Libertad es un lugar lejos de casa
queres mas de lo mismo?
Poemas
devenir toxoplasma
EllOs
nos han atomizado, nos han higienizado, inmunizado para que no podamos
hacer comunidad. Pero hay algo que lo quiebra, que nos desatomiza,
desindividualiza: devenir comunidad de bacterias. Eso nos caracteriza,
no somos indivisibles, sino comunidades de bacterias. Devenir
comunidades de bacterias nos lleva a romper con la mayor construcción
para la dominación que inventó este mundo: el yo, el sujeto atomizado. Las comunidades de bacterias nos llevan a devenir cualquiera, máquinas de guerra...
Cómo comunidad de bacterias que somos, nos propagamos. Nos propagamos
por todo el cuerpo político, lo contaminamos, lo enfermamos. Esa es la
política bacteriana, la nuestra, sustentada en dos acciones específicas:
contagio y sabotaje. Esta guerra contra el terrorismo es en realidad un
mecanismo inmunitario, es la política higiénica de un mundo que se
hunde. Un mundo que en su permanente inmunización, llegó al punto de
autoinmunizarse, de negarse/destruirse a sí mismo. Por eso esta guerra
es civil-social mundial. No es una guerra inter-sistémica,
inter-ideológica, inter-mundial.
queres mas de lo mismo?
tiqqunazo
Por qué leer los clásicos
el otro día una de mis más agradables alumnas me preguntó por qué siempre mis ejemplos señalaban a Grecia y Roma y no a culturas autóctonas de mi región.
ella no tienen ninguna mala fe, ni intención, de hecho no es una ironía ni un recurso decirle "agradable" a esta hermosa e inteligente estudiante; pero no es la primera vez que se me acusa de eurocentrista, como si una lectura sudaka de las culturas clásicas del mediterráneao fuera un pecado, o convirtiera a su lectora en una cómplice mata indios de los conquistadores y los colonizadores.
me refiero a los clásicos del mediterráneo antiguo, porque como Barthes y Foucault, los he estudiado. y es casi de lo único que hablo con solidez.
no me consta que ellos sean europeos ni europeizantes, sino muchos de sus intérpretes y sacerdotes que no permiten el acceso sudaka a una buena parte de lo más inquietante que ha dejado la cultura de este mundo como legado para el hoy, para nosotras.
Catulo me pertenece aunque no conozco Verona, y su mera imagen, el saber que existió, fue joven, amó, murió, y antes de eso escribió con tezón, hace mi vida de este lado del mar más vivible, menos austera, más relacionalmente enriquecida.
los clásicos nos pertenecen, como nos pertenece el sol, el pleistoceno, los mamuts, los etruscos y los kushana. grecia y roma no es europa, su literatura fue creada, escrita, parida, sus ideas originidas antes de hitler, de berlusconi, de los estados nación y del neoliberalismo.
la civilización cretomicénica, los sabinos y los lacios, Eneas y la Loba con Rómulo y Remo, Medea llevándose a sus hijos asesinados, Penélope astutamente tejiendo, Héctor enfrentándose a lo ineluctable, Adrómaca y Hécuba fuertes y valerosas siendo esclavas, Orfeo las piedras y su canto, los adivinos como Calcante, las brujas como Canidia, las pitias como Cassandra, nos pertenecen, y son todos ellos personajes de un paisaje híbrido en si mismo, que como Apolo y Dionisio llegaron caminando escondidos por la puerta de atrás a las ciudades luz de su momento, siendo extranjeros. Ellos mismos no eran ni griegos ni romanos: dato no tan curioso si se sabe que Roma casi no tuvo - a no ser por el viejo y fiestero Julio César- escritores que no fuera de sus colonias.
como extranjera de una cultura de la cual me quieren despojar estudié griego y latín, para reapropiármelo y hacer mi propia lectura sudaka y hacer de mi vida, una vida más habitable y bella de vivir. y especialmente porque aprendí a degustarlos con toda la intensidad de mis poros y mis terminaciones nerviosas.
ella no tienen ninguna mala fe, ni intención, de hecho no es una ironía ni un recurso decirle "agradable" a esta hermosa e inteligente estudiante; pero no es la primera vez que se me acusa de eurocentrista, como si una lectura sudaka de las culturas clásicas del mediterráneao fuera un pecado, o convirtiera a su lectora en una cómplice mata indios de los conquistadores y los colonizadores.
me refiero a los clásicos del mediterráneo antiguo, porque como Barthes y Foucault, los he estudiado. y es casi de lo único que hablo con solidez.
no me consta que ellos sean europeos ni europeizantes, sino muchos de sus intérpretes y sacerdotes que no permiten el acceso sudaka a una buena parte de lo más inquietante que ha dejado la cultura de este mundo como legado para el hoy, para nosotras.
Catulo me pertenece aunque no conozco Verona, y su mera imagen, el saber que existió, fue joven, amó, murió, y antes de eso escribió con tezón, hace mi vida de este lado del mar más vivible, menos austera, más relacionalmente enriquecida.
los clásicos nos pertenecen, como nos pertenece el sol, el pleistoceno, los mamuts, los etruscos y los kushana. grecia y roma no es europa, su literatura fue creada, escrita, parida, sus ideas originidas antes de hitler, de berlusconi, de los estados nación y del neoliberalismo.
la civilización cretomicénica, los sabinos y los lacios, Eneas y la Loba con Rómulo y Remo, Medea llevándose a sus hijos asesinados, Penélope astutamente tejiendo, Héctor enfrentándose a lo ineluctable, Adrómaca y Hécuba fuertes y valerosas siendo esclavas, Orfeo las piedras y su canto, los adivinos como Calcante, las brujas como Canidia, las pitias como Cassandra, nos pertenecen, y son todos ellos personajes de un paisaje híbrido en si mismo, que como Apolo y Dionisio llegaron caminando escondidos por la puerta de atrás a las ciudades luz de su momento, siendo extranjeros. Ellos mismos no eran ni griegos ni romanos: dato no tan curioso si se sabe que Roma casi no tuvo - a no ser por el viejo y fiestero Julio César- escritores que no fuera de sus colonias.
como extranjera de una cultura de la cual me quieren despojar estudié griego y latín, para reapropiármelo y hacer mi propia lectura sudaka y hacer de mi vida, una vida más habitable y bella de vivir. y especialmente porque aprendí a degustarlos con toda la intensidad de mis poros y mis terminaciones nerviosas.
queres mas de lo mismo?
Buenos Aires me mata,
copyright/copyleft,
Talleres y Cursos
Qué tengo, nina?
Para Karen siempre, y solo por hoy J. D.
No tengo casa
no tengo zapatos
no tengo dinero
no tengo estilo
no tengo faldas
no tengo sweaters
no tengo un perfume
no tengo una birra
y no tengo un hombre
no tengo madre
no tengo cultura
no tengo amigos
no fui a la escuela
no tengo amor
no tengo un nombre
no tengo pasaje
no tengo credito
no tengo a Dios
Y que de dios?
por qué estoy viva?
Sí, qué con dios?
nadie puede expropiarme
tengo pelo, tengo cabeza
tengo cerebro, tengo orejas
tengo ojos, tengo nariz,
tengo boca, tengo sonrisa
tengo lengua, tenco menton
tengo cuello, tengo tetas
tengo mi corazon, tengo mi alma
tengo mi espalda, tengo mi sexo
tengo mis brazos, tengo mis manos
tengo mis dedos, tengo mis piernas
tengo mis pies, tengo mis dedos de los pies
tengo mi higado, tengo mi sangre
tengo una vida, tengo mi libertad
tengo una vida
y me la voy a quedar
tengo una vida
nadie puede quitarmela
tengo una vida
queres mas de lo mismo?
Songs
Deseo, placer y etica queer: Butler, Foucault y Deleuze en concierto
Deseo, Placer y ética queer
Butler, Foucault y Deleuze en concierto
a cargo de Leonor Silvestri
$200 pesos por mes
comienza en Julio
zona Congreso
Módulo 1. Deseo como máquina de guerra.
-
Deseo vs Placer, Gilles Deleuze vs Michel Foucault
-
El deseo como filosofía: entrevista a Judith Butler por Regina Michalik
-
Deleuze: de la moral de esclavos al deseo productivo. Judith Butler
-
Produccion deseante en El antiedipo, capítulo I. Deleuze y Guattari.
Módulo 2. Ética y libertad.
-
Michel Foucault en La ética del cuidado de si como una
práctica de la libertad; Las técnicas de sí; Una estética de la
existencia; El cultivo de sí.
-
Spinoza y las tres éticas. Gilles Deleuze .
-
Sobre la genealogia de la ética. Michel Foucault:
Módulo 3. Sexo: un arma cargada de presente.
-
Michel Foucault: la dialéctica sin amarras. de Judith Butler
-
Scientia Sexualis de Michel Foucault
-
Control y Devenir de Gilles Deleuze Deleuze
Un taller de lecturas y pensamientos por fuera de lo académico para hacer filosofía con el propio cuerpo. Para que, seguiendo a Foucault, devengamos artificeros, fabricantes de que cosas para derribar un cerco o para poder seguir adelante y avanzar, para que los muros puedan ser derribados.
Informes
silvestrileonor@yahoo.com.ar
1562691508
queres mas de lo mismo?
Talleres y Cursos
Magia y Mito
Coordina: Leonor Silvestri
Comienza en Julio
Arancel: $200
Primer Módulo: Técnicas y
Tradiciones mágicas grecolatinas
Principios mágicos para que funcione
el hechizo
Presagios y Prodigios
Hechizos mágicos eróticos
Segundo Módulo: La magia en la
literatura grecolatina
Safo, Hesíodo, Píndaro
Filtros: Horacio vs. Canidia, la más
mala de las brujas
La magia en el canto IV de la Eneida
Ciceron y acerca de la Adivinación
Tercer Módulo: Misticismos
La Diosa mágica: Artemis y el culto
lunar
Apolo Delfos y su Oráculo
Los misterios de Eleusis y el
misticismo: Orfeo
Bibliografía
La Magie dans la poesia Latine.
Anne Marie Tupet
Magia y Religión. James G
Frazer
Adivinos y Oraculos Griegos.
Robert Flaceliere
Mito y religion en la Grecia
antigua. Jean Pierre Vernant
La muerte en los ojos, Jean Pierre
Vernant. Gedisa
Las coacciones del deseo.
Antropología del sexo y el género en la antigua Grecia. John
Winkler.
Bienvenidas/os
La magia es un
tema que siempre me ha apasionado y al cual me siento cercana como
forma de hacer nuestras vidas mas vivibles, más filosas, mas
habitables. Este taller amalgama, como en un filtro, dos de mis
grandes pasiones: la magia y el mito en el mundo grecolatino. Sin la
necesidad de ningún conocimiento previo, nos acercaremos a la magia
en el mundo mediterraneo antiguo a través de la lectura de sus
poetas, sus mitos, y sus sectas para entender cómo funcionaba -y
todavía lo hace- la magia en su modalidad más práctica.
Nos reuniremos una
vez por semana, dos horas, para trabajar, a partir de la lectura de
textos poéticos y de divulgación científica aquello que, si lo
deseamos, todavía podría dar forma a nuestras vidas.
Acerca de la Coordinadora del Taller
Leonor Silvestri. Poeta, traductora, periodista, performer, activista de género, especialista en Literatura Antigua por la Universidad de Buenos Aires.
Libros Publicados: la compilación y traducción de Irlandesas, 14 poetas contemporáneas, (de Bajo la Luna. 2011), el ensayo Catulo, Poemas. Una introducción crítica (Santiago Arcos. 2005); el libro de poemas Acerca de las costumbres de los animales (Ed. Infamia Trascendental. Puerto Madryn. 2012); El Don de Creer (Curcuma 2010, Ardiente Claridad Buenos Aires, 2° edición en Ediciones Germinal Costa Rica, Santa Muerte Cartonera México, 2009), y los siguientes poemarios bilingües (español -inglés) auto-traducidos: Después de vos (Ardiente Claridad. 2007. Con ilustraciones de Cristina Lacenlotti), el curso. mitología grecolatina. (en formato libro- objeto CD-rom. Voy a salir y si me hiere un rayo. 2006, con un subsidio otorgado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires); y Nugae, Teoría de la traducción (Simurg. 2003).
Forma parte de las siguientes antologías de poesía: El management envilece al mundo, (antología de tres poetas, Clase Turista, 2010), Poemas con Famosos (Ed. Ananga Ranga, Chaco, Argentina), El libro de los gatos (Bajo la Luna. 2009 - con poemas propios y traducciones de Denise Levertov, Elizabeth Bishop y Lawrence Ferlinghetti), Interdicciones(publicación sobre Intersexualidad a cargo de Mauro Cabral, (Ed. Anarrés), Una Antología de la poesía Argentina (Chile- a cargo de Jorge Fondebrider); Memoria del Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango, Animal del Monte, Guatemala; Luz y Fuerza (Milena Caserola, 2008), Felicidades También (2006, antología autogestionada del taller de Diana Bellesi de la Casa de la Poesía de Buenos Aires); y de la publicación de la 1ª Feria del Libro Independiente (FLIA-2006).
Dirigió los 12 tomos de ensayos sobre literatura antigua (Para Leer Clásicos) para Santiago Arcos Editores/Traductores.
Trabajó como colaboradora permanente para Página12 dentro del suplemento SOY desde casi su comienzo y como periodista free-lance para diario Clarín y Revista Ñ, la revista de diseño 90mas10. Entrevistó in situ a personalidades tales como las filósofas de género Judith Butler y Beatriz Preciado y a poetas como Diana Bellesi.
Formó parte de diferentes proyectos de
investigación en literatura antigua en la UBA durante más 4 años,
trabajando el modelo poético y de traducción autobiográfico en el
poeta Catulo.
queres mas de lo mismo?
Talleres y Cursos
Postponor en el Coño Sur
queres mas de lo mismo?
Brujas,
luddismo,
pornomacumba,
pornoterrorismo,
postporno
ano
El cuerpo tiene un órgano metafórico
es el lugar de todas las transmutaciones
es el lugar poético por excelencia, el ano
en es sentido que es el lugar
donde el niño y la niña
se encuentran todavía, subrayando todavía
sin el corte, sin la diferencia de los sexos.
El lugar metafórico, el ano,
mierda, niño, regalo, pene
todo es intercambio.
Una gran mujer, mujer de Nietzsche,
mujer de Rilke, casi
mujer de Freud: Lou Andrea Salomé,
habló de la vagina como
eternamente
arrendada al ano.
Osvaldo Lamborghini
queres mas de lo mismo?
Poemas
pantalones puestos
uién lleva los Pantalones?
Por Mayra Leciñana
http://www.clarin.com/sociedad/lleva-pantalones-historia-politica-ropa_0_710928988.html
“¿Quién lleva los pantalones?” La pregunta sigue en circulación. Es un
cliché para graficar quién tiene el mando. Puede ser burlona, pero aún
funciona.
El pantalón no es sencillamente “una prenda de vestir que se ajusta a la
cintura y llega generalmente hasta el pie, cubriendo cada pierna
separadamente”, significa también, de acuerdo a la Real Academia Española,
“Hombre u hombres” (varones). Los pantalones los visten “ellos”, y si se
habla de “pantalones”, se habla de varones. Y los varones, ya se sabe,
tienen el poder.
La asociación pantalón-masculinidad-poder está presente desde hace dos
siglos en el mundo occidental.La investigadora francesa Christine Bard, en
su Historia política del pantalón (que acaba de salir en la Argentina),
rastrea el recorrido de esta prenda hasta su universalización. El título no
es inocente: no se trata de una parcela de la historia de la moda, sino que
refleja la construcción del género sexual.
Bard, discípula de Michelle Perrot (editora de Historia de las mujeres ),
afirma que el pantalón se erige como “emblema de la virilidad”. Para
ella, la conquista del símbolo por parte de las mujeres expresa el deseo de
igualdad de los sexos, aunque en el ámbito individual quizá se trate de una
identificación masculina o de la elección de una prenda práctica.
Bard resalta que desde la antigüedad la diferenciación de las apariencias
según el sexo es una ley fundamental por la que velan las autoridades
religiosas y políticas. Algunas los usaron igual: en pantalón, ellas
accedían a libertades que les estaban prohibidas. El pantalón entró en la
historia política en la Revolución Francesa. Desde fines de la Edad Media,
los hombres de las clases superiores llevaban un calzón ajustado hasta la
rodilla. Esa culotte dejaba a la vista la pantorrilla, cubierta con una
media sujeta por una liga. El hombre atractivo debía tener bellas piernas,
y las exhibía. El pantalón era la prenda del bárbaro , del pobre y se
convirtió en sinónimo de revolución y modernidad. En 1789 les dio nombre a
los rebeldes: los sans-culottes (sin culotes). Pero las mujeres siguieron
condenadas al Antiguo Régimen, tanto en derechos como en vestimenta. Una
ordenanza de 1800 prohíbe a las francesas el uso de pantalones. En 1848 se
establece el sufragio universal y las francesas no están incluidas en
“todos los franceses”... Para ellas, vestir pantalón seguirá siendo un
delito hasta finales del siglo XIX, cuando una circular autorice a aquellas
mujeres que entre sus manos sostengan “el manillar de una bicicleta o las
riendas de un caballo”.
Bard analiza, entre muchas otras, la propuesta del ideólogo Charles Fourier
de vestir igual a niños y niñas, ya que argumentaba que la masculinidad y
la feminidad podían darse en diferente grado de combinación. También la
reivindicación igualitaria de la escritora George Sand, amante de Chopin,
quien vestía ropas de varón. O el caso de Violette Morris, campeona de
automovilismo y otros deportes, quien completó el atuendo masculino con una
mastectomía, según ella para conducir mejor su coche de carreras.
En la progresiva popularización del pantalón a lo largo del Siglo XX
influyeron los deportes, la preocupación por proteger el cuerpo femenino
y el aumento del trabajo de las mujeres , que se aceleró al final de cada
una de las guerras mundiales. Sin embargo, hasta la década de 1980 las
diputadas francesas tuvieron vetado el acceso a la Asamblea Nacional si se
presentaban con el atavío característico del sexo opuesto.Para el
diccionario, “travestir” significa: “Vestir a alguien con la ropa del sexo
contrario”. Entonces, ¿la ropa tiene sexo?
Por Mayra Leciñana
http://www.clarin.com/sociedad/lleva-pantalones-historia-politica-ropa_0_710928988.html
“¿Quién lleva los pantalones?” La pregunta sigue en circulación. Es un
cliché para graficar quién tiene el mando. Puede ser burlona, pero aún
funciona.
El pantalón no es sencillamente “una prenda de vestir que se ajusta a la
cintura y llega generalmente hasta el pie, cubriendo cada pierna
separadamente”, significa también, de acuerdo a la Real Academia Española,
“Hombre u hombres” (varones). Los pantalones los visten “ellos”, y si se
habla de “pantalones”, se habla de varones. Y los varones, ya se sabe,
tienen el poder.
La asociación pantalón-masculinidad-poder está presente desde hace dos
siglos en el mundo occidental.La investigadora francesa Christine Bard, en
su Historia política del pantalón (que acaba de salir en la Argentina),
rastrea el recorrido de esta prenda hasta su universalización. El título no
es inocente: no se trata de una parcela de la historia de la moda, sino que
refleja la construcción del género sexual.
Bard, discípula de Michelle Perrot (editora de Historia de las mujeres ),
afirma que el pantalón se erige como “emblema de la virilidad”. Para
ella, la conquista del símbolo por parte de las mujeres expresa el deseo de
igualdad de los sexos, aunque en el ámbito individual quizá se trate de una
identificación masculina o de la elección de una prenda práctica.
Bard resalta que desde la antigüedad la diferenciación de las apariencias
según el sexo es una ley fundamental por la que velan las autoridades
religiosas y políticas. Algunas los usaron igual: en pantalón, ellas
accedían a libertades que les estaban prohibidas. El pantalón entró en la
historia política en la Revolución Francesa. Desde fines de la Edad Media,
los hombres de las clases superiores llevaban un calzón ajustado hasta la
rodilla. Esa culotte dejaba a la vista la pantorrilla, cubierta con una
media sujeta por una liga. El hombre atractivo debía tener bellas piernas,
y las exhibía. El pantalón era la prenda del bárbaro , del pobre y se
convirtió en sinónimo de revolución y modernidad. En 1789 les dio nombre a
los rebeldes: los sans-culottes (sin culotes). Pero las mujeres siguieron
condenadas al Antiguo Régimen, tanto en derechos como en vestimenta. Una
ordenanza de 1800 prohíbe a las francesas el uso de pantalones. En 1848 se
establece el sufragio universal y las francesas no están incluidas en
“todos los franceses”... Para ellas, vestir pantalón seguirá siendo un
delito hasta finales del siglo XIX, cuando una circular autorice a aquellas
mujeres que entre sus manos sostengan “el manillar de una bicicleta o las
riendas de un caballo”.
Bard analiza, entre muchas otras, la propuesta del ideólogo Charles Fourier
de vestir igual a niños y niñas, ya que argumentaba que la masculinidad y
la feminidad podían darse en diferente grado de combinación. También la
reivindicación igualitaria de la escritora George Sand, amante de Chopin,
quien vestía ropas de varón. O el caso de Violette Morris, campeona de
automovilismo y otros deportes, quien completó el atuendo masculino con una
mastectomía, según ella para conducir mejor su coche de carreras.
En la progresiva popularización del pantalón a lo largo del Siglo XX
influyeron los deportes, la preocupación por proteger el cuerpo femenino
y el aumento del trabajo de las mujeres , que se aceleró al final de cada
una de las guerras mundiales. Sin embargo, hasta la década de 1980 las
diputadas francesas tuvieron vetado el acceso a la Asamblea Nacional si se
presentaban con el atavío característico del sexo opuesto.Para el
diccionario, “travestir” significa: “Vestir a alguien con la ropa del sexo
contrario”. Entonces, ¿la ropa tiene sexo?
queres mas de lo mismo?
Brujas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






