadas.. Au auu

Por kalin#

la beztia se pone brava


"Neonazis" fue la denominación con que rápidamente los medios y buena parte de la opinión pública se refirió a los asesinos de Daniel Zamudio. Monstruos fuera de control. Bestias antisociales. Denominaciones todas que la sociedad heterofascista administra como poderosas y sutiles coartadas para invisibilizar el hecho de que esos "monstruos neonazis" son parte de los excesos que la heterosexualidad como régimen político produce cada día. Para ser más claro: la heteronorma produce, desde esa célula privilegiada de heterosexuación de los cuerpos y las subjetividades que es la familia, el odio y la violencia sistemáticos hacia lesbianas, gays, travestis y trans, pero cuando la cosa se le va de las manos (porque algunos hijos de yuta se toman muy al pie de la letra las enseñanzas de la heteronorma), entonces decide enjuiciar a sus propios sicarios, invisibilizando su responsabilidad en la construcción y perpetuación de la homofobia, la transfobia y la lesbofobia. A lo más, pide "perdón" en prolijas declaraciones, a la que con celeridad adhieren maricas y lesbianas bienpensantes, unidas en un mismo coro hetero-homo-friendly a la voz de "ley anti-discriminación ya!".
Nosotras, lesbianasmaricastransestupendas, manada de lobasvampiras, por el contrario, no pedimos perdón ni perdonamos, odiamos el mundo tal como es y llamamos a destruirlo. Estamos en guerra contra el heterofascismo asesino.

Ninguna agresión sin respuesta. Organizar la rabia

Ninguna agresión sin respuesta. Organizar la rabia

Ludditas Sexxxuales
http://destructorasdemaquinas.wordpress.com


A Pepa Gaitán
a Daniel Zamudio
y a todas las tortas, maricas, marimachos, travas, trans y putos
víctimas del heterofascismo


Love to Hate You

And the lovers that you sent for me
didn't come with any satisfaction guarantee
so I return them to the sender
and the note attached will read
how I love to hate you
(Erasure. “Love to Hate You”)


El mundo les pertenece a los heteros y alardean esa libertad en nuestras caras. ¿Por qué tienen que venir a nuestros cumpleaños, nuestras fiestas, nuestros rituales, nuestras marchas, nuestras ceremonias? No queremos tolerarlos, ni deseamos su asquerosa dádiva gay-friendly llamada “apoyo”, “integración”, “respeto”, “diversidad”...
No queremos sus leyes anti-discriminación.
El mundo les pertenece a los heteros, y estamos en guerra contra su régimen. Se acabó el buen rollo, el diálogo y la buena onda.
El mundo les pertenece a los heteros y no lo cederán voluntariamente. Habremos de tomarlo por la fuerza. Habremos de forzarles el culo para que lo hagan y lo abran.
Comprende, es bueno que los heteros y sus amigos nos teman.
No nos cansaremos de decirlo: los heteros son nuestros enemigos. Que el matrimonio igualitario, las leyes de unión civil e identidad de género, y todas esas limosnas de aceptación trivial no te convenzan de lo contrario. Con estas migajas heteronormales que nos arrojan a la cara intentan disciplinar nuestra desobediencia, intentan docilizar y conyugalizar nuestros anos, y volverlos monógamos, aceptables, desafectados, ausentes, bienpensantes y progresistas. ¿Hetero-anos o anos de fuego?
Todas las conchas, pijas, culos, dildos, tetas, clítoris, puños, pieles son un mundo de placer que espera que lo exploremos.
Lesbianas-maricas-estupendas, un ejército de anos no puede perder.
Metete en el culo todo lo que en él quepa. Y para afuera, en sus caras de heterosexuales consternados: mierda y pedos.
Una carcajada negra que suena diabólica y alegre brota de nuestros culos promiscuos.
Odiamos a los heteros que se aparecen en nuestras fiestas prepotentemente con su capa protectora de monogamia, buenos deseos, pacifismo, tolerancia, integración y asquerosa heterosexualidad.
No hay diálogo con el régimen déspota. No hay diálogo posible con los heteros porque no hablaremos en sus mismos términos. Si quieren conversar con nosotras, tendrán que abrir sus putos culos.
Odiamos a los heteros porque creen que sus historias y su sexualidad, sus formas-de-vida son universales, y que las nuestras son una desviación a ser corregida, o bien una alternativa a ser tolerada y aceptada.
No hemos olvidado ni una sola de las veces que nos atormentaron siendo niñitas mariconas o adolescentes marimachas. Ahora hemos crecido e iremos a buscarlos a sus casas de ser necesario. Hemos hecho de cada vez que algún hetero-niñito nos humilló un escudo empoderante para partirles la mandíbula de un golpe.
No hemos olvidado ni una sola de nuestras maricaslesbianas muertas por su régimen heterosexual. Ni las suicidadas ni las asesinadas. Todas nosotras somos ellas, envalentonadas contra su régimen de odio, que no tiene más sotén que la fuerza.
La heterosexualidad, un arma que el mundo empuña contra nosotras penetrándonos sin que nos guste. Todas nuestras asesinadas y suicidadas no nos permiten olvidar esta violencia.
Nos piden que no llamemos demasiado la atención, nos llaman al orden cuando vomitamos y gritamos y escupimos contra el régimen heterosexual. Como si sus egos no tuvieran bastantes caricias y protección en este arrogante mundo heterosexista, algunos heteros creen no ser como los demás. ¿Por qué nuestra ira, causada por su jodida sociedad, debe preocuparse de que no se sientan mal? Dicen “no todos los heteros son/somos malos”. Frasecilla que muchos gays y lesbianas progres citan acríticamente, incapaces de alzarse y violentarse contra aquellos que, en condiciones apenas diferentes, no dudarían en ser sus verdugos. ¿En el fondo, les importa acaso que ese régimen nos joda la vida a las mariconas-lesbianas-estupendas? Cuando nos arriesgamos y funciona, todas se alegran, pero cuando no sale bien, ustedes, travestis integracionistas y gays heterofriendly, se alejan como si tuviéramos sarna.
¡Andate a la mierda, hijo de yuta, colaboracionista! ¿Cómo no alzarse contra los atacantes si somos la inmensa minoría tirada al fuego? Están luchando por su servidumbre como si fuera su salvación. Y pretenden que nosotras hagamos lo mismo.
Los heterosexuales llevan su heterosexualidad como una señal de “Prohibido el Paso” o como un certificado de propiedad y autenticidad. ¿Por qué les toleramos cuando invaden nuestros espacios ocupando ostentosamente nuestras pistas de baile con sus parejas? ¿Por qué permitimos que dirijan hasta festivales Posporno cuando todas sabemos que la pornografía que se consigue en el kiosko de revistas forma parte del régimen heterosexual que nos reduce al estatuto de especie en extinción, a la que miran embobados en la vitrina de la diversidad, vidrio blindado de por medio, no vaya a ser que les ataquemos o les contagiemos algo (cosas que estamos muy dispuestas a hacer en cuanto podamos)?
Los heterosexuales nos escuchan como si nuestras vidas fueran irrelevantes, a medias, como si fuéramos un apéndice de un mundo mucho mayor, del cual ellos son dueños por ley natural, un mundo de poder y privilegios, de leyes de pertenencia, de identidades y exclusión que seduce a algunas de las que se venden al patrón. Hay una certeza en la política del poder: los que están fuera ruegan por ser incluidos, los que están dentro afirman que ya están allí.
Devolvamos el ataque, aunque nos hayan enseñados que los buenos no se enfadan. De todos modos, no nos interesa ser buenos. Vampiras, monstruos, loberías... Eso somos.
La próxima vez que alguien te diga “no te enojes, no seas agresiva, no todos los heterosexuales somos así”, escupile en la cara, contestale que hasta que las cosas no cambien radicalmente, no necesitás más pruebas de que el mundo funciona bajo el Imperio Heterosexual que nos asesina y nos mutila.
El mundo les pertenece a los heteros y odiamos a los heterosexuales y su régimen fascista.

La sexualidad contra el género y la identidad

En una conferencia publicada en 1989 Judith Butler aborda críticamente la problemática de las identidades, a las cuales caracteriza como instrumentos de regímenes regulatorios, que operan a la vez de manera normativa y excluyente, en tanto que categorías normalizadoras a partir de estructuras opresivas, o bien como lugares de reunión para la liberación de dicha opresión. La especificidad identitaria, según este planteo, solo puede ser demarcada por exclusiones que desbaratan su declaración de coherencia. Dicha coherencia aparece definida por el ideal de género, matriz privilegiada de construcción de las identidades mediante una serie de tecnologías y dispositivos sociales, semióticos y biomédicos que inscriben su productividad dentro de los parámetros regulatorios y los márgenes de inteligibilidad trazados por la heterosexualidad como régimen político.
En palabras de Teresa de Lauretis, el sistema sexo / género, en su relación de causalidad definitiva y necesaria, es tanto una construcción socio-cultural como un aparato semiótico, es un sistema de representación que confiere significado (identidad, valor, prestigio, posición en el sistema de parentesco, status en la jerarquía social, etc.) a los individuos de una sociedad dada. El género constituye una compleja tecnología que involucra una ajustada mecánica de poder, un orden normativo y regulatorio que produce material y simbólicamente los cuerpos como “varones” o “mujeres” y que fija una determinada matriz de inteligibilidad para pensar las identidades y las corporeidades que se consideran legímitas, habitables o susceptibles de ser vividas, de las cuales, luego se desprenderá todo un sistema de afectos.
Por otro lado Michel Foucault nos muestra que la tarea fundamental no sería de ningún modo descubrir lo que somos (una identidad estable y definitiva que está reprimida y debemos liberar) sino construir un uso reflexivo de los placeres, en sentido amplio, que incluya una ars o tekné erótica (mucho más que una scientia sexualis), tanto como culinaria y psicotrópica, que apunte e involucre nuevos procesos de subjetivación y la producción de nuevas formas de vida, de nuevos deseos que no pueden ser definidos a priori, aún insondables.
Si bien la sexualidad está atada al orden heterosexual dominante y mayoritario, en su práctica, desborda cualquier narrativa definitiva, y nunca puede ser expresada por completo dentro de una determinada actuación que se pretenda coherente y acabada. De allí la importancia de movilizar contra-placeres, o el uso reflexivo de la sexualidad, susceptibles de atacar ese régimen heterosexual pretendidamente estable, y potenciar formas de vida sexo-afectivas y devenires del deseo fuera de los enclaves disciplinarios de las identidades (sexo / género) normalizadas.
Por su parte, Gilles Deleuze y Félix Guattari oponen a las líneas duras del ser trazadas por las identidades, en tanto que sitio estratégico de reterritorialización de la norma social del Hetero Capitalismo Mundial Integrado (para decirlo en términos ludditas sexxxuales), las líneas de fuga desterritorializantes potenciadas por la activación de devenires minoritarios. El devenir no constituye un punto de llegada, ni una evolución ni algo en lo que hay que transformarse. Tampoco se trataría de una identidad disidente o una mera alteridad opuesta a la norma. No es algo que se produzca al nivel de la imaginación o del sueño. Un devenir no es ni imitación ni responde al orden de la identificación, ni al de la asimilación. Deleuze y Guattari sostienen que el devenir no tiene que ver ni con ser, ni parecer, ni producir, ni equivaler. Por el contrario, el devenir es una expresión relativa a la economía del deseo, cuyos flujos proceden mediante afectos y devenires. El devenir es el contenido propio del deseo, ya que desear es pasar por devenires. Todo devenir forma un bloque que supone el encuentro o relación de dos términos heterogéneos que se desterritorializan mutuamente. Es molecular, minoritario, nómade, y opera mediante la disolución del orden molar de las identidades. El devenir pertenece al orden de la alianza (no de la filiación) y del rizoma (distinto de un árbol genealógico). El devenir siempre es una multiplicidad (a diferencia de las identidades que suponen individuos que las encarnan) y tiene que ver con una micro-política del contagio y de la afectación (la epidemia es anti-herencia: no heredamos la disidencia del movimiento LGTB), entendiendo los afectos no como sentimientos personales sino como potencias de manadas que hacen vacilar el yo.
Siguiendo los argumentos de Deleuze y Guattari, Néstor Perlongher sostiene que una política minoritaria no debería pasar por la afirmación enghettizante de las identidades acompañada por invocaciones ritualizadas a la solidaridad con otros grupos minoritarios ni por la reserva de un lugar -usualmente secundario- en el teatro de la representación política. Por el contrario, debería apuntar al estallido de los modos de subjetivación dominantes y a la activación, fuera de los regímenes normalizadores y reguladores del heterocapitalismo, de devenires del deseo que potencien nuevas subjetividades políticas disidentes y desquicien los cercos disciplinarios de las identidades. Éstas amarran el desarrollo de las potencias de vida propias a un cierto ideal regulatorio que no permite que prolifere nada que no sea acorde a dicha identidad. La identidad, dice Deleuze, aprisiona la vida, prescribe cómo debería ser un individuo, nos dice cómo actuar, por eso pertenece al orden de la moral.
Frente a esto, es menester la producción de una ética que no suponga al deseo como algo natural o espontáneo, mera pulsión primaria incontenible, sino, por el contrario, como una materia resignificable, hasta incluso re-programable. La idea corriente del deseo como energía indiferenciada o como flujo de desorden que debe ser disciplinado, corresponde al deseo tal y como es construido por el Hetero Capitalismo Mundial Integrado. Un deseo tampoco entendido en términos de movimiento hacia algo de lo que carecemos, la tensión de un sujeto hacia un objeto, algo que se manifieste en torno a su falta, a su ausencia, y cuya satisfacción resida en su “posesión”. Para Deleuze y Guattari el deseo está muy lejos de la concepción del psicoanálisis desde Freud, que lo entiende en términos de carencia y representación y clausura, en esta misma operación, su multiplicidad. Por el contrario, ellos hablan de “máquinas deseantes”, que se definen por un acoplamiento, por un sistema de “corte-flujo” que va de afecto en afecto, ya que el deseo produce todo el tiempo, no cesa de producir sus objetos y los modos de subjetivación que les corresponden. El deseo no es la representación de un objeto ausente o faltante, sino una actividad de producción y exploración incesantes, que moviliza a los cuerpos y las cosas no por ellos mismos, sino por las singularidades que ellos emiten y el deseo toma.
Desear implicaría la construcción misma del deseo: formular qué disposición se desea, qué mundo se desea. Reprogramar.

Soltar el odio

En los años 80, cuando gays, lesbianas y trans habíamos inventado otras formas de vida sexo-afectiva y política cuya radicalidad ponía en crisis el orden dominante heterosexual, el Sida cayó como “un regalo del cielo” para proteger la integridad de dicho régimen de poder y "poner en su lugar" a los cuerpos disidentes. El venenoso AZT (una droga ya entonces prohibida en los enfermos de cáncer) fue el arma utilizada para diezmarnos y aniquilar esas potencias de vida radicales.
Hoy en día, el Hetero Capitalismo Mundial Integrado descubrió que, en lugar de reprimir a l*s díscol*s, es mucho más rentable pacificar la disidencia mediante la producción de subjetividad, haciendo deseables determinadas formas de vida que compramos a diario, presurosas, para no quedarnos afuera de la maravillosa normalidad y sus promesas de integración y felicidad. Producción del deseo, entonces, unida a procesos de subjetivación que apuntan a docilizar las fugas-de-la-norma de todo pensamiento que se pretenda radical (o siquiera se atreva a cuestionar el orden dominante), a encausar los descalces críticos de aquellas prácticas y formas de acción que representen algún tipo de peligro para la estabilidad de la straight mind.
Y para aquellas que no se dejan domesticar fácilmente, se tratará de hacerles sus vidas inhabitables, invivibles, invisibles, ninguneadas, apartadas, aplacadas bajo el rumor de “Dejala, es una loca agresiva”. El Hetero Capitalismo Mundial Integrado también ha producido algo así como una "subjetividad policía" en cada un* de nosotr*s, autovigilante y vigilante de l*s otr*s, dispuesta a llamarnos al orden cada vez que nos salimos del sitio que la fila de la hetenormalidad tiene reservado para nuestras identidades. Y si nos portamos bien, quizás hasta nos premie con algo de la mierda desafectada y ulcerante que la cotidianidad de sus vidas mediocres soportan en la cinta de embalaje y producción del heterocapitalismo: casa, perro, maternidad, trabajo, vacaciones, familia.
La producción de subjetividades desafectadas constituye el gran logro del Hetero Capitalismo Mundial Integrado, mediante la producción de un deseo que sostiene y lubrica la ajustada maquinaria del régimen de poder dominante, de cuerpos-zombies desafectados, docilizados y desempoderados políticamente, incapaces de responder con beligerancia a una agresión, porque se les ha gravado en la carne y en los huesos que “no se combate el odio con más odio”.

Esto es un llamamiento, está dirigido a quienes aún pueden oír:
Soltá tu odio. Golpeales con él.


Los buen*s chic*s queer frecuentan las muestras de “arte postpornográfico”, l*s mal*s frecuentan el culo de anormales como nosotr*s

En los últimos años la disidencia sexual queer postpornográfica asiste a una suerte de llamado al orden de la revulsividad de sus devenires monstruosos post-identitarios, que exige credenciales de autenticidad y carta de ciudadanía. Resulta por lo menos curioso la manera en que ciertos cuerpos que se auto-inscriben dentro de la disidencia sexual, reculan a la hora, precisamente, de poner el cuerpo.
Si la heterosexualidad constituye un régimen político disciplinario, de producción y normalización de los cuerpos y de las subjetividades según un ideal regulatorio que invisibiliza su propia condición contingente, algunos cuerpos que se auto-proclaman queer o que auspician a viva voz la disidencia sexual son hoy, paradójicamente, quienes dejan en atroz evidencia la eficacia del orden disciplinario heteronormativo en su hacerse carne.
Este fenómeno de (hetero)normalización conduce finalmente a la tolerancia hetero-friendly: la nueva integración al grito de “Straight is Beautiful” y la cesión sin conflicto de las plataformas políticas de la disidencia sexo-afectiva al orden mayoritario heterosexual. “Go straight to the queer”: un juego de mesa que toda la familia puede jugar.
Siguiendo a David Halperin, no deja de asombrarnos la rapidez con la que la teoría queer se institucionalizó y fue aceptada por la academia, dispositivo que, como sabemos por Monique Wittig, pertenece fundamentalmente al régimen político heterosexual. Se torna sospechosamente extraña esta rapidez si pensamos que la teoría queer sostenía una política radical derivada de su postura anti-asimilacionista, de su abrazo de choque con lo anormal y lo marginal que ahora parece ser canonizado y absorbido mayormente por instituciones de conocimiento heterosexuales, como nunca lo fueron antes de los “estudios gay-lésbicos”. Aparentemente, la teoría prevaleció sobre lo queer, y “si es teoría, razonaron los académicos, es una mera extensión de lo que gente importante ya venía haciendo”.
Se tratará, entonces, de escapar de estos enclaves identitarios que la llamada al orden de lo queer reclama, algo así como movilizar un devenir queer de lo queer. ¿Cómo? no se nos ocurre otra forma que inventando contra-placeres, contra-sexualidades. Esto supone, claro, coger con todo tipo de cuerpos, no solo con aquellos que la hetero o la homonorma territorializan como "cuerpos deseables". Y coger de las maneras diversas, desgenitalizantes, y abyectas. Exije un cómo, una ética sexo-afectiva de desprogramación, cuestión de activar, desde la invención de nuevas prácticas contra-sexuales, derivas deseantes que fisuren, micropolíticamente, el orden molar de las identidades que la heterosexualidad como régimen político nos bioasignó.

¿El postporno era esto?

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Daniel

Hoy es 27 de Marzo, y tras 3 semanas de agonía, muere en la región ocupada por el Estado HeteroFascista Chileno, el cuerpo sin vida cerebral de Daniel Zamudio, un chico gay de 24 años. Seis horas duró la tortura que 4 heterofascistas perpetraron contra él, en una plaza en pleno centro de Santiago, a las 9 de la noche, sin que nadie viera ni oyera nada. Sus asesinos torturadores no son monstruos “neonazis” (como los calificó rápidamente la prensa y la opinión pública) a ser apartados y estigmatizados, son los hijos normales y dilectos de la heterosexualidad como régimen político, y sus acciones de odio sobre nosotras lesbianasmaricastransestupendas, el producto de familias nucleares heterosexuantes y normales. Para decirlo más claro: son como cualquier hijo de vecino, son compañeros de trabajo y escuela.
A los hijos de yuta cómplices y partícipes de la política heteronormativa asesina y fascista, sepan que desde ahora seremos la peor de las amenazas, que no los dejaremos en paz, que haremos que cada minuto de sus miserables vidas de mierda sea aún más miserable, que nuestro odio y asco será como un río salido todo de su cauce, sin contención. Les declaramos oficialmente la guerra.
El asesinato de Daniel no cree el reclamo (urgente) por una ley anti discriminación y los auspicios pacifistas y bienpensantes de la inclusión y la tolerancia, sostenidos en un mismo coro por heteros progresistas y LGTB integracionistas. Lamentablemente, nada de esto va a frenar episodios como estos, ni tampoco los incontables y cotidianos (y hasta invisibilizados) casos de homofobia, lesbofobia y transfobia, ni la violencia con la que convivimos, diariamente, las monstruas de devenires abyectos del heterocapitalismo, ni los suicidios de adolescentes a quienes se les ha hecho creer que sus formas de vida y de afecto no son posibles de vivirse o habitarse. Daniel y todas nuestras muertas son la dinamita que, de manera radical y definitiva, hará volar por los aires el régimen de poder que produce esas subjetividades fascistas, esto es, la heterosexualidad como régimen político, que produce a los asesinos de Daniel y luego invisibiliza sus propios excesos, condenándolos como un grupo de monstruos "neonazis" fuera de control a los cuales espera castigar judicialmente. Y pretende acallar nuestro odio y frenar nuestra rabia con sus migajas de mierda, sus leyes progresistas e inclusivas y sus celebradas prédicas de paz y tolerancia, para mantenernos en nuestro sitio, no vaya a ser que l*s díscol*s nos pasemos de brav*s y dejemos de ser una amenaza posible, para volvernos una amenaza real y que, políticamente empoderad*s, empecemos a devolver, de una vez y para siempre, cada uno de los golpes e insultos con los que nos hemos acostumbrado a convivir día tras día.
El asesinato de Daniel Zamudio, como el de todas nosotras las lesbianasmaricastransestupendas, que morimos a diario, es la consecuencia de un régimen de poder mayoritario cuyo tejido de opresión y odio no se ataca con mayor representación en el congreso o con la creación de más leyes (promulgadas, por otro lado, por el mismo régimen que nos oprime) y mucho menos con el diálogo o los auspicios de tolerancia e integración. NI UNA MUERTE MÁS. Nuestra respuesta como maricas, putos, tortas, travestis, trans, marimachos, monstruos, vampiras, lobas es salir a la calle, a cara de perro. Se acabó el buen rollo, tolerancia cero. Que nos tengan miedo, que entiendan que lo que está en juego son sus vidas de mierda.
Heterosexuales paridoras de misóginos, criadores de fascistas, novias románticas encubridoras de facistas, madres que piden perdón por lo que ustedes mismas les inculcaron a sus hijos, padres amedrentadores homofóbicos futboleros, caeremos sobre ustedes como Furias, con la alegría descomunal de travestis cuchilleras, de tortas camionabomberamotoquera asesinas, de maricas emplumadas armadas con su sangre. No tenemos miedo de morir como Daniel, tenemos miedo de vivir como ustedes.


Bibliografía

- Butler, Judith. “Imitación e insubordinación de género”, en: AA. VV. Grafías de Eros. Historia, género e identidades sexuales, Buenos Aires, Edelp, 2000.
- Butler, Judith. El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad, Barcelona, Paidós, 2007 [1990]
- de Lauretis, Teresa. “Tecnologías de género”, Diferencias. Etapas de un camino a través del feminismo, Madrid, Horas y horas, 2000.
- Deleuze, Gilles y Félix Guattari. El Anti Edipo. Capitalismo y esquizofrenia, Buenos Aires, Paidós, 2005 [1972]
- Deleuze, Gilles y Félix Guattari. Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia, Valencia, Pre-Textos, 2008 [1980]
- Foucault, Michel. Historia de la sexualidad. 1. La voluntad de saber, Buenos Aires, Siglo XXI, 2002 [1976]
- Foucault, Michel. “Michel Foucault, una entrevista: sexo, poder y política de la identidad”, Obras esenciales, Madrid, Paidós, 2010 [1994]
- Halperin, David. "The Normalization of Queer", en: Gust A. Yep, Karen E. Lovaas y John P. Elia (eds.). Queer Theory and Communication: From Disciplining Queers to Queering the Discipline(s), Nueva York, Hayworth, 2003.
- Perlongher, Néstor. “Los devenires minoritarios”, Prosa plebeya. Ensayos 1980-1992, Buenos Aires, Colihue, 1997.
- Queers anónimos. “Maricas, leed esto: odio a los heteros” (1990), en: Rafel M. Mérida Jiménez (ed.). Manifiestos gays, lesbianos y queer. Testimonios de una lucha (1969-1994), Barcelona, Icaria, 2009.
- Vidarte, Paco. Ética marica, Madrid, Egales, 2007.
- Witting, Monique. El pensamiento heterosexual y otros ensayos, Madrid, Egales, 2006.

Murio Daniel Zamudio en Chile


Murio Daniel Zamudio chico gay chileno de 24 años tras 6hs de tortura a manos de heterofascistas capturado en pleno centro de santiago a las 9 de la noche sin que nadie viera nada. Espero que las amigas que me quedan en alla ROMPAN TODO, todo es todo, todo estandarte de la heterosexualidad como regimen politico este viernes en la marcha. Desde aca todo el apoyo y seguiremos combatiendo

Estamos de luto por la muerte de daniel en mano de heterofascistas torturadores. Aca van sus caras nuevamente y recuerden: no son monstruos, son el producto de familias nucleares heterosexuantes y normales, son como cualquier hijo de vecino, son los copañeros de trabajo y escuela de sus propios hijos. Ojala todo chile arda, y las casas de las familias que parieron a estos malditos sean quemadas


murió Daniel Zamudio. A los hijos de yuta cómplices y partícipes de la política heteronormativa asesina y fascista, sepan que desde ahora seremos la peor de las amenazas, que no los dejaremos en paz, que haremos que cada minuto de sus miserables vidas de mierda sea aún más miserable, que nuestro odio y asco será como un río salido todo de cauce, sin contención. Les declaramos oficialmente la guerra

volverse una amenaza real



buena parte de los comentarios que leo por el asesinato de Daniel Zamudio se reducen al reclamo (urgente) por una ley anti discriminación y a los auspicios pacifistas y bienpensantes de la inclusión y la tolerancia. Lamentablemente, nada de esto va a frenar episodios como el asesinato de Daniel, ni tampoco los incontables y cotidianos (y hasta invisibilizados) casos de homofobia, lesbofobia y transfobia, ni la violencia con la que convivimos, diariamente, lesbianas, travestis, gays, trans, ni los suicidios de adolescentes a quienes se les ha hecho creer que sus formas de vida y de afecto no son posibles de vivirse o habitarse. De lo que se trata es de dinamitar, de manera radical y definitiva, el régimen de poder que produce esas subjetividades fascistas, esto es, la heterosexualidad como régimen político. Este mismo régimen de poder produce a los asesinos de Daniel y luego invisibiliza sus propios excesos, condenándolos como un grupo de monstruos "neonazis" fuera de control. Y pretende acallar nuestro odio y frenar nuestra rabia con sus migajas de mierda, sus leyes progresistas e inclusivas y sus celebradas prédicas de paz y tolerancia, para mantenernos en nuestro sitio, no vaya a ser que l*s díscol*s nos pasemos de brav*s y dejemos de ser una amenza posible, para volvernos una amenza real y que, políticamente empoderad*s, empecemos a devolver, de una vez y para siempre, cada uno de los golpes, amenazas e insultos con los que nos hemos acostumbrado a convivir día tras día.


de mi amiga Fer Beztia

Madres y Violacion

e igual aclaro y agrego: desear tener hijos no es sinonimo de despues desearlos nacidos
http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-190137-2012-03-26.html


› HIJOS DE MUJERES VIOLADAS
“Yo soy eso que le pasó a mi mamá”
Por Andrea Homene *
Madrugada de invierno en la guardia de un hospital público. Una norma implícita dice que nadie puede mencionar que la guardia viene tranquila, no vaya a ser que todo cambie de pronto. Cábalas de trabajadores de la salud. Y efectivamente, luego de pensar en que tal vez la jornada termine sin más sobresaltos se escucha la sirena de un patrullero seguida del sonido de la ambulancia. Ingresan una camilla con una joven adolescente, con ataduras caseras en sus muñecas. Sangra mucho, rápidamente la ubicamos en el shock room y los cirujanos corren a atenderla. Carolina ha intentado suicidarse. No es la primera vez, nos cuenta un familiar presa de la angustia. Lo hace a menudo, y es probable que un día consiga quitarse la vida.
Al día siguiente, pasada la urgencia clínica, la entrevisto. Carolina tiene 16 años. Cuenta que desde muy chica siente muchas ganas de matarse; que desde los doce años lo intenta, y que lamenta que esta vez la descubrieran cuando se había encerrado en el baño. Ha probado ya distintas maneras de quitarse la vida y asegura que la próxima vez no va a fallar. Habla de su madre: “Nunca me quiso”; “De parte de ella, sólo he sentido odio”. No soporta la mirada de la madre, que describe como “de desprecio”. Dice que no tiene fotos de bebé; mejor dicho, no tiene ninguna foto. Y que, de tanto preguntarse y preguntar los motivos por los que siempre se ha sentido sola y vacía, finalmente su madre le confesó lo que era un secreto bien guardado pero mal disimulado: Carolina es producto de la violación de su madre.
Un familiar cercano, ya muerto, abusó sexualmente de la madre, a los 14 años, cuantas veces quiso, hasta que la dejó embarazada. Su madre, continúa Carolina, no supo qué hacer. No quería tenerla, ocultó el embarazo hasta que la panza resultó evidente. Cuando el padre de la madre se enteró, le dio una paliza, descreyendo de lo que ella le había contado sobre las violaciones. Después, quiso regalar a Carolina, pero no la dejaron. Así fue como se la quedó, sin ninguna posibilidad de hacer de “eso”, producto de la violación, una niña hija de algún deseo. “Eso.” Así es como se nombra Carolina: “Yo soy eso que le pasó a mi mamá, y no quiero vivir más”.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación acaba de emitir un fallo en el que admite que no sea castigada una adolescente que había sido violada y que, como consecuencia de esa violación, quedó embarazada y decidió abortar. Asimismo, quedan exentos de consecuencias penales los médicos que lo practiquen, con el consentimiento otorgado por la mujer mediante una declaración jurada, sin requerir de autorización judicial. En otros casos, la judicialización ha derivado en la imposibilidad de consumar el aborto, debido a que al producirse los fallos el embarazo estaba tan avanzado que ya era imposible.
Como se ve en el caso presentado, la violación no sólo trae consecuencias tremendas para el psiquismo de la mujer violada: también tiene consecuencias sobre el hijo, producto de la violación, en relación con el lugar que ha de ocupar en el deseo materno; en relación con esas miradas, a veces odiantes, a veces despectivas, a veces hasta piadosas, de las que el niño puede ser objeto sin saber consciente que las decodifique.
No debiera desconocerse –por respeto a la dignidad, al deseo– que la ausencia absoluta de un deseo vital del que sostenerse puede hacer que la vida de un niño, resultado de una violación, esté signada por lo mortífero. Carolina lo pone en acto. Quiere matarse, no hay vida posible para ella. Su marca de origen signa su destino y la condena a vivir con un inmenso pesar que le resulta insoportable. Nadie quiso que ella viviera; ella tampoco quiere. Es el recuerdo permanente del horror padecido.
El fallo de la Corte sienta las bases para el tratamiento del aborto no punible en el Congreso. El debate está abierto, pero resulta imprescindible oír la voz de los mudos: las mujeres violadas, los hijos producto de esa violación, su sufrimiento, el sentimiento de culpa que los invade, la vergüenza que sienten al contarlo, como si ellos, los hijos, fueran responsables del acto aberrante que les dio origen.
* Autora del libro Psicoanálisis en las trincheras. Práctica analítica y derecho penal (ed. Letra Viva).

Fernando Beztia y Sebastian Fanello anduvieron pensando un par de cosas anoche


Para que quede claro que va a ser de nosotras. Nos han diezmado...

"en los años 80, cuando gays, lesbianas y trans habían inventado otras formas de vida sexo-afectiva y política cuya radicalidad ponía en crisis el orden dominante heterosexual, el sida cayó como un regalo del cielo para proteger la integridad de dicho régimen de poder y "poner en su lugar" a los cuerpos disidentes, y el AZT fue el arma utilizada para diezmarnos y aniquilar esas potencias de vida radicales. Hoy en día, el Heterocapitalismo Mundial Integrado descubrió que, más que reprimir a l*s díscol*s, es mucho más rentable pacificar la disidencia mediante la producción de subjetividad, haciendo deseables determinadas formas de vida que compramos a diario, presurosas, para no quedarnos afuera. Producción del deseo, entonces, unida a procesos de subjetivación que apuntan a docilizar las fugas-de-la-norma de todo pensamiento que se pretenda alternativo, a encausar los descalces críticos de aquellas prácticas y formas de acción que representen algún tipo de peligro para la estabilidad de la "straight mind". Y para aquellos que no se dejan domesticar fácilmente, se tratará de hacerles sus vidas inhabitables, invivibles. El HCMI también ha producido algo así como una "subjetividad policía" en cada un* de nosotr*s, autovigilante y vigilante de l*s otr*s, dispuesta a llamarnos al orden cada vez que nos salimos de la fila."

"el asesinato de Daniel Zamudio, como el de tantos gays, travestis, lesbianas y trans que mueren a diario, es la consecuencia de un régimen de poder mayoritario (la heterosexualidad como régimen político), cuyo tejido de opresión y odio no se ataca con mayor representación en el congreso o con la creación de más leyes (promulgadas, por otro lado, por el mismo régimen que nos oprime) y mucho menos con el diálogo o los auspicios de tolerancia e integración. NI UNA MUERTE MÁS. Nuestra respuesta como maricas, putos, tortas, travestis, trans, monstruos, es salir a la calle, a cara de perro. Se acabó el buen rollo, tolerancia cero. Que nos tengan miedo, que entiendan que si muere un* más de nosotr*s lo que está en juego son sus vidas de mierda."



"La desobediencia sexual y la desprogramación de género son devenires post identitarios que van en contra del poder que ejerce la heterosexualidad como orden político normativo en la construcción de nuestros cuerpos y deseos. Es una lucha interventiva, insurgente, singular que busca destruir los privilegios de la heteronorma desparramados en la masa como hamburguesas de McDonald. El sistema construye de mil formas: a través de programas, mecanismos semióticos e identitarios. El deseo heterosexual vende grandes pancartas fomentando el núcleo celular repetidor y reproductor sistemático de la heteronorma: la familia. La familia es la célula por excelencia que implementa el sistema para medir, coartar, discriminar, excluir, cualquier otro tipo de relación fugada de la norma. Si unx de nosotrxs se fuga, el sistema nos considera un flujo a configurar… las primeras acciones en nuestra contra las evocan “los amigos” más atomizadxs por la norma, son lxs servidores del sistema: nos piden silencio, que callemos o que dejemos de intervenir los placeres de los cuales “gozan”, placeres que dominan, placeres heteronormativos que permiten decir “minita” a una bio-mujer o “puto” a un bio-varón. Placeres que además son y han sido cómplices desde siempre con afectaciones terribles como el machismo, el femicidio, la violencia de “género”, el abuso, la trata, la homofobia, la transfobia, la prohibición del aborto legal (para que las bio-mujeres sigan reproduciendo sistemáticamente) y mucho más. Placeres como el falocentrismo, que asegura la relación de opresión más antigua: penetrador – penetradx. Esos privilegios de la heteronorma bloquean a muchxs heterosexuales ancladxs en la barra mientras día a día suceden las peores aberraciones contra cualquiera. ¿Debemos creer en la inocencia del privilegio heterosexual? Por supuesto que no. Lamento que algunxs heterosexuales se sienten con el derecho (así se los induce la norma) de decirme que hacer o decir, lamento verlxs vender desde la ignorancia ideas reproductoras como el “amor romántico”, “la monogamia”, “el matrimonio” y tantos otros cánones impuestos. No siento ni un poco de pena por quienes no se cuestionan sus potencias y su estadía anclada en las alcantarillas del sistema."

Nosotras parimos nosotras decidimos: La actualización del mito de Meda en Adriana Cruz Buenos Aires, 2012.

para Adriana Cruz, que no podrá escapar a su destino trágico
y cuyo nombre es menester recordar siempre, incluso pese a ella misma.


Medea

La noticia consterna a la audiencia. Algunos se rasgan las vestiduras, otros imploran, todos acusan, desde el juez hasta la implicada en el hecho. Ya está dictada la condena de antemano por el juez, que se atreve a pedir perpetua en los medios.
Una mujer, extranjera, brasilera radicada en Argentina desde hace 16 años, de mediana edad, clase alta y guapa, se auto-inculpa frente a a las cámaras de televisión sobre el asesinato de su hijo de 6 años, cuando la fuerza policial la sacan esposada de su casa country de barrio privado. Para “cagar a su padre”, dice en cámara.

¿Por donde empezar a desovillar la bola de horror que se nos arroja con total virulencia a la cara?



Dejarse caer


Norita Dalmasso y María Marta Garcia Belsunce, solo por recordar dos de las más renombradas en los últimos tiempos, nos traen a la mente la brutal paradoja de la mujer ateniense del siglo V: aquello que más la incluye en la sociedad, más libertades te resta. Adriana Cruz también vive en una casa country de un barrio privado.
Mientras las mujeres atenienses, las únicas que parían ciudadanos atenienses (como dijo la congresista chilena Ena Von Baer “las mujeres prestan el cuerpo” al niño que viene al mundo a nacer), vivían en un estado de seclusión total. Las las clases bajas y las mujeres no atenienses (porne y/o hetaira) el confinamiento debe haber sido difícil, ya sea por falta de esclavos que realicen las tareas del afuera (ir de compras, por ejemplo) ya sea por falta de kyrios (guardián encargarlo de mantenerla “protegida”, nexo con el exterior), estas mujeres se manejaban “solas”.

¿En la era post-Blumberg, qué estará pensando la clase media que desea progresar al referirse a la la inseguridad?

¿Cuándo?

Eurípides logra que su tragedia Medea, su segunda obra, se represente en el año 431 a.C. En aquella oportunidad, su tragedia no ganó la competencia, quedó en tercer puesto, una constante que se repetirá a lo largo de su carrera, consuelo paradójico para el tragediógrafo más popular y famosos hoy día si tenemos en cuenta que la tradición manuscrita de transmisión de textos antiguos lo benefició con la gracia de conservarle más textos que a Esquilo y Sófocles. El resto de los dramaturgos ni sobrevivió.
El mito de Medea, cuyo nombre aparece documentado en Teogonía de Hesíodo, surge en el marco del ciclo de héroe de Jasón, su esposo, a quien conoce y de quien se enamora cuando éste viaja a su país la Cólquide, a robar el bellocino de oro.
Según el historiador Pausanias, sus hijos fueron lapidados hasta la muerte por los habitantes de Corinto como castigo porque Medea asesina a la novia princesa con la desposará su marido. El motivo del asesinato de los niños o mitema parece haber sido incorporado por “contaminación” con el mito de Procne y Filomela.

Lanam Fecit (1). Tejía

Proce y Filomela son dos hermanas griegas. La primera es obligada a casarse con Tereo, un bárbaro aliado de su padre, como poco más que botín de guerra. Vive desde ese casamiento en tierra lejana pero no puede olvidar a su hermana, a quien quiere profundamente. Ruega a su marido que la traiga. Él accede y trae a Filomela (nombre que significa ruiseñor en griego), pero antes de que ellas se re-encuentren, Tereo la viola, y para que no hable, le corta la lengua y le entrega un telar (dispositivo por definición de sometimiento de las mujeres en la antigüedad) para que ocupe la mente y las manos mientras lo espera entre violación y violación. Procne queda convencida de que su hermana falleceen el viaje. Filomela teje el acontecimiento y lo hace llegar a la reina Procne quien descifra la tela, medio privilegiado del relato; rescata a su hermana, y juntas plantean la venganza. Cuando de repente, oh fatalidad del destino, Itis, el hijo pequeño producto de la relación entre Procne y Tereo, ingresa a la escena. Y su madre no duda, como Romina Tejerina, ve la cara del padre, el violador. Mata y cocina a Itis, y lo sirve en una cena especialmente preparada para Tereo, que gustoso devora el manjar.
Tejer, la sabiduría femenina al servicio del oikos, el hogar, de donde saldrá nuestra palabra economía, la ley del hogar. La tela tejida, el regalo de bodas con el que Medea comienza a destruirlo todo. El tejido de Aracne denunciando a los Olímpicos y sus vejaciones, contra Palas Atenea, diosa civilizatoria que regala a los varones el telar para mantener ocupadas en la casa a las ansiosas mujeres.


La confesión

Demóstenes: Tenemos hetairas para nuestros placeres, concubinas para servirnos, esposas para nuestra descendencia.
Tales de Mileto, a través del relato de Diógenes de Laercio en Vidas de filósofos: Agradezco a los dioses por haber nacido humano y no animal, varón y no mujer, griego y no bárbaro.


El padre, la madre y los hijos


Medea (y todas las filicidas) engloban simultáneamente tres características definitorias de lo execrable: femenidad, animalidad, barbarismo. El caos que ellas encarnan trastoca el orden heteronatural del parentesco propio de la masculinidad hegemónica que representa Jasón y todo padre. Jasón necesita a sus hijos para asegurarse la descendencia. Son los hijos varones los que transmiten hoy los apellidos, y ayer los encargados del culto a los ancestros. Con el asesinato, Medea pone fin a su estirpe, y se asegura que nunca más nadie entregue a su hija en matrimonio para que Jasón vuelva a reproducirse. ¿Quién casaría a su hija con Jasón estando Medea con vida? Medea no es castigada en el mito. Por el contrario, escapa, con los cuerpos de sus hijos en el carro de su tío, el Sol, y luego se casa con el rey Egeo, con quien volverá parir.
Medea aniquila el ámbito doméstico que es propio de la mujer y resiste el papel de pura reproductora del linaje de su esposo, respuesta reactiva a la exclusión/seclusión de las mujeres en Atenas en el siglo V. Ella transgrede la noción misma de la moral imperante como reacción a la opresión y a la humillación recibida. Objetivamente su matanza no es mayor –ni peor- que la del héroe épico promedio, de hecho, su violencia es asistemática y privada.
En la antigüedad clásica, donde las Espartanas hacían volar por el monte Taigeto a los hijos deformes, donde los niños podían ser expuesto (abandonados) en las calles sin más por sus padres, donde solo las mujeres tenían control absoluto sobre la reproducción y la parición de la prole, y el aborto llegaba hasta el momento de parir, donde una parturienta podía elegir en complicidad con quienes la asistiesen en ese transe o sola, si el bebé vivía o no, que una madre asesine a un hijo no era motivo para que nadie se rasgue las vestiduras.
El instinto maternal, mito sobre de la modernidad y pilar fundamental donde se asienta hoy el heterocapitalismo. Al fin y al cabo, si parir y ser madre fuera tan divino, no habría 42 % de abortos sobre nacimientos totales, al año.


La Herencia

En el mundo antiguo, los hijos, que solo son del padre, cargan con las culpas de sus progenitores, generación tras generación. La raza tebana descendientes de Layo así lo demuestran: de Edipo a Antígona, ninguno queda en pie. El único crimen lo cometió el abuelito que no tiene mejor idea que violar las leyes de hospitalidad, y abusar del hijo de su anfitrión.
En el mito grecolatino, las culpas se castigan, la ley es divina. Trabalenguas mítico: Clitemnestra mata a su esposo, y su hijo Orestes debe vengar la sangre, su sangre, derramada. Hijo pródigo y ejemplar atrapado en la tragedia de tener que matar a su madre para vengar a su padre, a su vez, asesino de su hermana Ifigenia. Solo el “milagro” divino lo salvará luego de la venganza de las Euménides, que castigan los crímenes de sangre por el asesinato de su propia madre.
Insistimos en esto: Medea no es castigada por los Dioses porque no comete ningún crimen. Por el contrario, su acción le ahorra a sus vástagos una condena en vida, lavando las manchas que sus padres adquirieron, por eso los dioses no accionan contra ella. Medea sabe que la vida futura de sus hijos no será vida, casado Jasón nuevamente, y ella lejos, con esos progenitores como toda prosapia, esos hijos ya están muertos.

Si los hijos son del Estado a través del padre, si la madre cede su cuerpo cual receptáculo y lo presta para que la vida se reproduzca, matar a esos hijos, casi podría ser pensando como un aborto retrospectivo, un acto de empoderamiento de la mujer, una apropiación del poder.


El siglo de Perícles

Perícles, pese a tener una esposa atenienese, como correspondía a un hombre de su posición, pasó una buena parte de su vida adulta (20 años) con una junto a hetaira, Aspacia de Mileto, con quien tuvo un hijo. En el año 451, sanciona una ley que suprime la ciudadanía de los hijos que las mujeres extranjeras tuvieran con ciudadanos atenienses. De ahora en más, para ser ateniense hay que nacer de padre y madre atenienses.
20 años después, para cuando Medea llega a escena, el público de Atenas sabe perfectamente bien que la pretendida situación de igualdad -prometida por Jasón- de los hijos de una extranjera con respecto a otros nacidos de una madre griega es una mentira. Jasón, una vez más, la está usando, y especula qué le conviene a él.

La decisión de Sophie

Una madre con un niño y una niña. El nene como de 10 máximo, la nena 4, tal vez. Los tres esperan para ser subidos a un tren que los llevará a un campo de concentración, un tren común, un destino común, una fosa común. Fatal el destino que le lleva a esa madre hermosa a tener que lidiar con el sadismo de un oficial de alto rango de la SS. El milico le dice que le cree cuando ella alega, suplicante, que no es judía, que es un error, que es alemana, que no deberían estar ahí. Y como le cree le permite elegir a uno de sus dos hijos. Ella no puede y no quiere elegir, se niega a hacer lo que le piden, se ofrece ella misma como víctima, se sacrificaría por sus hijos, pide por favor que los salve, que ella toma su lugar. El nazi da una orden y un soldado comienza a retirar de las manos de la mujer a los niños. Entonces, la madre, presa de la desesperación grita: Llévense a la niña, déjenme al varón.
No recuerdo cómo termina la escena y no me he atrevido nunca a volver a ver esa película que tan profunda impresión forjó en mí. Mi recuerdo duda si entonces dejaron al niño o si prosiguieron llevándose a los dos. Lo cierto es que Sophie sobrevive a sus hijos, después de terminada la guerra, y debe vivir con su decisión el resto de su vida. Y casualmente, elige al varón...

¿Qué significa ocupar el mismo verbo para un hijo (o dos) que para una casa o un coche?
Somos nuestros propios hijos, en perpetua posesión, como botín de guerra por el poder de progenitores dementes dentro de un régimen de opresión.


Nosotras

¿Cuál es el precio que se paga por la autonomía radical sobre nuestros cuerpos cuando en vez de una línea de fuga bien por fueras de las lógicas de la heterosexualidad como régimen político, se reactiva y reacciona contra ese poder? Yo los parí yo los mato, parece gritarnos Medea a todas las filicidas, bajo cuyo arquetipo hoy somos leídas. Ella es poderosa, desestima la lógica falocéntrica de Jasón, se eleva por encima de él y como una divinidad furiosa, lo castiga, lo obliga a vivir muerto, a no tener quien lo honre posteriormente, le demuestra que él es completamente impotente para impedirle que se lleve a sus hijos. Medea le demuestra que ella tiene el poder, e intenta, con el asesinato de sus hijos, recuperar la virginidad perdida y volver al viejo orden perdido, el de su tierra natal, donde empezaron los asesinatos y las traciones, por amor a Jasón.
Medea apunta más allá de la posibilidad que surge cuando se encuentran los límites de las políticas de la representación. Se apropia del último recurso que le resta, el último bastión para ejercer la autonomía, y la soberanía, pero por dentro de las lógicas que Jasón delimita, no él, sino el régimen que él encarna. Ella retira de la mano del control paterno, sin duda, a sus hijos. Pero es incapaz (¿quién podría serlo?) de trazar una línea por fuera de esas lógicas totalitarias que el varón tiene sobre la disposición de estas vidas, de todas las vidas, incluso la de ella misma. Una trayectoria que le permita conservar a sus propios hijos, tal como ella le expresa a Jasón.
Autonomía: falacia del pensamiento que siempre se construye dentro de un orden dado por un sujeto, efecto irrestricto y privilegiado del poder, que se empodera.
La tragedia no puede ser re-escrita, banal pensar qué podría haber hecho ella y todas. Sin embargo, Medea nos alerta: es menester construir líneas de fuga, devenires, por fuera todo poder heteronormativo.

Amo Amor

Eris, la discordia, no es invitada a las bodas que Zeuz planifica para Tetis, con Peleo. ¿Quién invitaría a la discordia a una fiesta feliz? En venganza, esta diosa trama un plan: crea un concurso de belleza (las divinidades también son femeninas y superficiales) para la más hermosa de todas. Palas Atenea, Hera y Afrodita compiten. Paris Alejandro, el troyano hermano de Héctor, es el juez. El premio: una manzana. Pese a lo que vulgarmente suele creerse, no gana la más bella sino la más astuta. Afrodita es la única que comprende a su juez y oferta lo que es necesario: a Paris no le interesan ni guerras, ni territorios, no le interesa la gloria de la masculinidad hegemónica griega en lo más mínimo. Afrodita le ofrece una vida de placeres con la mortal más hermosa del mundo. Paris no lo duda, y le dictamina que el galardón le corresponde a ella, la diosa del Amor. Hay un problema en la ejecución de la promesa: la mortal más hermosa ya tiene un dueño. Helena entonces es sustraída de las manos de su marido y llevada a la cama de Paris, desencadenando la guerra de Troya que dura casi 10 años y termina con la caída de la ciudad sitiada.
Desde entonces las mujeres estamos sometidas al dispositivo de subjetivación más potente que se haya creado jamás y como valijas somos llevadas de una casa de un varón a otra sin dilación, permanentemente enamoradas.
Amor: una enfermedad, pasión desenfrenada, vulnerabilidad absoluta -del latín vulnus, herida o tajo- con la que se subjetiva a las mujeres, especialmente a las jóvenes, para dejarse arrastrar hacia la muerte.


Indubio pro reo

Para el juez la mujer "se valió de la indefensión de la víctima para provocarle la muerte", detalló una fuente judicial al diario La Nación.

“¿Lo mataste para vengarte de tu marido?”, preguntó el periodista de televisón. "Sí", fue la respuesta contundente de Adriana Cruz. “Para cagarlo”.

"Psicópata, manipulador, mentiroso”, pintó en las paredes de la habitación con baño en suite, donde dentro del jacuzzi, ahogó a su hijo. Un mensaje para su hija mayor decía que se tenía que salvar, que se independice, que tenía que ser “ella misma”.

No se ha detectado “ninguna patología psiquiátrica de base" en la mujer, razón que lleva al fiscal Heredia a pensar que "estaba en su sano juicio en el momento de cometer lo que cometió”.

La voz del periodista agrega: “la madre no mostró arrepentimiento...cuando esperamos encontrarnos con una mujer vulnerable escuchen lo que dicen vean las imágenes.... fue muy impactante porque vos esperás encontrarte con una mujer quebrada, arrepentida, pero me encontré con una persona resentida que esta más bien enceguecida por el odio a su ex marido que por el crimen que cometió...nos encontramos con una mujer fría que no estaba quebrada por la situación.”


Madre Ejemplar

Maru botana es la más famosa de las respoteras de la Argentina, horneando tortas forjó un imperio. Rubia, hermosa, siempre joven, de rulitos, simpática, alegre, parió 8 hijos del mismo padre.
En el 2008 uno de sus hijos muere a los 6 meses, del “síndrome de muerte súbita”, mientras Maru, que “siempre exhibió su devoción por la maternidad” y vivía cada “con mayor felicidad” esquiaba en el lujoso resort Las Leñas. El pequeño bebé Facundo estaba a cargo de la abuela.
Maru expresó en una nota a la revista Pronto: “Siento que nací para ser mamá. La maternidad viene incorporada a mi de manera natural, está en mi ADN... Para mí, tener una familia numerosa no es demasiado trabajo. Ser madre no me quitó mis espacios. Jamás cambiaría una hora de spa por un tiempo de juego con mis hijos. Yo elegí esta vida y soy feliz así”, es una de las tantas afirmaciones que respaldan el estilo de vida de Maru, quien hasta el nacimiento de Facundo vivió embarazada más de la mitad de los últimos ocho años.
Maru Botana gracias al séquito de esclavas que, abnegadamente y por dinero también, como tantas otras de su misma clase social, por ejemplo Juanita Viale, la ayudan a no sobrecargarse con los engorros de la maternidad, permanecer bellas, parir 8 hijos, que otras criarán y cuidarán, tener 4 locales de un servicio de catering para una ciudad de 5 millones de habitantes, y un programa de televisión, escribir libros de cocina, y tener sexo con su marido, sin que un rulo de su dorada cabellera se aje.
Otras, menos perfectas, y menos asistidas, entramos en crisis que de la mano de Freud se llaman histéricas, por un taza fuera de lugar.
Maru, el ejemplo para todas nosotras de que ser madre es lo mejor que te puede pasar en la vida, y que incluso con 8 hijos, se puede ser hermosa, delgada, esbelta, regia, espléndida, saludable, sin arrugas, sin maquillaje, sin cirugía plástica, y desarrollar una vertiginosa carrera económica, especialmente si nos dedicamos a alguna actividad tradicional, como cocinar tortas, sin perder la compustura, y la simpatía.
Maru, el modelo de familia feliz a seguir por todas nosotras, su sonrisa contagiosa parece decirnos “querer es poder, no hay por qué resignar nada”.
Maru, la promesa más acabada del heterocapitalismo al cual toda mujer hetero o no hoy aspira llegar.
Pero a Maru también se le mueren los hijos, oh casualidad, cuando los cuida la abuelita...y ser madre es algo tan hermoso que muchas mujeres pobres se perforan el útero con agujas de tejer con tal de no volver a parir ni una vez más.



El desafío

Leer el mito desde su narración trascendental, que nos remite a un presente político y a los griegos, en el mismo gesto. La historia que narra el mito desemboca en el presente, el de los griegos, y el nuestro.

Sin embargo, nuestro tiempo es obcecado, y visita el mito antiguo, con la indignación del presente, donde el filicidio es la peor de las afrentas al orden heteronatural, porque nada es más sagrado que el amor maternal que sustenta la dieta reproductora del heterocapitalismo, nada es más sagrado que la vida, que se sostiene, fundamentalmente, sobre las madres que la dan.

Si se logra retornar al mito sin las categorías del presente que no es lo mismo que decir sin las armas que hoy conocemos, el mito todavía nos habla. Pero lo que dice es un llamamiento: está dirigido a quienes aún pueden oir.

Medea habla claro desde Eurípides hasta hoy y nos advierte sobre el empoderamiento, o la toma del poder, dentro de las lógicas que se vienen a combatir. Especialmente, sobre el amor, por un varón (o por quién sea) como único sostén de la vida de un cuerpo biopolíticamente asignado a la violencia de género llamada mujer.


1) Expresión latina que se consigna en las tumbas para expresar que allí yacen los restos de una mujer virtuosa

Fernanda Nogueira : poner el cuerpo o cuidarse el culo?



Este es el comunicado que mi compañero Fernando Davis escribe por el tema de Fernanda Nogueira, cuidado chicas... cuando se encuentren con alguien que dice "poner el cuerpo" quizas este diciendo "cuidare mi culo y lo que me da la gana"...
Fernanda es un frauda politico se la mire desde donde se la mire...

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Por discrepancias de índole política que no voy a detallar, solicité hace unos días a la investigadora Fernanda Nogueira que retirara de su blog personal dos textos que hace unos años escribimos en colaboración. Siendo yo co-autor de esos textos y siendo que los derechos de reproducción solo los tienen las revistas que en su momento los publicaron, entiendo que puedo exigir que no tengan otro tipo de circulación. En el día de ayer Nogueira me respondió que no retiraría los textos en estos términos:

"eu tenho esse blog há muito tempo. e o texto que escrevemos juntos sempre esteve lá, posso inclusive provar se vc tentar me processar judicialmente, já que esta é a sua maneira de agir. o texto é tão seu quanto meu" [tengo este blog desde hace mucho tiempo, y el texto que escribimos juntos siempre estuvo allí. Podés intentar demandarme judicialmente, ya que esta es tu manera de actuar. El texto es tanto tuyo como mío]

Esta es mi respuesta que mandé por mail a Nogueira, renunciando a mi autoría de los textos:

fernanda,

En primer lugar, no voy a discutir con alguien que ha dado sobrados motivos de un comportamiento ético por lo menos dudoso (y estoy siendo muy suave) acerca de derechos, sabés perfectamente que como coautor de un texto puedo solicitar que lo quites (aunque esté escrito en colaboración) y que es tu obligación retirarlo, porque mi nombre está allí y no podés difundir nada firmado por mí si yo no estoy de acuerdo. El hecho de que, sabiendo esto y a pesar de mi solicitud, persistas en dejar los textos en tu blog, no hace más que mostrar de manera muy evidente qué tipo de persona sos, gracias por hacérmelo tan fácil.

En segundo término, aunque podría hacerlo, no voy a iniciar acciones legales contra vos, porque no es mi estilo, como sabés (no necesito aclararte que me interesa la circulación descentrada de mis escritos y materiales de investigación). Aunque seguramente esos serían los términos en que estarías dispuesta a dialogar, precisamente porque sos vos quien me sugiere iniciar tales acciones en tu respuesta a mi correo, en el que ni siquiera mencioné tal cuestión. Nuevamente, gracias por hacérmelo tan fácil.

Resumiendo, no me interesan las cuestiones de derechos de autor y ni siquiera me interesan esos textos, en la medida en que esos textos fueron el resultado de una alianza afectivo-política que hoy ya no existe por tu accionar.
En tal sentido, claramente, lo que no quiero es que mi nombre aparezca asociado al tuyo o en un blog de tu propiedad. Como para vos parece ser muy importante dejar los textos, sinceramente no me preocupa que lo hagas, en tanto elimines de ellos y de tu blog mi nombre. Por si no te quedó claro: te regalo mi parte en la autoría, son tuyos, pero no quiero ver mi nombre al lado del tuyo por razones afectivas y políticas que conocés muy bien. Esos textos no significan nada para mí, porque el tejido afectivo-político dentro del que fueron producidos, ya no significa nada para mí. Entonces, me tiene sin cuidado que permanezcan en tu blog, SON TUYOS, como me decís muy bien en tu correo, no me interesa discutir con vos eso, pero retirá mi nombre de ellos y de tu blog. Si no lo hacés, voy a terminar creyendo que necesitás mi nombre para darte algún crédito.

Por último, para que quede claro que esto es estrictamente una decisión mía y que no se trata de una acción de mala fe de tu parte, que omitiste deliberadamente poner mi nombre, voy a copiar y pegar este mail, sin ninguna alteración, en las redes sociales (en mi muro y en los de amigos), en blogs, y también reenviarlo a nuestros comunes contactos. De manera que no recaiga sobre vos la responsabilidad por quitar mi nombre, ya sabemos que hay gente muy mal intencionada,

f

disparar una flecha



"En la Ilíada la cítara no es una cítara, todavía es un arco. Y el músico todavía es la Noche, es decir la audición nocturna pánica. Es la obertura, el primer canto, el verso cuarenta y tres: “Apolo bajó de las cimas del Olimpo. Cargaba al hombro su arco de plata y su carcaj bien cerrado. Las flechas resonaban en su espalda con cada paso que daba con el corazón lleno de cólera. Caminaba semejante a la noche (Nukti eoikós). Apolo se situó lejos de la nao. Disparó una flecha. El arco de plata emitió un aullido aterrador (deinè klaggè). Alcanzó primero a las mulas, luego a los perros que corren tan rápido. Atravesó, en fin, a los guerreros. Las piras fúnebres ardían sin término. Durante nueve días las flechas del Dios horadaron el ejército”.

Al otro extremo de la obra, al final de la Odisea, Ulises penetra solemnemente en la sala del palacio. Tensa el arco. Se apronta a disparar su primera flecha, señal de la masacre de los pretendientes, nuevo sacrificio durante el cual Apolo el Arquero otra vez lo asiste. En el canto XXII: Así como un hombre experto en el arte de la lira, después de atar una cuerda en las extremidades de su instrumentos, tripa flexible y sonora que tensa sin esfuerzo torciendo una clavija y elevando su tono, así Ulises, sin esfuerzo, curvó de pronto el arco formidable. Para probar la cuerda abre la mano derecha. Una vez soltada, la cuerda canta bellamente (kalón aeise), semejante por la voz a una golondrina (audèn).

El odio a la música - Pascal Quignard
La lira de nuevo está primero. El arco es segundo. EL arco de Ulises es como una kithara. El arquero es como un citareda. La vibración de la cuerda del arco canta un canto de muerte. Apolo es el arquero por excelencia; su arco es musical."

Fernanda ay Fernandita chica de Ipanema...

mi amigo Beztia esta ante este problema si alguien se le ocurre algo me avisa
"necesito ayuda con lo siguiente, una persona que hace un par de años escribió un texto conmigo, lo tiene subido a su blog. ese texto fue escrito para una revista y allí se publicó. por diferencias de criterio con esta persona, no quiero que el texto permanezca allí, ella no tiene ningún tipo de autorización de mi parte para publicarlo, pero se niega a quitarlo. particularmente no me molesta la circulación descentrada de mis textos, aunque existen razones políticas por las cuales no me interesa que esté en el blog de esta persona (de todos modos, el texto está publicado en la web de la revista). entiendo que en tanto soy coautor del texto y, obviamente está mi nombre de por medio, puedo exigir que se quite de la web, no existiendo además ningún documento dónde yo autorizo su publicación fuera de la revista, ¿es así? ¿alguien podría decirme cómo proceder? muchas gracias"

Las manos



Las manos

Tuerta la mula carga
el chivo al lomo
en el reino de los ciegos

Taba vino y mate
el hombre trae al hombro
cordero atado

Vení Zenón, dame una mano

Rodilla en el cogote
pa' que no zafe el pescuezo
largo el cuello tenso
otro, le abre las ancas

Pánico en las órbitas
del vidrio turbio de sus pupilas
desea llorar polvo y miedo
¿están empañados sus ojos
con el vino del la muerte?

Moco, saliva y tierra
chorrea agua el cuerpo todo
el corazón truena estaqueado
el pecho, recuerda el campo
la hierba ácida
el rocío fresco
las noches tibias
correr

Por última vez siente vivir

Todo asesino es avezado en el puñal
desenvaina su faca brilla la hoja pulida
diestra la mano cava un tajo

Un vahído desafinado
taladra los oídos
desde el cuello hendido
para quienes pueden oír un llanto
entre tanto desierto

Tuerta recula espantada
su relincho reconoce
el llamado de la muerte, del miedo
rememora su memoria de mula
el ritual
los hombres violan los animales mueren

Alboroto y júbilo
la peonada vence
la civilización festeja

5 temblores sacuden el cuerpo
protesta irreparable
como dedos de una mano

Boca abajo
culo para arriba cuelga de un gancho
¿ya sin vida?
la sangre ebria chorrea
cae espesa en exhibición
dominada la víctima del progreso

Hiende el peón el cuchillo
se prepara a abrir el vientre
obsceno el tajo
desnudo el cuerpo a la vista de las moscas
el espectáculo no tiene curiosos
desagrieta bofes, achuras y entrañas
con prolijidad de modisto inglés
desprende tripas vísceras y grasa
separa huesos y músculo humeante
resguarda el hígado de los perros
famélicos

Una nube negra
planea en círculos
vacío el cordero
los fieles se detienen un segundo
a contemplar la obra

¿Y maestro, pa' cuando una chacarera?


Las manos nudosas del cantor
entonan una copla alegre
es un día de fiesta en la estancia

Judith Butler sigue siendo la mejor


leyendo a Butler ("Dar cuenta de sí mismo", 2005): "En la visión foucaultiana de la autoconstitución -una cuestión que ocupa un lugar central en su obra de la década de 1980-, un régimen de verdad propone los términos que hacen posible el autorreconocimiento. En cierta medida, esos términos están fuera del sujeto, pero también se los presenta como las normas disponibles por medio de las cuales ese reconocimiento de sí mismo puede producirse, de manera que lo que puedo 'ser', de modo muy literal, está restringido de antemano por un régimen de verdad que decide cuáles serán las formas de ser reconocibles y no reconocibles. Aunque ese régimen decida por anticipado qué forma puede tomar el reconocimiento, no limita totalmente esa forma [...] el régimen de verdad ofrece un marco para la escena del reconocimiento, al bosquejar la figura que deberá tener quien sea sujeto de tal reconocimiento y proponer normas accesibles para el acto correspondiente [...] En ese sentido, las normas no nos deciden de una manera determinista, aunque sí proporcionan el marco y el punto de referencia para cualquier conjunto de decisiones que tomemos a continuación. Esto no significa que el régimen de verdad dado fije un marco invariable para el reconocimiento: sólo quiere decir que este se produce en relación con ese marco, y también que en conexión con él se cuestionan y transforman las normas que gobiernan el reconocimiento.
Sin embargo, el argumento de Foucault afirma que no siempre hay una relación con esas normas, sino que cualquier relación con el régimen de verdad será a la vez una relación consigo misma. Sin esa dimensión reflexiva no hay crítica posible. Poner en cuestión un régimen de verdad, cuando este gobierna la subjetivación, es poner en cuestión mi propia verdad y, en sustancia, cuestionar mi aptitud de decir la verdad sobre mí, de dar cuenta de mi persona.
Así, si cuestiono el régimen de verdad, también cuestiono el régimen a través del cual se asignan el ser y mi propio estatus ontológico. La crítica no se dirige meramente a una práctica social dada o un horizonte de inteligibilidad determinado dentro del cual aparecen las prácticas y las instituciones: también implica que yo misma quede en entredicho para mí [...] un autocuestionamiento de este tipo implica ponerse uno mismo en riesgo, hacer peligrar la posibilidad misma de ser reconocido por otros; en efecto: cuestionar las normas de reconocimiento que gobiernan lo que yo podría ser, preguntar qué excluyen, qué podrían verse obligadas a admitir, es, en relación con el régimen vigente, correr el riesgo de no ser reconocible como sujeto o, al menos, suscitar la oportunidad de preguntar quién es (o puede ser) uno, y si es o no reconocible.
Estos interrogantes suponen, por lo menos, dos tipos de indagación para una filosofía ética. En primer lugar, ¿cuáles son esas normas a las que se entrega mi propio ser, que tienen el poder de establecerme o, por cierto, desestablecerme como un sujeto reconocible? Segundo, ¿dónde está y quién es el otro?; ¿puede la idea del otro englobar el marco de referencia y el horizonte normativo que confieren y sostienen el potencial de convertirme en un sujeto reconocible?"



Todas estas lecturas se las debemos a la Beztia

David Halperin hablando de una etica marica



"Los sistemas modernos de moral, por el contrario, han tendido a negar el valor de las técnicas de estilización de sí en la práctica ética, insistiendo más bien en la obediencia personal a los dictados de la razón, la virtud, la conciencia o la ley (ya sea natural, humana o divina). De ahí la importancia que Foucault atribuía a las posibilidades renovadas de un arte ético, un cultivo de sí y las diversas estilizaciones de sí producidos por la emergencia de comunidades gays y lesbianas y, junto con ellas, de estilos de vida distintos y originales. La construcción y la evolución de mundos sociales abiertamente gays y lesbianos ofrecían, para la forma de pensar de Foucault, oportunidades históricas únicas para el desarrollo de una creatividad personal y ética [...] cuando Foucault hablaba durante los últimos meses de su vida sobre la creación de un 'estilo de vida', no se estaba refiriendo a un modo estándar de consumición compartido por gran cantidad de personas, ni a un tipo de estilización, en e sentido de una elegancia en la conducta a través de la cual un individuo intenta distinguirse de los otros, sino a un modo de elaboración ética cuyo objetivo es precisamente 'abrir (dentro de la esfera de la existencia individual) un espacio de libertad entendido como un espacio de libertad concreta, es decir de transformación (personal y social) posible'" (David Halperin)

modos de subjetivacion



En suma, para que se califique de 'moral' una acción no debe reducirse a un acto o a una serie de actos conformes a una regla, una ley y un valor. Cierto que toda acción moral implica una relación con la realidad en donde se lleva a cabo y una relación con el código al que se refiere, pero también implica una determinada relación consigo mismo; ésta no es simplemente 'conciencia de sí', sino constitución de sí como 'sujeto moral', en la que el individuo circunscribe la parte de sí mismo que constituye el objeto de esta práctica moral, define su posición en relación con el precepto que sigue, se fija un determinado modo de ser que valdrá como cumplimiento moral de sí mismo, y para ello actúa sobre sí mismo, busca conocerse, se controla, se prueba, se perfecciona, se transforma. No hay acción moral particular que no se refiera a la unidad de una conducta moral; ni conducta moral que no reclame la constitución de sí misma como sujeto moral, ni constitución del sujeto moral sin 'modos de subjetivación' y sin una 'ascética' o 'prácticas de sí' que los apoyen. La acción moral es indisociable de estas formas de actividad sobre sí" (Michel Foucault. "Historia de la sexualidad. 2- El uso de los placeres", 1984)

no tienen mas poder que las armas en las que se sostienen


"El endurecimiento policial de los Estados en los últimos años solamente prueba que las sociedades occidentales han perdido toda fuerza de agregación; no hacen más que gestionar su ineluctable descomposición. Es decir, esencialmente, impedir toda reagregación, pulverizar todo lo que emerge.

Todo lo que deserte.

Todo lo que rompa con lo establecido". TIQQUN

ay felixa!



palabras de Félix Guattari en una mesa redonda en 1972, tras la publicación de "El Antiedipo" con Gilles Deleuze, regalo de la Beztia: "Formamos parte de una generación cuya conciencia política nació con el entusiasmo y la ingenuidad de la Liberación, con mitología conjuradora del fascismo. Y las cuestiones que dejó en suspenso esa otra revolución abortada que fue Mayo del 68 se han desarrollado, para nosotros, con un contraste tan inquietante que, como muchos otros, estamos preocupados por lo que nos deparará el futuro inmediato, que muy bien podría entonar los cánticos de un fascismo de nuevo cuño que nos haga añorar el de los viejos tiempos gloriosos.
Nuestro punto de partida es la consideración de que, en los períodos cruciales, algo del orden del deseo se manifiesta a escala del conjunto de la sociedad, algo que después es reprimido, liquidado tanto por las fuerzas del poder como por los partidos y sindicatos llamados obreros y, hasta cierto punto, por las propias organizaciones izquierdistas.
¡Habría que remontarse mucho más! La historia de las revoluciones traicionadas, la historia de la traición al deseo de las masas puede casi identificarse con la historia del movimiento obrero en sentido estricto [...]
Partimos de la base de que no había que considerar el deseo como una superestructura subjetiva más o menos superada. El deseo no deja de intervenir en la historia, hasta en sus peores períodos [...] en ciertas condiciones, el deseo de las masas puede volverse contra sus propios intereses. ¿Cuáles son esas condiciones? Ése es todo el problema.
Para responder a ese problema, nos ha parecido que no era suficiente añadir al tren del marxismo-leninismo un vagón freudiano. Ante todo, hay que desprenderse de la jerarquía estereotipada de una infraestructura económica opaca frente a superestructuras sociales e ideológicas concebidas de tal forma que desplazan las cuestiones del sexo y de la enunciación hacia el orden de la representación, lo más lejos posible de la producción. Las relaciones de producción y de reproducción participan al mismo tiempo de las fuerzas productivas y de las estructuras anti-reproductivas [...]
Existe, según sostenemos, una producción deseante que, antes de toda actualización en la división familiar de los sexos y de las personas, y antes de la división social del trabajo, invade las diversas formas de producción de goce y las estructuras erigidas para reprimirlas. Con diferentes regímenes, se trata de la misma energía deseante que encontramos en la cara revolucionaria de la historia, con la clase obrera, la ciencia y las artes, y que volvemos a encontrar en la cara de las relaciones de explotación y de poder estatal, en la medida en que ambas presuponen una participación inconsciente de los oprimidos.
Si la revolución social es inseparable de una revolución del deseo, la pregunta se convierte en ésta: ¿en qué condiciones podrá la vanguardia revolucionaria liberarse de su complicidad inconsciente con las estructuras represivas y desbaratar las manipulaciones que el poder realiza con el deseo de las masas hasta conseguir que lleguen a 'luchar por su servidumbre como si se tratase de su salvación'? [las comilllas pertenecen a una expresión de Spinoza] Si la familia y las ideologías familiaristas desempeñan, como creemos, un papel esencial en este asunto, ¿cómo evaluar la función del psicoanálisis, que fue el primero en abrir estas preguntas y también en clausurarlas promoviendo el mito moderno de la represión familiarista de Edipo y la castración?
Para avanzar en esta dirección creemos necesario abandonar el tipo de acceso al inconsciente a través de la neurosis y la familia y adoptar el punto de vista más específico del proceso esquizofrénico -que tiene poco que ver con los enfermos en los manicomios- de las máquinas deseantes.
En consecuencia, se impone una lucha militante contra las explicaciones reductoras y contra las técnicas de sugestión adaptativas en forma de triangulación edípica. Renunciar a la búsqueda compulsiva de un objeto completo, símbolo de todos los despotismos. Deslizarse hacia las multiplicidades reales. Dejar de enfrentar al hombre y a la máquina, pues su relación es constitutiva del deseo mismo. Promover otra lógica, una lógica del deseo real, establecer el primado de la historia sobre la estructura: otro análisis, liberado del simbolismo y de la interpretación; y otra forma de militancia, capaz de darse a sí misma los medios para zafarse de las fantasías del orden dominante

Censura Previa


Hola quede nuevamente censurada de fachabuk
por subir esta bella fotito de Lucas Darko que alguien censuro... una pena se ve tan lindo siendo humillado...
Como sea si queres comunicarte podes hacerlo por aca, a mi mail o por twitter!
besos

la izquierda



‎"Periódicamente la izquierda es derrotada. Eso nos divierte pero no es suficiente. Su derrota, la queremos definitiva. Sin remedio. Que nunca jamás el espectro de una oposición conciliable revolotee en el espíritu de aquellos que se saben inadecuados al funcionamiento capitalista. La izquierda -y esto lo admite hoy en día todo el mundo, aunque ¿nos acordaremos de ello pasado mañana?- forma parte de los dispositivos de neutralización de la sociedad liberal.
Cuanto más se verifica la implosión de lo social, más invoca la izquierda "la sociedad civil". Cuanto más actúa impune y arbitrariamente la policía, más se declara pacifista. Cuanto más se libera el Estado de las últimas formalidades jurídicas, más ciudadana se proclama. Cuanto más crece la urgencia de apropiación de los medios necesarios para nuestra existencia, más nos exhorta a esperar, a reclamar la mediación, incluso la protección, de nuestros amos.
Es la izquierda la que nos prescribe hoy, frente a gobiernos que se sitúan abiertamente en el terreno de la guerra social, que nos convirtamos en sus interlocutores, que redactemos nuestras quejas, formulemos reivindicaciones, o estudiemos la economía política [...] la izquierda no ha sido más que eso: el partido del hombre, del ciudadano y de la civilización.
Hoy, ese programa coincide íntegramente con el programa contrarrevolucionario: mantener en vigor el conjunto de ilusiones que nos paralizan. La vocación de la izquierda es expresar un sueño que solamente el imperio tiene los medios de alcanzar. Es la vertiente idealista de la modernización imperial, la válvula de escape necesaria al ritmo insoportable del capitalismo [...] Hoy, deshacer la izquierda, es decir mantener constantemente abierto el canal de la desafección social, no es solamente necesario sino posible"

devenir


“Un devenir no es una correspondencia de relaciones. Pero tampoco es una semejanza, una imitación y, en última instancia, una identificación […] Devenir no es progresar ni regresar según una serie. Y, sobre todo, devenir no se produce en la imaginación […] Los devenires animales no son sueños ni fantasmas. Son perfectamente reales […] Es una falsa alternativa la que nos hace decir: o bien se imita, o bien se es. Lo que es real es el propio devenir, el bloque de devenir, y no los términos supuestamente fijos en los que se transformaría el que deviene […] Por último, devenir no es una evolución, o al menos no es una evolución por descendencia y filiación. El devenir no produce nada por filiación, cualquier filiación sería imaginaria. El devenir siempre es de otro orden que el de la filiación. El devenir es del orden de la alianza […] Devenir es un rizoma, no es un árbol clasificatorio ni genealógico. Devenir no es ciertamente imitar, ni identificarse; tampoco es regresar-progresar; tampoco es corresponder, instaurar relaciones correspondientes; tampoco es producir, producir un afiliación, producir por filiación. Devenir es un verbo que tiene toda su consistencia; no se puede reducir, y no nos conduce a ‘parecer’, ni ‘ser’, ni ‘equivaler’, ni ‘producir’ [...] Todos los devenires son ya moleculares. Pues devenir no es imitar algo o a alguien, no es identificarse con él, tampoco es proporcionar relaciones formales. Ninguna de estas dos figuras de analogía conviene al devenir: ni la imitación de un sujeto ni la proporcionalidad de una forma. Partiendo de las formas que uno tiene, del sujeto que uno es, de los órganos que uno posee o de las funciones que uno cumple, devenir es extraer partículas entre las cuales se instauran relaciones de movimiento y reposo, de velocidad y lentitud, las más próximas a lo que se está deviniendo y a través de las cuales se deviene”, Gilles y Félix para